Número 177/mayo/2004

Acerca de la dirección política

El Partido Comunista como el elemento conciente de la clase obrera, para poder desempeñar el papel de dirección de la revolución socialista debe conocer las leyes generales que rigen el sistema capitalista, los métodos y las formas de organización revolucionaria de la clase obrera y las masas populares.

La dirección política del Partido marxista leninista, condensa en sí una serie de elementos organizativos en correspondencia con los intereses de la clase obrera: a)tiene un contenido amplio de masas regido por el principio del centralismo democrático, b) tiene un carácter político e ideológico definido comunista, c) tiene una fundamentación científica basada en el marxismo-leninismo, d) la dirección política del Partido Comunista tiene plena correspondencia con el desarrollo de la lucha de clases bajo el capitalismo y el socialismo.

Los militantes del Partido Comunista de México (marxista-leninista) tenemos conocimiento de las leyes generales que rigen el sistema capitalista, las clases sociales, los objetivos históricos de la clase obrera, la táctica y la estrategia de la revolución proletaria, estos elementos resultan una premisa indispensable para la dirección política de la revolución proletaria, teniendo claro que la línea general del partido está en constante desarrollo, basado en los principios generales del marxismo-leninismo.

PRINCIPIOS GENERALES DE LA DIRECCION POLITICA.
En este marco general los distintos organismos del partido desde el Comité Central, el Buró Político, el Secretariado, los comités locales, estatales y regionales, las células del partido, vistos como un sistema de organizaciones estructurado bajo el principio del centralismo democrático.

Para desarrollar el trabajo de masas siempre debemos partir de las condiciones concretas de la lucha de clases, ya que sólo así será posible empujar una correcta dirección política proletaria; en aras de esto, no partimos de esquemas predeterminados o recetas, pero sí tenemos claro que en cada momento debemos saber cuál es el aspecto político principal que nos permitirá resolver el resto de los problemas. Por ejemplo, no es posible darle dirección revolucionaria a una lucha concreta, si el organismo partidario no funciona o funciona mal, si no sabemos distinguir que la construcción y consolidación del partido comunista va de la mano del desarrollo de la lucha y nuestra influencia entre las masas.

Por lo tanto, un aspecto básico de la dirección política en todos los aspectos de la lucha de clases es saber asirnos al hilo que jalonee el proceso revolucionario.
Otro principio básico de la dirección política es conjugar la lucha política con la lucha económica, pero partiendo del criterio de que los intereses político-económicos superiores de la clase obrera sólo podrán tener solución cuando mediante la lucha revolucionaria tome el poder y se establezca la dictadura del proletariado. Por lo tanto, la dirección política del Partido Comunista está basada en el principio de garantizar los intereses históricos de la clase obrera.

FUNCIONES GENERALES DE LA DIRECCION POLITICA.
El Partido Comunista para que ejerza de manera práctica la dirección del proceso revolucionario, tiene que ser, como señalara Stalin, un destacamento organizado de la clase obrera, porque para ejercer la dirección política por la revolución socialista el partido tiene que ser la personificación de la disciplina y la organización. En este marco lo que nos interesa destacar es la organización, y más específicamente las funciones generales de la dirección política partidaria que son aplicables a cualquier organismo del Partido.

Dentro de las funciones generales de la dirección política es necesario destacar la planificación, la organización, el mando, y el control. Estas funciones no las podemos ver de manera esquemática sino interrelacionadas y todas forman parte del proceso único de dirigir. La dirección política no la podemos ver en abstracto sino con un contenido de clase específico el de la clase obrera, y más aún con objetivos tácticos y estratégicos por la revolución socialista, en el marco de una estructura y estatutos basados en el centralismo democrático.

El primer aspecto que tenemos que destacar es que las distintas funciones generales de dirección no se pueden ejercer si no existe un proceso de información sistemático, organizado y objetivo de la información del trabajo de masas o comisión partidaria que se está realizando, la información tiene que ser oportuna en tiempos, concreta en contenido, comprensible en su redacción, política y revolucionaria en cuanto plantea el contexto y sentido de la lucha, etc., para ello es indispensable la utilización del formato de información dado por la dirección del Partido, esto no por ocurrencia sino porque la información por escrito y en el formato juega un papel imprescindible en el proceso de dirección política, más aún sin información no puede ejercerse correctamente las funciones de dirección política, en todos los niveles de la estructura partidaria.

PLANIFICACION: Para planificar los marxistas-leninistas parten de la realidad objetiva, de la correlación de fuerzas, de la situación económica, fuerzas políticas etc., la planificación del Partido Comunista y sus organismos sirve para modificar y trasformar la realidad a favor de la clase obrera, planificar para los comunistas es proyectarse al futuro, pero no de acuerdo a nuestros deseos subjetivos, sino hacer realidad una posibilidad, por ejemplo hoy el objetivo de la huelga general de masas, los comités de defensa proletaria, en base a la lucha de la clase obrera y los trabajadores en la actualidad, y no nuestros meros deseos o apreciaciones subjetivas que pueden darse si en los demás renglones que venimos marcando desistimos de afrontar nuestra responsabilidad.

La determinación de las tareas generales y objetivos políticos forman parte de la planificación, esta es determinante para el resto de funciones de la dirección política, porque un dirigente u organismo a cualquier nivel organiza, orienta, dirige y controla para asegurar que se alcancen los objetivos políticos y tareas trazadas.
Los planes de trabajo son una expresión de la planificación, y a todos los niveles del partido juega un papel fundamental, pero en cuanto más alta es la responsabilidad como el Comité Central más amplio son los objetivos, el tiempo, y el espacio territorial.

Los planes de trabajo para que sean funcionales deben ser específicos en cuanto actividades que debe realizar un militante, organismo, o una comisión de trabajo, con responsabilidades precisas y en tiempos definidos, porque si no tiene estas características los planes de trabajo se quedan en abstracciones para evadir responsabilidades o tareas; los planes de trabajo no son los buenos deseos, son concretos las tareas a realizar, tiempos y responsables.

ORGANIZACIÓN: Cuando se trazan un objetivo y se ha tomado una decisión de manera planificada, dentro del proceso de dirección política, para que se alcancen estos objetivos es indispensable una buena organización. Es decir determinar tareas concretas, actividades, responsabilidades, mecanismos de información, división y compartimentación del trabajo. Para realizar una buena organización es necesario saber las cualidades y responsabilidades del militante, este aspecto es importante porque aunque se tenga una buena planificación, si no se toma en cuenta que el militante o comisión conozcan las condiciones políticas generales de la tarea a realizar y que favorezca la especialización del trabajo puede llevar al fracaso de las tareas, por lo tanto, la organización tiene que estar en adecuación permanente.

Para no tener problemas en el proceso de organización es indispensable que la comisión o militante cuiden de no fomentar relaciones horizontales y de no tomar mandos que no le corresponden, es indispensable que sepa sus funciones y esta es una tarea de organización, es decir la forma y tiempos, las decisiones que se deban y puedan tomar etc.

MANDO: Una vez determinado el objetivo político, trazada la tarea, y creadas las condiciones organizativas para el mismo, lo siguiente de la dirección política es mandar se ejecute la tarea.

La planificación y organización son tareas preparatorias y el mando da vida al proceso de dirección política. Que el mando sea ejercido por un militante no entra en contradicción con el proceso del centralismo democrático, porque el mando en un Partido marxista leninista no se ejerce por voluntad propia y fuera de lo planificado y organizado, sino por una facultad delegada por el mismo partido.

La función de mando, entendida desde un punto de vista marxista-leninista, no significa mandar de manera ciega y autoritaria, sino implica ordenar, pero también guiar, orientar, motivar, en fin conducir ejerciendo la autoridad política del partido; para ello nuestro partido a puesto todo su esfuerzo por desarrollar las formas de la dirección colectiva y el fortalecimiento de las responsabilidades individuales. Puede haber orientaciones generales, pero también existen órdenes específicas, que son precisas, sin margen de discusión, obviamente estas a partir de un mando determinado por una estructura partidaria.

CONTROL: Con el control se trata de asegurar la fiscalización y el cumplimiento de lo planificado y organizado, que ha sido puesto en marcha por el partido. En el partido la dirección política se pierde muchas de las veces por la falta de control político, esperando que una próxima reunión lo resuelva. Esta actitud es nociva, porque el control desde un punto de vista leninista nos ayuda a conocer la existencia de un error o problemas antes de que se concretice, y provoque daños irreparables a la organización, al no alcanzar los objetivos de la tarea. Por lo tanto, el control que se ejerce en cualquier organismo del partido nos ayuda a eliminar o atenuar errores, o bien que no ocurran en el futuro.

Tenemos que reconocer que a muchos no agrada el control, porque este pone al desnudo la irresponsabilidad y la indisciplina. Porque ejercer el control significa vigilar si la tarea realizada o a realizarse se efectúa de acuerdo a lo acordado y planificado.

Controlar no significa únicamente sacar a relucir los errores, sino sacar las lecciones positivas que ha tenido el partido para cumplir su función revolucionaria. El control político que ejercen las instancias de dirección lo desarrollan a través de los mecanismos internos, pero en las organizaciones de masas se debe ejercer el control de clase a través de las asambleas generales, de rendición de cuentas, etc.

Por lo anterior, no podemos entender la dirección política como un mando, un militante o incluso como un organismo, sino como todo el proceso que lleva acabo el partido de la clase obrera por alcanzar el objetivo histórico de la clase obrera la revolución socialista y el comunismo mundial.

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