El día 18 de Enero de 2004, alrededor de la 1:00 de la mañana, fueron brutalmente desalojados los estudiantes de la escuela Normal Indígena de Cherán, Michoacán, por el fascista Grupo de Operaciones Especiales (GOE). Su única petición es que se les reconozca como una escuela democrática donde no exista la corrupción, el porrismo y el charrismo que prevalece en el magisterio estatal y nacional. Ante ello los normalistas se encontraron con un gobierno servil a los intereses de la burguesía y que no da cabida para los pobres y mucho menos a los indígenas del estado. Pero ¿qué podemos esperar de este gobierno al que no le interesa generar la educación pública, mucho menos que los programas de estudio estén para apoyo de la educación del pueblo y que dentro de su presupuesto no está la educación garantizada para las masas populares?
El GOE fue creado por el ex gobernador del estado, Tinoco Rubí, para reprimir todo movimiento social y ahora es utilizado por el gobierno de Lázaro Cárdenas Batel quien, con la demagogia de gobernar para los pobres, llegó a la gobernatura. Lo cierto es que el gobierno no cumple con las necesidades mínimas para los estudiantes y los trabajadores de la ciudad y el campo, sino la política de los empresarios. Por ello mismo, uno de sus instrumentos de represión contra el pueblo, como el GOE, al mando de Gabriel Mendoza, aun tiene continuidad en el gobierno de Cárdenas Batel.
Estos hechos fascistas no han sido los únicos. Desde el inicio del periodo de Batel tenemos los casos de las represiones a los maestros de la Sección 18 en el mes de junio, de transportistas en octubre y el intento de represión a los obreros en huelga de FERTINAL, así como mucho ha tenido que ver el gobierno del estado en que 3 obreros de Carbontec, también del Puerto de Lázaro Cárdenas, estén actualmente presos en Uruapan, por defender sus derechos laborales. Incluso no se escapan de la represión las organizaciones protegidas por priístas, como el caso de Antorcha Campesina, donde los líderes no dan la cara, pero si hacen que ponga la mejilla la gente más humilde, engañándola con la promesa de cumplir sus demandas reivindicativas, aprovechándose de las necesidades de sus agremiados.
Son un sinfín de políticas en Michoacán llevadas a cabo por la socialdemocracia perredista, que también ha mostrado el cobre de estar bajo los dictados del capitalismo financiero, buscando la salvación de su derrumbe en la represión abierta y descarada contra todos aquellos que nos opongamos a su política rapaz de sólo buscar mayor acumulación de riqueza en unas cuantas manos burguesas, como el grupo empresarial Ramírez y demás empresas imperialistas que se encuentran en Morelia y en todo el estado de Michoacán.
Hacemos el llamado a todos los estudiantes democráticos, progresistas, revolucionarios, antifascistas y antiimperialistas y principalmente a los comunistas a cerrar filas y detener de manera unitaria la embestida del gobierno, a forjar esta gran unidad para construir una poderosa Central Estudiantil Revolucionaria donde levantemos también de manera unitaria todas nuestras demandas reivindicativas y contra la represión de que somos objeto, pero que, sobre todo, nos formemos con una conciencia partidaria de clase para avanzar junto a los obreros y campesinos pobres en el camino de la transformación social y radical de nuestro país.
Para los comunistas está la obligación de impulsar la unidad en la lucha para derrumbar esta dictadura del capitalismo. Tenemos que empujar con fuerza la propuesta surgida de las organizaciones sindicales y sociales en todo el país en este 2004: ¡Todos a la huelga nacional!