Todos los que tenemos “madre” debemos comprar un regalo, entre más grande, mayor es nuestro amor. Eso afirman los comerciales que nos bombardean durante abril y mayo. En esta conmemoración los comerciantes convierten a millones de mexicanos en sus rehenes y las grandes empresas incrementan sus ventas hasta en un 100 por ciento.
El 10 de mayo, la mujer es la “reina del hogar”, pero todos los días es discriminada. La sociedad capitalista le regatea sus derechos e incluso cuando la mujer está clara de la situación no puede evitarlo porque su familia y la sociedad la tachan de “feminista”, o que “no quiere a su familia” o simplemente dicen “esa no es la solución”. En México la mayoría de las mujeres piden permiso al padre o al esposo, no para solucionar conjuntamente la situación, sino porque se piensa que no tiene madurez ni la capacidad para decidir. Hemos escuchado “La mujer el único poder de decisión lo tiene en la cocina”, y en el cuidado de los hijos. Si trabaja en el campo, en la fábrica, en la oficina o en la escuela, la mujer sigue con los trabajos del hogar porque “son cosas de mujeres y no de hombres”. Vaya reinado que tienen las mujeres.
En 1957 se realizó una investigación sobre publicidad subliminal que consistió en insertar en la película Picnic, mensajes subliminales que aparecieron en la pantalla en milésimas de segundo y decían "¿tienes hambre? come palomitas" y "bebe Coca-Cola". Como consecuencia, las ventas de palomitas se incrementaron en casi 58% y las de Coca-Cola 18%. Desde entonces la burguesía utiliza los mensajes subliminales en la publicidad, en los noticieros, comedias, en big brother, etc. Con ellos quieren controlar los pensamientos y los actos de los pueblos, que nos muestran un “mundo feliz” para que nos olvidemos de la explotación y la represión.
El día que pretende “honrar” a las mujeres dadoras de vida se estableció en 1922 por Rafael Alducín, entonces dueño del periódico Excélsior y apoyado por José Vasconcelos, Secretario de Educación, para golpear a organizaciones de mujeres y hombres trabajadpres y al gobernador Felipe Carrillo Puerto (perneado de ideas socialistas), en Yucatán. Durante 20 meses de su mandato, impulsó el reparto de tierras, promovió nuevas técnicas de cultivo, fomentó la planificación familiar, combatió el alcoholismo, creó una ley sobre el divorcio, se rechazó la existencia de lugares “sólo para hombres", se efectuaron discusiones públicas de hombres y mujeres sobre: educación sexual, política y trabajo; se realizaron matrimonios libres (sin autoridades civiles y eclesiásticas), se invitó a las mujeres separarse de la iglesia y se implantó la escuela racionalista para combatir la ignorancia y el fanatismo promoviendo formas de autoeducación.
Al verse en peligro la burguesía y la iglesia yucateca se lanzaron contra estas acciones. Los diarios de la Ciudad de México y de Yucatán criticaron y fustigaron esas acciones progresistas. José Vasconcelos envió a un representante para "poner orden" en el estado.
El periódico Excélsior, promovió la campaña del día de las madres, con la frase: "hoy, que en el extremo meridional del sureste se ha venido emprendiendo una campaña suicida y criminal contra la maternidad [...] denigrando la más alta función de la mujer [...] proponemos el Día de las Madres... “ para la burguesía el festejo del día de la madre es una manipulación subliminal, de represión ideológica y de oportunismo político y comercial. Es una forma sutil de decir a las mujeres que sigan siendo sumisas.
La mujer debe saber que el culpable de su situación de esclava del hogar y del trabajo es el patrón (hombre o mujer) y el Estado. Por supuesto tampoco es su aliada la mujer burguesa o con ésas ideas. El enemigo no es el hombre a secas, como algunas feministas lo afirman, porque en el proletariado, en los campesinos pobres y en los comunistas es donde encontrará la mujer a sus aliados.
El problema no es de género es el sistema capitalista -como lo fue el esclavista y el feudal- que utiliza todo el aparato para mantener la situación de la mujer. La solución es muy compleja, pero es tarea de los comunistas reflexionar las circunstancias, no para que sea tratada todos los días como la “reina del hogar” esa sería una burla, más bien, con igualdad, debemos trabajar para que la mujer junto con el hombre, caminen codo a codo y sean mucho más que dos…