Número 175/marzo/2004

Declaración Política Conjunta del
PPSM, PdelosC y PCdeM (m-l)

A la clase obrera, a todos los trabajadores, a los campesinos

A los pueblos del mundo

A los revolucionarios, demócratas y progresistas

A las luchas actuales

Pocos son los años que han pasado desde que los ideólogos, hombres de estado y voceros de la burguesía declararon que la historia había terminado y que el mundo de la globalización había llegado para enterrar las luchas del mundo y abrimos toda una era de paz y equidad guiada por las leyes del mercado y la paz de las instituciones del capitalismo mundial.

A la caída de los regímenes de la URSS y de Europa del Este, los explotadores y clases dominantes declararon a los cuatro vientos la muerte del comunismo y regaron todo su veneno sobre la conciencia de la clase obrera y las masas trabajadoras dibujándoles un mundo de felicidad de la mano del dominio del capital.

Las realidades materiales, las contradicciones profundas del capitalismo, que trató la burguesía de borrar con la millonaria campaña anticomunista y antiobrera, se le han presentado más agudas y convulsivas que nunca en la era del capitalismo.

La crisis de acumulación que mueve el mundo de los mercados se ha manifestado en su pura esencia como la mayor crisis de sobreproducción que el capitalismo haya enfrentado a nivel mundial. Con ello, la situación de miseria y hambre de las clases trabajadoras, que acompaña por consecuencia al desarrollo del capital, se presenta con mayor profundidad y urge por solución desde la perspectiva del proletariado y las capas populares en todo el orbe.

Las manifestaciones del fascismo para afrontar la crisis económica, política y social se han agudizado con la guerra mundial liderada por el imperialismo norteamericano a partir de los sucesos de septiembre de 2001. La guerra de rapiña de los monopolios, por los recursos energéticos y el dominio geoestratégico, ha sido históricamente la más factible vía para resarcir las ganancias de los capitales, y hoy, esta se instrumenta poniendo al desnudo su real esencia expoliadora y la mentira de paz y armonía que habían exclamado y promulgado.

A la vez, en su camino de omnipresencia desde el fin de la guerra fría, el capitalismo se ha encontrado con un renacimiento de la lucha obrera que el mismo creyó derrotada. En la actualidad, por todos los poros donde respira el capital se levantan fuertes aires de rebelión ante sus políticas y ya anuncian fuertes luchas de clases por revertir la suerte de los trabajadores a la que el mundo de los monopolios había destinado.

Desde los centros neurálgicos del capital hasta sus periferias y áreas de influencia, las manifestaciones se han recrudecido y los levantamientos populares están a la orden del día, siendo ya tantos que nos sería imposible enumerarles. Fuertes luchas han puesto a las masas trabajadoras en un papel protagónico donde el derribe de hombres de estado y la postergación de las medidas más reaccionarias del capital se han convertido en el pan de cada día.

Sin embargo la conciencia de la clase obrera y su organización revolucionaria han sido lentas en su recuperación. Minado por las derrotas inflingidas y la traición de no pocos que se entregaron a las delicias del oportunismo, el movimiento comunista internacional se encuentra en un escenario que le exige coordinación y lucha por ganar la conciencia de la clase obrera y las masas oprimidas para combatir por el comunismo como la única guía que puede desencadenar una transformación de fondo al modo capitalista de producción e imponer el mundo del trabajo.

Ante esta realidad que en México atenta contra los intereses del pueblo y de la nación estamos convencidos de que nuestro país ya no debe ser gobernado por la burguesía mexicana y el imperialismo, porque el capitalismo en cualquiera de sus modelos no tiene ya nada que ofrecer para resolver los problemas de los trabajadores y del pueblo. El capitalismo debe ser abolido, así como los instrumentos de la propiedad privada y el cambio; así mismo, rechazamos los planes del imperialismo para imponernos el ALCA, así como el Plan Puebla-Panamá, porque anulan nuestra soberanía e independencia. En este campo, el TLCAN ha sido una experiencia amarga para la clase obrera y la nación mexicana, que nos ha subordinado como país a los genocidas planes del imperialismo. El TLCAN debe ser abolido.

Por estas razones en nuestro país, y como un fenómeno del ascenso del movimiento obrero y popular, nuestras organizaciones, el Partido de los Comunistas, el Partido Comunista de México (marxista-leninista) y el Partido Popular Socialista de México, hemos coincidido en la necesidad de abrir un periodo de discusiones, acercamientos y trabajo común con el fin de elaborar una estrategia que contribuya a nuestra unidad y la de todos los comunistas, que vitalice la lucha por el poder desarrollando la conciencia de la clase obrera para que luche por el socialismo y el comunismo. Por ello

CONSIDERANDO:

1.- Que la crisis del capitalismo en el mundo es irreversible y que este, en sus intentos de recuperación, profundiza la explotación y la opresión de la clase obrera y los pueblos, generando más miseria y desesperanza a través de la política y la guerra imperialistas.

2.- Que lejos de desaparecer del escenario de la producción y la vida social y política, la clase obrera se erige como la clase fundamental de la producción y capaz por su papel en ella de realizar una lucha antagónica contra la burguesía por el poder político y por el socialismo.

3.- Que hoy se resalta la vigencia de la necesidad de la revolución proletaria como única forma de dar solución histórica a la lucha de clases, eliminando la explotación del hombre por el hombre a través de la instauración de la dictadura del proletariado y la construcción del comunismo.

4.- Que las condiciones materiales del desarrollo capitalista, y sus crisis cíclicas, que propician la creación de sus propios sepultureros no son suficientes para destruir el capitalismo y que para esto se requiere de la conciencia y acción revolucionaria de la clase obrera.

5.- Que la clase obrera requiere de su organización de vanguardia y de la conducción de su Partido Comunista como el Estado Mayor de la clase para la revolución, la toma del poder y la construcción del socialismo y el comunismo. Y...

6.- Que nuestras organizaciones comprometidas con las más altas aspiraciones de emancipación de la clase obrera y de los pueblos del mundo, con las causas por la revolución, el socialismo y el comunismo; asumen esta responsabilidad histórica y con la unidad y fraternidad que caracteriza al internacionalismo proletario, el cual debe privar en la organización de los proletarios...

DECLARAMOS:

Establecidos los trabajos de acercamiento entre nuestras organizaciones para abrir un proceso de debate que nos permita, por un lado, fortalecer la lucha ideológica y el desarrollo del marxismo-leninismo, y por el otro, estar trabajando prácticamente por elevar la conciencia de la clase obrera en su papel histórico en las luchas en las que enfrenta hoy al capitalismo y al imperialismo, y desde nuestra perspectiva impulsar el fortalecimiento de las luchas inmediatas de la clase obrera y el pueblo contribuyendo al desarrollo del Frente Nacional de Resistencia Contra la Privatización de la Industria Eléctrica (FNCPIE), la Promotora por la Unidad Nacional Contra el Neoliberalismo (PUNCN), el Frente Sindical Mexicano (FSM), el Frente Sindical, Campesino, Social y popular (FSCSP); fortalecer los espacios internacionales antifascistas y antimperialistas e impulsar el XIX Encuentro Internacional Juvenil Antiimperialista y Antifascista, y a construir la materialización del PARO NACIONAL como instrumento de organización y preparación de la HUELGA NACIONAL, todo orientado a fortalecer la unidad de los comunistas y revolucionarios y avanzar en el trabajo y la lucha por la revolución proletaria y el comunismo.

¡Proletarios de todos los países uníos!

En este 175
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