La lucha de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación logró parar el V Congreso Nacional por la Reforma Estatutaria; sin embargo, Elba Ester Gordillo pudo fraccionar la FSTSE e imponer la reelección de Rafael Ochoa como secretario general del SNTE; consolidando su hegemonía en un sector de los trabajadores al servicio del estado, posesionando así las fuerzas para la contienda del presente y futuro electoral; con lo que abre un escenario de lucha que exige un mayor esfuerzo de la CNTE.
El esfuerzo central de la CNTE sólo se logrará si crece cualitativa y cuantitativamente el movimiento, superando los regionalismos, asumiendo métodos y consignas que permitan la unidad, el rechazo a la manipulación electoral que Elba Ester Gordillo hace del magisterio nacional -ya sea con fines de fracción dentro del PRI, o dividiendo las fuerzas del PRI para favorecer a Vicente Fox y el PAN- lucha que logrará su victoria conquistando la democratización del SNTE.
Consolidar la perspectiva de la CNTE se logrará solo al asumir la responsabilidad de clase. Los trabajadoresal servicio del estado tienen en el magisterio nacional su sector de avanzada; éste debe desarrollar un trabajo serio para luchar no sólo en contra de sus charros, sino de lograr la unidad en contra de todos los charros. La falta de perspectiva organizada e independiente y de masas encabezada por la CNTE está llevando a sectores que en algún momento se han llamado democráticos al divisionismo y a la dispersión, a la vez que están haciendo el caldo gordo a la Gordillo, sabemos de los oportunistas; pero también, la actuación aislada regional de la CNTE deja un franco sensible de manipulación gubernamental y charril, que mete en dinámicas distintas a los contingentes y socava su fortaleza.
Los trabajadores de la educación deben recuperar el sindicato; lo que implica impedir la “reforma estatutaria”, detener el proyecto educativo neoliberal e implantar un proyecto educativo, laboral, sindical, que responda a los intereses de los trabajadores y del pueblo; organizar la lucha por el incremento emergente a los salarios, por basificar de todas las plazas, por el incremento al presupuesto educativo, por el fortalecimiento del ISSSTE, por la gratuidad de la educación pública y por la completa democratización del SNTE; pero, deben tener claro que la lucha de la CNTE por la democracia sindical, mejores condiciones de estudio, de trabajo y salariales tienen posibilidad real de avance sólo en la medida de que unan sus demandas a las de todo el pueblo, por un gobierno democrático popular. Esta lucha tiene jornadas históricas, ha avanzado; por ello, no dudamos que en la voz y en el grito de combate del magisterio democrático se escuchará cada vez con mayor energía: ¡Paro! ¡Huelga Nacional!