Número 174/febrero/2004
...Por estos días...

La huelga general y los comités
de defensa proletaria

Con titubeos, lentamente pero seguros, avanzan los preparativos para la HUELGA NACIONAL.

Mientras que Fox, que representa los intereses materiales del poder de los monopolios, sigue empecinado en impulsar su reforma fiscal, eléctrica y el conjunto de contrarreformas estructurales, en el Frente Obrero y Popular, el SME, la Promotora por la Unidad Nacional Contra el Neoliberalismo, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, el Encuentro Sindical del Magisterio Nacional y otros procesos, empiezan a discutir los preparativos para el impulso de la HUELGA ECONOMICA Y POLITICA NACIONAL DE MASAS.

En ese camino, se empieza a discutir la fecha y las acciones obreras y populares para la realización del PRIMER PARO NACIONAL; deberá iniciar con una campaña nacional de agitación, propaganda y acciones unitarias. El Paro Nacional contribuirá a la organización de la HUELGA NACIONAL; durante el Paro Nacional deberán desatarse un conjunto de consignas, formas de lucha y formas organizativas homogéneas en su contenido político-ideológico. Los voceos, volanteos, e internet; los mítines, paros, marchas, faltas colectivas, tomas de tierras, ocupación de edificios desocupados, toma de carreteras, toma de edificios públicos, etc., etc., permitirá hacer sentir a la burguesía la fuerza de las masas, paralizando la producción, la circulación de mercancías, el comercio y las actividades financieras y crecer las fuerzas de oposición popular al régimen, tiene que ser una contundente demostración de fuerza organizada, que incluso supere la poderosa movilización realizada el 27 de noviembre del 2003; y que permita medir los alcances hacia la huelga nacional.

En esa valoración se observa, que por el lado de la UNT y sus aliados, les empiezan a carcomer los titubeos, pues mientras en diciembre de 2003 decían que “estaban preparados para la huelga”, ahora, buscan acomodarse en los espacios institucionales, como en el llamado Consejo Económico, aprobado por la Cámara de Senadores, y a lo que promueva la Comisión Parlamentaria, que está vinculada a sus estructuras. De igual manera, se desaprovecha la efervescencia que hay entre los trabajadores al servicio del Estado, de los del IMSS y universitarios.

Ante la ofensiva y represión de los charros del SNTE, la CNTE está tejiendo una convergencia nacional de trabajadores de la educación para rescatar al sindicato de la influencia de la burguesía, lo que resulta fundamental para ponerlo a tono con la lucha de clases de nuestros tiempos. Las batallas en Guerrero, Michoacán, Tlaxcala, Chiapas, Tabasco, Zacatecas, Veracruz, Distrito Federal, Valle de México y otros estados, deben apuntar hacia la consolidación de una oposición sindical revolucionaria con vocación de poder, tal y como se ha venido consolidando en la sección XXII de Oaxaca de la CNTE-SNTE.

De entre este intrincado proceso, surge la imperiosa necesidad de que la clase obrera industrial y especialmente la que se encuentra en las ramas estratégicas de la producción, se levante en lucha, para darle rumbo y contenido a esta nueva etapa de la lucha de clases en nuestro país y en el mundo. Por esa poderosa razón, también se hace necesario la comprensión del contenido y la construcción de los COMITES DE DEFENSA PROLETARIA (CDPs).

La HUELGA GENERAL y los CDPs debemos entenderlos como un proceso único e indisoluble, mientras la pequeñaburguesía, la socialdemocracia, el anarquismo, el populismo y el socialismo pequeñoburgues del “poder popular” buscan reducir los contenidos y las formas de la Huelga General a cualquier tipo de organización y de lucha no proletaria; nosotros, debemos de luchar con fuerza para destacar el papel de la huelga general como un potente y centralizador bastión de la lucha de clases; como escuela revolucionaria de la clase obrera y sus aliados; como un paso trascendental de la clase obrera en su organización nacional de nuevo tipo; como una poderosa herramienta para atraer a otras clases y sectores de clase explotados y oprimidos hacia su programa revolucionario; y, como un instrumento eficaz para mejorar la correlación de fuerzas a favor de la revolución proletaria.

Los CDPs deben ser instancias de organización política e ideológica de base en el impulso de las distintas actividades preparatorias del Paro Nacional y la Huelga General, y en la lucha por la revolución y el socialismo. Los CDPs, deben formarse no sólo entre las filas de la clase obrera, sino también entre la juventud estudiantil, entre los campesinos pobres, entre los maestros democráticos; entre los trabajadores al servicio del estado, entre los colonos pobres, entre los indígenas pobres, entre los intelectuales y artistas democráticos y revolucionarios, entre los soldados y policías con aspiraciones de cambios revolucionarios, en fin en todos aquellos contingentes donde exista la llama de la lucha por un cambio verdaderamente radical. En los CDPs, deberán de prevalecer la disciplina, la entrega y la perspectiva revolucionaria del proletariado. En la medida de lo posible, obreros con conciencia de clase, deberán estar al frente de estos Comités de Defensa Proletaria, no importa que estos Comités, no estén compuestos por elementos exclusivamente proletarios.

Así están las cosas por estos días.

En este 174
¿Quiéres recibir el periódico
Vanguardia Proletaria vía
e-mail?

¡ INSCRÍBETE!
vp@pcmml.com