Número 174/febrero/2004

Un eslabón débil en la región andina
Tomado de EN MARCHA, Órgano Central del Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador,
Nº 1199, Del 03 al 09 de Octubre del 2003

El camarada Stalin al referirse a los principales propósitos y exigencias del sistema capitalista imperialista, sintetizaba en los siguientes términos: "…asegurar el máximo de beneficios capitalistas explotando, arruinando, empobreciendo a la mayor parte de la población de un país dado, esclavizando y despojando, de manera sistemática, a los pueblos de otros países, sobre todo de los países atrasados; por último, desencadenando guerras y militarizando la economía nacional, con vistas a asegurar el máximo de ganancias"

Esta afirmación tiene absoluta vigencia en los momentos actuales, pues, la aplicación de estas metas del sistema capitalista, ha provocado un agudizamiento de la crisis que sacude a los pueblos atrasados del mundo, de manera particular, a los de América Latina, como resultado del saqueo al que los ha sometido, de la dependencia que genera el endeudamiento externo, de la aplicación de políticas y medidas neoliberales, dispuestas por el FMI y el Banco Mundial; pero, junto a esto, también ha generado un estado de inconformidad y rebeldía en las masas populares, especialmente en la región noroccidental de América del Sur, integrada por Ecuador, Venezuela y Colombia, al punto que es una zona sacudida por levantamientos, paros, huelgas, incluso lucha guerrillera, en la búsqueda de cambios políticos y sociales de carácter democrático y revolucionario.

La constatación de esta realidad ha llevado a nuestro Partido a afirmar que esta sub-región andina se ha convertido en un eslabón débil dentro de la cadena de dominación del imperialismo norteamericano.

¿Qué significado tiene esto? Al respecto, hay que aclarar la diferencia entre la existencia del eslabón débil y una situación revolucionaria. Eslabón débil es el lugar geográfico y el momento histórico en donde, por un lado, hay una profunda crisis del sistema en todos los ámbitos; esto implica, el aumento de la pobreza; el agudizamiento de las contradicciones entre las naciones y los pueblos frente al imperialismo, entre los explotados y explotadores y, al mismo tiempo, de las pugnas interburguesas; desprestigio de la institucionalidad del Estado capitalista; repudio y resistencia a la dominación imperialista. Pero, por otro lado, también hay la presencia de la organización social y política del movimiento popular y, particularmente, de la clase obrera y su partido.

En el caso de la sub-región andina, constituida en el eslabón débil de la dominación imperialista, hablamos de un momento caracterizado por la presencia de una crisis económica, política y social junto con un creciente ascenso de la lucha popular y una recomposición del movimiento de masas, una vez que ha quedado atrás el reflujo provocado por la caída del Muro de Berlín y la desaparición del llamado bloque socialista.

Sin embargo, la existencia de un eslabón débil, no significa que allí se va a producir la revolución. Este puede provocar una situación revolucionaria y devenir en un estallido social, pero, el destino del mismo tiene que ver con la existencia o no y el estado de maduración de las condiciones objetivas y subjetivas para la revolución. De no cumplir con ellas, también puede ocurrir que ese eslabón sea conjurado por la burguesía.

La situación revolucionaria, a su vez, está definida como el momento en el que "los de abajo no quieran vivir como antes y los de arriba no puedan vivir como hasta entonces". Y, para que ella devenga en una revolución, hace falta el factor subjetivo, esto es, una elevada conciencia de las masas y su disposición para organizar la revolución, con la certeza de que el viejo Estado "jamás caerá, ni siquiera en las épocas de crisis, si no se lo hace caer".

Enver Hoxha, señala "La revolución no puede realizarse en cualquier momento y en cualquier parte, conforme a los deseos. La revolución estalla y se realiza en el eslabón más débil de la cadena capitalista. Para que estalle y triunfe, deben existir condiciones apropiadas, objetivas y subjetivas, y hace falta esperar el momento favorable para lanzarse a ella".

He aquí el papel del partido del proletariado en la ardua y sistemática tarea de insuflar esa conciencia en las masas protagonistas de la revolución.

En este 174
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