Número 175/marzo/2004

Cartas a VP
Los trabajadores del IMSS

Quieren aumentar los años de trabajo y las cuotas a los fondos de pensión.

¡Que no insistan! ¡No lo vamos a permitir!

Sigue la tanda fascista: ahora sobre los derechos laborales de los Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Desde 1992 comenzó la privatización de las pensiones; Ahora trabajamos a un mayor ritmo, realizamos más actividades, recibimos menor salario y por si fuera poco, nuestras aportaciones al sistema de pensiones ahora lo manejan los bancos privados, el resultado es su enriquecimiento y al finalizar nuestra vida laboral nos darán una pensión mísera.

Pero la voracidad de los patrones no tiene fin, ahora pretenden que trabajemos más años y que aportemos más cuotas para financiar las pensiones. Y uno de los primeros lugares en los cuales pretenden llevar a cabo esa reforma es con los trabajadores del Seguro Social. Ya desde octubre pasado, cuando se realizaba la revisión contractual, la autoridad planteó que, dado que el Régimen de Jubilaciones y Pensiones estaba en crisis, era necesario reformarlo. Y pusieron sus cartas sobre la mesa: más años de trabajo y más aportaciones de los trabajadores.

El argumento que presentaron es que "los trabajadores viven más años que antes" y que "el costo de la vida de las personas ancianas es mayor". Considerando eso, los fondos del sistema de pensiones -dicen- se están agotando.

Antes de explicar la falsedad de sus afirmaciones, insistimos en lo que apuntamos líneas arriba: que los patrones pretenden hacernos trabajar más tiempo y que nos descuenten más de nuestro mísero salario para financiar las pensiones manejadas por los bancos. Este no es un problema que tengan nada más los trabajadores del IMSS, es algo que muy pronto intentarán aplicar a todos los demás trabajadores. De hecho, los trabajadores al servicio del Estado que cotizan ante el ISSSTE, desde el año pasado están al pendiente porque se pretende realizar lo mismo que les hicieron a los demás trabajadores: primero, Aforarlos, es decir, inscribirlos a un sistema en el cual cotizan ante una institución financiera privada que se enriquecerá con sus aportaciones, segundo, descontarles una mayor parte de su salario, y tercero hacerlos trabajar más años antes de poder jubilarse. Para lograrlo el gobierno enarbola las mismas falacias por las cuales ahora quieren mutilarles sus derechos a los compañeros trabajadores del IMSS.

Expliquemos lo falso de sus palabras: sí es cierto que ahora los trabajadores viven más años. Pero por lo mismo, ¡trabajamos más años! Por lo tanto, aportamos mayor tiempo a los sistemas de pensiones. Por las nuevas máquinas y por nuestra mayor preparación, los trabajadores ahora generamos mucho más riqueza que hace años. Dicen que los sistemas de pensiones están en "quiebra técnica", que si siguen otorgando pensiones como hasta ahora, se quedarán sin fondos y no podrán cumplir con sus obligaciones.

Consideremos el significado de las pensiones: después de una vida de trabajo, donde entregamos los mejores años de nuestra vida a producir, que nos han exprimido hasta la última gota de esfuerzo en fábricas y centros de trabajo, lo justo es que tengamos garantizado nuestra última etapa de la vida. Dicen: "si dejas el trabajo a esa edad, dentro de algunos años ya no podré pagarte tu pensión".

Que no insistan con que aportemos más de nuestro salario raquítico para pagar los fondos de pensión, pues es con los trabajadores del IMSS y los del ISSSTE, con los que quieren empezar a aumentar los años de trabajo y las cuotas a los fondos de pensión, y nosotros no lo vamos a permitir.

Es cierto que los trabajadores del IMSS formalmente necesitan menos años de trabajo para jubilarse. Pero se olvidan que la gran mayoría de sus trabajadores son del área médica, y que ellos, desde que están estudiando, ya trabajan. Todo eso es TRABAJO, que los patrones, empresarios y gobernantes no quieren reconocer. Eso está comprobado: los trabajos ligados a la salud contienen altos riesgos que impactan en la vida de sus trabajadores, lo cual a la larga hacen que vivan menos que el resto de los profesionistas. Así pues, el régimen de jubilaciones y pensiones que tienen no es un lujo, es un derecho bien ganado, que por lo demás bien podría generalizarse, y hacer de la pensión un derecho no sólo de los trabajadores del IMSS, ISSSTE y otras dependencias, sino un derecho para todos los mexicanos.

Dice el patrón y su perico de los medios de comunicación que los trabajadores del IMSS son unos privilegiados. ¡Qué mentira!, sus salarios y pensiones también son para llorar, al grado que, por ejemplo, es más fácil encontrar una aguja en un pajar que un médico del IMSS que se mantenga solamente con su salario de esa institución. Así es, todos sus trabajadores, deben tener, además de su jornada de trabajo normal, otro consultorio u otro empleo. Puras patrañas eso de que son privilegiados. En ese momento la rebelión de cientos de miles de trabajadores del IMSS y la inminente huelga que iban a realizar detuvo esa embestida.

Pero se pospuso la lucha para marzo de este año, cuando la cúpula sindical, aliada al patrón, pretende realizar reformas disfrazadas que tendrán el mismo efecto: obligar a trabajar más años, aportar más dinero y hasta se pretende que se les realice un mayor descuento a las pensiones de los actuales jubilados.

Los trabajadores del IMSS y sus jubilados ya se dieron cuenta que por más que la disfracen, la propuesta del charro es la misma porquería que pretende imponer el patrón. Y llaman al conjunto de los trabajadores, al pueblo, a apoyar su lucha, porque saben lo que hemos dicho antes: hoy son ellos, mañana todos los demás, y si en el Seguro pasan las reformas que pretenden hacerlos trabajar cinco años más para acceder a una pensión, ténganlo por seguro, a todos los demás van a querer obligarnos a trabajar diez o veinte años más.

En este 175
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