En los tres años el gobierno de Fox ha adicionado 5 millones de mexicanos a los 45 millones que están en la pobreza extrema y que dejaron los gobiernos neoliberales de Salinas y Zedillo.
14 mil millones de dólares son enviados por los mexicanos que viven en los EU a sus familiares en remesas, para incrementar los ingresos de las empresas de la burguesía que venden sus mercancías: supermercados, almacenes, o a TELMEX, Electra, etc.
16 mil millones de dólares, 5 mil millones más de lo previsto, fueron de exportaciones mexicanas de petróleo -"propiedad del pueblo mexicano"-.
57 mil 300 millones de dólares se encuentran ociosos -"para tener estabilizada a la economía"- en las reservas del Banco de México.
Los organismos financieros multinacionales han recibido cada año foxista, el pago puntual de 3 mil 500 millones de dólares por servicio de la deuda externa.
Los gran burguesía encabezada por Carlos Slim Helú (Grupo Carso y Telmex, etc.), Eugenio Garza Lagüera (Grupo Femsa: Cerveza y Refrescos), Antonino Fernández Rodríguez (Grupo Modelo: Cerveza), Lorenzo Zambrano Treviño (Cemex y Savia) y Emilio Azcarraga Jean (Televisa, FEMSA, etc), amasan fortunas personales que rebasan los 77 mil millones de dólares: 45 % del presupuesto de egresos del país que será de 1.6 billones de pesos en 1994.
En cambio, la suma de todos los ingresos de los 40 millones de trabajadores mexicanos que ganan menos de 4 salarios mínimos, no representan comparativamente ni el 20 por ciento del Producto Interno Bruto.
En el segundo nivel de la burguesía mexicana se encuentra el gobernador Eduardo Robinson Bours. Su empresa agroindustrial Bachoco de la cual es copropietario, genera al año 4 mil millones de pesos en ventas, con utilidades de 800 millones de pesos y que no paga Impuesto Sobre la Renta por estar registrado -con la vista gorda del fisco- en el régimen simplificado de pequeños agroproductores.
Con un sueldo de 78 mil pesos mensuales como gobernador, Bours ha dicho que no necesita de esos pírricos ingresos, para él le bastan los bonos de 312 mil dólares que recibió por ejemplo por la venta de la compañía Del Monte Fresh y tampoco necesita hacer pública su declaración patrimonial donde se puede calcular su propia fortuna ya que los Estados Financieros de sus empresas se conocen en Wall Street.
¿Cuál crisis? preguntan los neoliberales, ¿cuál desempleo?, empléate a ti mismo es la recomendación de lo apologistas del boursismo, y se ponen a recortar mil 400 plazas burocráticas.
El país de las maravillas de Fox, es respaldado por el estado de la maravillas de Bours que tiene más de un millón de pobres dispersos en valles, sierra y desiertos. En amasiato PAN y PRI en Sonora que se dieron con la cubeta con difamaciones y golpes bajunos en la campaña electoral, hipócritamente se dan la mano para empujar el neoliberalismo que abrirá de par en par las puertas al tercer consorcio más grande del mundo, la Ford Motor Company, con la supuesta inversión de 200 millones de dólares en Hermosillo.
La derecha neoliberal, que se apoderó de los principales cargos de la administración federal, pretendió imponer el cochupo con una fracción del PRI, sus Reformas Estructurales en el Congreso, pero la movilización social inició en 2003 con la resistencia a la venta de la industria energética y al incremento al IVA, derrotándolos a medias.
Con un nuevo periodo de sesiones a partir del 1° de Febrero de este año reinicia la ofensiva neoliberal: la contención salarial y la Ley Abascal, la contrarreforma energética, el cambio de régimen de jubilaciones y la componenda fiscal para aumentar los impuestos.
Reformas a la educación, a la cultura, al sistema de salud, al aparato político administrativo del estado, al sistema electoral, a los sindicatos, no son interés del neoliberalismo foxista-priísta por que la economía de los grandes empresarios insertos en la globalización, "para ser competitivos en el exterior", no necesitan de esas reformas.
La resistencia antineoliberal inició en 1993 y en 1994 se espera un fuerte confrontación con el pueblo y los trabajadores, ya que la venta del país y de la fuerza de trabajo está en el orden del día de los lacayos de Bush.
En el segundo nivel de la burguesía mexicana se encuentra el gobernador Eduardo Robinson Bours. Su empresa agroindustrial Bachoco de la cual es copropietario, genera al año 4 mil millones de pesos en ventas, con utilidades de 800 millones de pesos y que no paga Impuesto Sobre la Renta por estar registrado -con la vista gorda del fisco- en el régimen simplificado de pequeños agroproductores.
Con un sueldo de 78 mil pesos mensuales como gobernador, Bours ha dicho que no necesita de esos pírricos ingresos, para él le bastan los bonos de 312 mil dólares que recibió por ejemplo por la venta de la compañía Del Monte Fresh y tampoco necesita hacer pública su declaración patrimonial donde se puede calcular su propia fortuna ya que los Estados Financieros de sus empresas se conocen en Wall Street.
¿Cuál crisis? preguntan los neoliberales, ¿cuál desempleo?, empléate a ti mismo es la recomendación de lo apologistas del boursismo, y se ponen a recortar mil 400 plazas burocráticas.
El país de las maravillas de Fox, es respaldado por el estado de la maravillas de Bours que tiene más de un millón de pobres dispersos en valles, sierra y desiertos. En amasiato PAN y PRI en Sonora que se dieron con la cubeta con difamaciones y golpes bajunos en la campaña electoral, hipócritamente se dan la mano para empujar el neoliberalismo que abrirá de par en par las puertas al tercer consorcio más grande del mundo, la Ford Motor Company, con la supuesta inversión de 200 millones de dólares en Hermosillo.
La derecha neoliberal, que se apoderó de los principales cargos de la administración federal, pretendió imponer el cochupo con una fracción del PRI, sus Reformas Estructurales en el Congreso, pero la movilización social inició en 2003 con la resistencia a la venta de la industria energética y al incremento al IVA, derrotándolos a medias.
Con un nuevo periodo de sesiones a partir del 1° de Febrero de este año reinicia la ofensiva neoliberal: la contención salarial y la Ley Abascal, la contrarreforma energética, el cambio de régimen de jubilaciones y la componenda fiscal para aumentar los impuestos.
Reformas a la educación, a la cultura, al sistema de salud, al aparato político administrativo del estado, al sistema electoral, a los sindicatos, no son interés del neoliberalismo foxista-priísta por que la economía de los grandes empresarios insertos en la globalización, "para ser competitivos en el exterior", no necesitan de esas reformas.
La resistencia antineoliberal inició en 1993 y en 1994 se espera un fuerte confrontación con el pueblo y los trabajadores, ya que la venta del país y de la fuerza de trabajo está en el orden del día de los lacayos de Bush.