Número 17enero/2004

Rumbo al XIX EIJAA
La lucha de la juventud contra el imperialismo.

...El imperialismo solo ofrece a la juventud crisis recurrentes y agudas, que traen consigo mayor explotación, desempleo, drogadicción, prostitución y muerte para la juventud, por ello la juventud es una de las principales víctimas de las crisis del sistema capitalista mundial, del imperialismo y del fascismo.
...La juventud mexicana debe estar unida con amplios lazos antiimperialistas y antifascistas, con organizaciones de jóvenes revolucionarios y marxista-leninistas, teniendo claro que el enemigo común en todo el mundo es el capitalismo, practicando el internacionalismo proletario, como un principio básico de nuestra práctica política.”
Declaración de Principios de la UJRM.

En medio de las guerras de las superpotencias por la hegemonía mundial, de la crisis del capitalismo y su ideología que origina a cada minuto mayores ganancias para un puñado de ricos y mayores azotes en su integridad humana para el trabajador y su clase, y cuando cada vez más los gobiernos títeres como los de América Latina (México, Argentina, Brasil, Ecuador, etc) se quitan el velo y se muestran ante sus pueblos tal y como los quiere la burguesía, resalta el que la juventud (trabajadora, estudiantil, intelectual) soporta sobre sus espaldas gran parte de este proceso de trasformación social, siempre difícil, doloroso y cruento.

En las condiciones presentes el papel de la juventud en la producción mundial adquiere singular importancia para el ciclo de reproducción del capital, así como rasgos característicos que deben analizarse sin tardanza.

Lenin comenta que uno de los rasgos del imperialismo es la concentración de la producción y el capital, originando así el monopolio. La unión de pequeñas y grandes empresas ha traído como consecuencia el agrupamiento masivo de la fuerza de trabajo, fuerza de trabajo que en su gran mayoría es joven, y una parte importante de ésta, alrededor de 250 millones de menores trabajan en toda la orbe, no rebasan los 18 años. Es así como vemos por ejemplo que en ciertos países latinoamericanos (Colombia, Ecuador, Paraguay, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y República Dominicana) alrededor de un tercio de los adolescentes de 12 a 14 años están incorporados al mercado del trabajo para poder subsistir y apoyar en sus hogares.

Un ejemplo de la concentración de la producción y el capital y sus perjuicios para los trabajadores y la lógica ruina para pequeños y medianos empresarios, es lo que sucede con la crisis en la industria textil en nuestro país, donde el 41 por ciento del mercado interno es controlado por sólo nueve grandes comercializadoras de ropa: Liverpool, Suburbia, Sears, Palacio de Hierro, Wall-Mart, Comercial Mexicana, Gigante, Zara y Aldo Conti. Estas a su vez emplean principalmente a jóvenes donde les imponen modalidades de contratación indignas como el periodo de prueba o capacitación de hasta 3 meses sin un pago por éste, o con una ayuda económica miserable, además de ser orillados a abandonar sus estudios, aceptar horarios de más de ocho horas y la no remuneración por horas extras y por si fuera poco en bastantes casos tienen que comprar ellos mismos sus uniformes.

El imperialismo con sus políticas neoliberales (recortes presupuestarios sobre los servicios sociales, la educación, la salud, etc.,implementación de proyectos como el PPP, el TLCAN, privatización de empresas estatales, esto subordinado a lograr la mayor extracción de ganancias del trabajo del obrero) ha fracturado casi por completo el desarrollo humanista de los hombres y mujeres, pero es aún más trágico cuando las cifras de la misma burguesía (UNICEF) muestran lo que pasa con la explotación infantil.

La explotación infantil es tan lucrativa para las empresas ya que los menores realizan tareas que por su magnitud igualan a las de un adulto y reciben menor remuneración, por la apariencia de que el niño aprenda a trabajar es sometido a largas jornadas con poca remuneración, y la inestabilidad laboral y la inseguridad rodean las condiciones del trabajo infantil, además de que son sumisos, no hacen huelgas y se dejan despedir sin reclamar. En América la pobreza afecta al 44% de la población y donde el 40% de los pobladores es menor de 15 años de edad, la mayor parte solo ve desnutrición, miseria y muerte. ¡¡Eso es lo que nos ofrece el capitalismo a los jóvenes!!. Entre los pobres de América Latina y el Caribe alrededor del 55% son menores de 15 años.

En la región de América se estima en 20 millones la población infantil que trabaja, en China ha causado controversia (para los políticos y economistas burgueses, no así en las familias pobres que lo viven) el que existan 70 millones de jovencitas, conocidas como dagongmei o chicas trabajadoras y que una gran parte de éstas trabajan entre 14 y 18 horas al día, 15 minutos para comer y 4 horas para dormir en celdas con barrotes instaladas en las mismas fabricas por un sueldo de 15.000 pesetas al mes, del que les descuentan la comida y lo que llaman gastos de alojamiento.

La burguesía ya no requiere masivamente de fuerza de trabajo calificada, ni con formación universitaria, sino una gran cantidad de jóvenes desempleados (lo que Engels denominó ejército de reserva) por un lado, y de trabajadores por el otro, con conocimientos puramente técnicos o semicalificados y sin posibilidad de reflexionar sobre sus condiciones de explotación.

Por otro lado, es así como gran parte de la juventud pobre en las universidades públicas del país no termina sus estudios por el proceso de privatización de la educación, el corte elitista y técnico que se maneja genera los intelectuales y obreros semicalificados y calificados para sostener el sistema económico-político y no genera expectativa alguna en la juventud que anhela aprender algo para el bienestar de su comunidad, su barrio y su pueblo. Es decir la educación está en función de las necesidades e intereses de las clases gobernantes que determinan que conocimientos dar en las aulas. Actualmente en México, 35% de la enseñanza es de corte privado y se prevé que antes del 2010 llegará al 50%.
La cultura e ideología burguesa que juegan su papel anticientífico y reaccionario son pilares ideológicos sobre los que descansa la justificación de la explotación del hombre por el hombre, que buscan fortalecer estas condiciones o cuando menos prolongarlas por más tiempo.

Pero hasta estos tiempos es impresionante como la juventud (principalmente la pequeña burguesía)es terreno fértil para la propagación de ideas y estilos de vida incoherentes con las necesidades vitales para su desarrollo, la burguesía ha sabido aprovechar el gran potencial que los jóvenes tenemos y lo ha capitalizado hacia sus propios intereses, tapando el camino de la revolución; crea modas enajenantes (ropa, accesorios superfluos y caros que no satisfacen una necesidad de subsistencia), géneros de música que ahondan los problemas existenciales de muchos muchachos (de esto hay mucho), introduce culturas extranjeras (reaccionarias y retrogradas muchas veces)en la vida y las relaciones sociales de los hombres, promueve dramáticamente el alcohol y las drogas y la morbosidad sexual también es otro aspecto en el que la burguesía, porque no decirlo así, tiene a los jóvenes atados.

Esto no es algo que tengamos los comunistas que aplaudir. Estas cuestiones que son producto del grado de descomposición al que el capitalismo ha llegado, los comunistas debemos atenderlas con prontitud y cuidado, pues incluso después de la revolución socialista estos problemas no desaparecerán de golpe; se requiere principalmente de una labor de concientización y persuasión sistemática para evitar que estas actividades de la juventud pasen a ser las cuestiones centrales en su vida, y dejar en segundo término el cambio hacia el bienestar colectivo y las tareas que éste exige.

La vida de la juventud debe estar combinada de deporte saludable, estudio, investigación, alegría y optimismo y trabajo, pero para llegar a ello hay que luchar por alcanzarlo y para esto tenemos que arrancar el poder a los ricos y construir el socialismo en donde:

“Se impulsará una verdadera Revolución Cultural, educativa y científica para elevar el nivel cultural de las masas populares para su educación comunista; se desarrollará la socialización de los conocimientos científicos, culturales y técnicos para la adquisición de hábitos de la actividad pública y de dirección, en lucha contra los vestigios de la cultura decadente, valores y prejuicios burgueses o pequeño burgueses. De igual manera será utilizado por el Estado Socialista, el cine, la radio, televisión, prensa, revistas, teatros, museos, instalaciones deportivas, pintura, música, escultura, arquitectura, libros, etc., para una vasta educación general de la clase obrera y las masas populares que tenga como objetivo la edificación de una nueva cultura comunista que muestre el desprecio a la explotación, la depauperación y deshumanización a fin de que se recupere y eleve nuestra naturaleza humana dejándose atrás la fetichización del hombre, la enajenación y la alienación burguesa.” Programa del Partido Comunista de México (m-l).

Los jóvenes mexicanos debemos levantarnos, organizarnos y luchar por un mundo mejor, en nuestra escuela, barrio, comunidad o fábrica debe estar claro que nuestros intereses y bienestar están ligados a la emancipación total de los proletarios, única clase capaz de emanciparse a ella y por consecuencia a toda la sociedad. La trinchera de mentes y corazones honestos, ansiosos y fieles a la causa de la revolución está en la UJRM, el FPR y el Partido Comunista de México (m-l).¡¡Únete a nuestras filas, no esperes más que pronto todo mundo se levantará con la esperanza puesta en el porvenir comunista!!

Convirtamos las voces calladas en gritos ¡Antiimperialistas!
¡Antifascistas!¡Anticapitalistas! ¡¡Y por revolución socialista!!

En este 173
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