Profesores y estudiantes de la Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM) de Mochicahui, Sonora, piden la destitución inmediata del Rector, Dr. Jesús Ochoa Zazueta, del Secretario General, Ing. Manuel de Jesús Valdez y otros funcionarios que participaron en las agresiones físicas contra la comunidad que pedía la reinstalación de 11 profesores, despedidos injustificadamente.
Los profesores despedidos son: José Luis Armenta Nieblas, Saulo Moroyoqui Buitimea, Elena Servín de la Mora, Vanesa Urías Verduzco, Jaime Aguilar Valenzuela, Irma Verónica Orduño, Ma. Soledad Angulo, Eduardo Suárez Mejía, Kenia I. Robles Vega, Encarnación Apodaca Barreras e Ignacio Flores Ruiz.
La UAIM es una institución del Estado que cuenta con presupuesto. A los profesores se les dejó de pagar aguinaldos, prestaciones y no tuvieron aumento salarial. Durante varios meses tuvieron pláticas con el rector, el cual reconoció su nivel, entrega, sacrificio y esfuerzo; pero al tratar de concretar un acuerdo el rector los trató como invitados de la institución y que si querían continuar en esta institución deberían aguantar porque esa es la situación en que se encuentran y sino, tenían las puertas abiertas para irse.
Ante la falta de voluntad del Rector para solucionar el problema, 11 profesores, decidieron demandar a la institución las prestaciones que por ley les corresponden. La respuesta fue su despido el 17 de marzo del 2004.
La comunidad estudiantes, académicos y trabajadores no están de acuerdo con las actitudes del rector, que no se comporta como representante de una institución que pretender apoyar y rescatar las culturas étnicas, de dar educación a los sectores más desprotegidos de país y a la vez golpear a sus académicos, parece más el dueño de una escuela que utiliza el terrorismo para que nadie más se atreva a reclamar, o a cuestionar o a expresar sus derechos.
La actitud del rector Jesús Ochoa Zazueta es la de pisotear la dignidad de los trabajadores, los estudiantes y los académicos, a no tomar en cuenta sus reclamos; hasta ahora su contestación son actuaciones teatrales y chantajes, que él no tuvo la culpa de que fueran despedidos ya que solo recibió órdenes de arriba, pero no dice de quien.
Lo que es claro es que las autoridades de esta institución tienen la obligación de pagar las prestaciones a las que tienen derecho los trabajadores y no puede despedirlos por exigirlos.
Las actuales demandas son:
1.- Elección de un nuevo rector y secretario general de la institución
2.- Reinstalación de los despedidos
3.- Pago de sus prestaciones
4.- Auditoria administrativa, contable a través de un órgano externo
5.- Evaluación de los asesores docentes
6.- Auditoria de la administración escolar y financiero del programa nacional de becas.