A raíz de la crisis del sistema y la agudización de sus contradicciones, tal parece que ya nada contiene el declive político de las camarillas burguesas en el poder quienes nuevamente han entrado en conflicto entre sí, disputándose a “garras y colmillos” el tan cotizado puesto de sirvientes del imperialismo.
Actualmente la fisura que se extiende entre esos grupos representados en sus partidos electoreros, principalmente PAN, PRI y PRD, se ha venido profundizando a partir de la cruzada antipopular que desde el Congreso lleva la finalidad de golpear con todo al pueblo trabajador. El país entero reciente los colapsos de esta crisis y en Hidalgo, lugar que alberga innumerables esperanzas para la burguesía, el gobernador del estado Manuel Ángel Núñez Soto, ha entrado también en el escenario nacional con su desfachatada campaña por la candidatura del PRI rumbo a la presidencia, junto a los más nefastos personajes de la politiquería que pretenden presentarse como los “salvadores de la nación” engañando a las masas. Ante los medio controlados por la burguesía Núñez Soto dijo sin la menor vergüenza que su deber era “servir a México, darle rumbo a nuestro país, darle certidumbre a nuestra gente, generar los empleos bien pagados que requieren los mexicanos y generar una mejor calidad de vida”... Pero ante el proletariado y las masas oprimidas de la entidad, toda esta verborrea y estas maniobras tan bien estudiadas por el gobernador, ya han sido rebasadas por la insultante realidad de un alto índice de desempleo, corrupción y represión que reinan en el estado.
La realidad es contundente, el gobernador se encuentra coludido con las fuerzas más oscuras, las fieras más rabiosas y las más siniestras mafias de la reacción fascista en Hidalgo como Aurelio Marín Huaso, secretario de Gobierno que tiene bien metidas sus pezuñas en el fraude de caminos y puentes, alumbrado y alcantarillado en los 84 municipios y junto a Mario Macías (presidente municipal de Tulancingo) se encuentra detrás de los violentos actos de desalojo de cientos de familias pobres en colonias populares de este municipio.
Los Bitar con sus tiendas de autoservicio (Qualcan) y sus ferreteras y fábrica de artículos de decoración de madera (Los Valientes, Fierros y Láminas, Bazar Universal y Madylam); los Márquez con sus empresas como Comercializadora Patria Nueva, el Mundo del Suéter y la fábrica de hilados y suéter MARFRAT; los Aranda del Billar con sus fábricas de tejido de punto GENISA y sus restaurantes y Hotel Colonial; los Moreda dueños de fábricas textiles como Texnova, Novalan, e Hilaturas Hidalgo; los García propietarios de la empresa comercializadora de Gas LP GARCI-GAS y Gerardo Sosa Castelán ex rector de la UAE y actual diputado federal por el IV distrito (quien a propósito votó a favor del IVA en alimento y medicinas con el grupo de Elba Esther Gordillo “Fuerza Renovadora”) reconocido por el pueblo por su caciquismo, su defensa de los terratenientes y sus matones, su violencia contra el campesinado pobre en la sierra particularmente en Acaxochitlan- y sus pandillas porriles dentro de las escuelas. Estas entre otras mafías gangsteriles siembran el terror en todo el estado bajo el amparo de la legalidad burguesa. En sus empresas la jornada de ocho horas, el contrato colectivo y la libertad sindical entre otras cosas, son tan sólo simples palabras empolvadas de la Ley Federal del Trabajo que no representan nada más allá del papel...
Los movimientos democráticos y las huelgas que estallan en el estado son frenados o reprimidos ávidamente por el charrismo sindical y demás cuerpos de represión como son los casos de Swift Denim y Quantum en Tulancingo. En el estado nadie puede negar lo que estos “respetables señores” han creado, incluso gentes del PAN y el PRD han estado involucrados en este ambiente de terror y explotación descarada. El paso de los meses apenas si puede esconder la presencia de los cuerpos represivos de granaderos en la escuela Normal Rural del Mexe contra los estudiantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México.
Nada puede ocultar la superexplotación a que se encuentran sujetos el proletariado y las masas como es el caso del campesinado pobre de las regiones del Valle del Mezquital y Actopan donde se producen principalmente la alfalfa y el jitomate para el consumo de la gran ciudad capital del país, ni el terror que constantemente siembran las policías y el ejército por todo el Estado. El secretario de educación publica de Hidalgo en simbiosis con el charrismo sindical del SNTE secciones XV y XX mantienen maniatados a los trabajadores democráticos y combativos de la educación con represalias que van desde descuentos y “descansos”, hasta hostigamientos y amenazas... No por nada Hidalgo ha aportado políticos burgueses “de primer nivel” en el refinado arte de reprimir.
Todos estos hechos basados tan sólo en algunos ejemplos- desmienten tajantemente los informes de gobierno de cada municipio y la palabrería proselitista del gobernador, poniendo al descubierto ante las masas el por qué la democracia y la legalidad burguesas no son en verdad una alternativa de nada. Aún a pesar de esta hostilidad del gobierno ante el pueblo, y precisamente por ello, las masas deberán organizarse en cada región formando comités obreros-campesinos y populares por la solución satisfactoria a sus demandas económicas y en defensa y por la ampliación de sus libertades democráticas, sindicales y políticas, si en verdad desean cambiar esta situación. Esta lucha exige de cada uno preparación y abnegación reflejadas en la disciplina y la centralización de las labores por un objetivo común, formar filas en un solo grupo que coordine y dirija nuestra lucha representado en un gran comité democrático y de lucha a nivel estatal que abandere nuestras demandas y oriente en el camino del cambio revolucionario y unitario en el país, bregando por conformar una poderosa Convergencia Nacional de Oposición Popular al Régimen. El Frente Popular Revolucionario representa esta alternativa amplia y de masas, pues su lucha no es oscurecida con prácticas conciliadoras con la burguesía y dirige cada golpe contra los enemigos de clase hacia la consecución del objetivo y deber histórico del proletariado y las masas empobrecidas, esto es, tomar el poder efectivo de los medios de producción y del estado representado en un Gobierno Provisional Revolucionario de obreros y campesinos pobres que acabe con la explotación del hombre por el hombre, garantizando la libertad y trabajo y vida digna a nuestro pueblo.