Número 17enero/2004
Hacia la huelga general
El Estado burgués se encuentra en plena ofensiva contra la clase obrera y las masas populares, hoy el gobierno encabezado por Vicente Fox se dice ser representantes de la “nación” y defensor de los pobres, cuando lo que priva es la entrega al imperialismo, las privatizaciones, el encarcelamiento y desaparición forzada a toda oposición política al régimen, reinan la reacción y las criaturas de la oligarquía financiera en todos los terrenos de la política, la economía, la educación, la cultura y el arte.

En las pomposas declaraciones del parlamento no están incluidos los intereses populares, avanza el recorte al presupuesto social, el desempleo aumenta y no se le ve fin a la crisis económica y política que recae sobre las espaldas de las masas populares.

Pero no todo está quieto, en los últimos meses se han hecho esfuerzos de organización y movilización para cambiar la correlación de fuerzas que hoy favorecen a la oligarquía financiera y al imperialismo.

Sin embargo, las formas de lucha y la organización obrera y popular tienen que irse adecuando a los objetivos trazados. Por este camino se desarrollaron las Caravanas por la Soberanía Nacional y Contra el Neoliberalismo, la gran movilización del 27 de noviembre en defensa del carácter público de la industria eléctrica y contra las reformas estructurales, la Convención Obrero Campesino y Popular, el bloqueo a la cámara de diputados, las escaramuzas con la Policía Federal Preventiva que protegía al palacio legislativo; y, toda la jornada unitaria de plantones y movilizaciones del mes de diciembre sirvieron para unir fuerzas entre la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), el Frente Sindical Mexicano (FSM), el Campo no Aguanta Más, la Promotora por la Unidad Nacional Contra el Neoliberalismo (PUNCN), la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la Asamblea Nacional de Trabajadores (ANT), El Barzón; y para tejer alianzas con otras organizaciones, acrecentando la oposición popular al régimen.

Hoy, las tareas y objetivos que se le presentan a la clase obrera y las masas populares son mayores, y por lo tanto, las formas de lucha y de organización deben ser más elevadas, si queremos alcanzar los nuevos objetivos trazados, que en términos inmediatos son la lucha contra las reformas estructurales, por empleo, mayor presupuesto público, etc., Pero que ahora se deben expresar en acumular fuerzas para la revolución, en desarrollar una Convergencia Nacional de Oposición Popular al Régimen. En este momento el movimiento democrático puede dejar de estar a la defensiva, es decir donde solo se esquiva, o se detiene o busca que duela menos los golpes que la burguesía viene propinando al pueblo mexicano. Se exige que no reformen la Ley Federal del Trabajo, porque eliminaría los pocos beneficios que tienen los trabajadores para defenderse, o se pide que se destine un poco de dinero del presupuesto a la educación, que liberen a los presos políticos, etc. Para cambiar esta etapa hay que abrir una nueva fase de la lucha de clases, dar inicio a un período de ofensiva de las masas que puede comenzar con la huelga política general, que constituye el preámbulo y el sostén de la organización de clase de las masas y el afianzamiento de sus luchas hacia el objetivo mediato.

En el contexto actual de crisis económica y política del régimen se han desarrollado pocas huelgas, incluso en algunos casos han sido provocadas y utilizadas por la patronal. Por eso es un gran paso el proceso de acumular fuerzas para la revolución para abrir una fase ofensiva de la clase obrera y las masas populares desarrollar la huelga política general. Se trata de que la Huelga General sea un golpe dirigido contra la burguesía para causarle el mayor daño posible -en estos momentos- porque estarán involucrados sectores estratégicos de la economía como son los electricistas y telefonistas, pero también para obtener ventajas económicas y Políticas para la clase obrera, al tiempo que el movimiento revolucionario de la clase tendrá a qué aferrarse en las tareas poste-riores.

La Huelga General nos exige dejar atrás la dispersión y priorizar la unidad en el movimiento obrero y popular, hacer a un lado los intereses gremiales y poner por delante los intereses de clase, porque para la realización de la misma habrá miles de obstáculos puestos por la burguesía, ella en estos momentos sigue avanzando, golpeándonos con su reforma fiscal aunque no como quería-, con un raquítico aumento salarial, con el despido de 50,000 mil trabajadores del gobierno. Tenemos confianza en la iniciativa y creatividad de la clase obrera y las masas populares, pero debemos de trabajar aún más para detener esta ofensiva, para ello debemos agitar y organizar la Huelga General. El movimiento obrero y popular necesita construir un instrumento de organización que garantice alcanzar tales objetivos y la propuesta de la PUNCN propone construir los Comités Obreros y Campesinos, que por medio de la Asamblea General de Masas y de manera democrática debata las acciones a seguir, la concreción de los objetivos de la Huelga General, y más allá de ello, la necesidad de un Gobierno Provisional Revolucionario (GPR).

Los Comités de Obreros y Campesinos, irán desarrollando la disciplina y la organización y este será un importante paso para el futuro de la lucha de clases en el país, porque alrededor de la clase obrera se debe ir tejiendo un nuevo proyecto de nación basado en la alianza obrero-campesina, que levante las banderas democráticas, populares, anti-imperialistas, antifascistas, en contra de la oligarquía financiera y el imperialismo, y estas bandera de luchan quedarán inscritas en una nueva constitución donde estén en primer plano los intereses de la clase obrera, los campesinos pobres y las masas populares, es decir un Nuevo Constituyente de carácter democrático y popular, que quede enmarcado en una Republica Democrático Popular. Que para nosotros significa un peldaño más para avanzar a la revolución socialista, nuestro norte.

La clase obrera en nuestro país tiene una rica tradición de lucha, que se ha escrito con grandes sacrificios de sangre. Por ello no debemos permitir que la Huelga General se convierta por la acción de los oportunistas en una simple consigna de desesperación, no debe circunscribirse a un gesto espontáneo, de una voluntad de protagonismo en los medios de comunicación ó más aún de una consigna de presión para alcanzar migajas del gobierno, a la vieja usanza de los charros de la CTM. La huelga debe ser llenada de contenido, objetivos, organización, disciplina y unidad proletaria, que privilegie los intereses de clase por sobre los intereses de grupo u organización. Por ello la huelga no puede ser decretada, tiene que ser preparada, en explicarles a los trabajadores los fines de esta lucha, en ganar adeptos, en realizar “ensayos” de la huelga a través de paros por horas o un día, en tejer alianzas, en ubicar el momento adecuado para el estallido de la Huelga General, en desarrollar la solidaridad del pueblo y que éste participe de manera directa, si no puede parando la producción, sí con la toma de instituciones, el cierre de carreteras, el mitin, la movilización, el desarrollo de brigadas, los piquetes en las zonas fabriles; en fin, se trata de tensar todas las fuerzas de oposición al régimen para alcanzar el éxito de la Huelga General. Para ello el Frente sindical obrero-campesino tiene el deber de pugnar y agitar la Huelga General de Masas, construir los comités de obreros y campesinos pobres, coordinar un plan de acción que proyecte las directrices, porque es claro que cuanto más firme y extendida a todos los rincones del país sea la organización de la clase trabajadora tanto más eficaz resultará la ofensiva.

Solo elevando las formas de lucha y organización de la clase obrera, daremos al traste con la cotidianeidad del sistema de explotación capitalista, porque mientras los obreros desgasten sus músculos y cerebro para beneficio de la burguesía, mientras las calles estén en manos de los policías, y los hombres de negocios sigan especulando tranquilamente en la bolsa de valores, mientras los profesionistas sigan atendiendo su profesión en beneficio del “orden burgués”, mientras los trabajadores sigan cumpliendo el papel de esclavos asalariados, mientras la burguesía siga acumulando y disfrutando de la riqueza producida por los trabajadores, los comerciantes especulando con las mercancías, los jueces llenando de cárceles de desempleados y luchadores sociales, y protegiendo a los narcos, estafadores, especuladores y explotadores; mientras el parlamento siga lleno de corruptos, demagogos, traidores, que defienden los interese de uno u otro sector de la clase dominante; cuando nos decidamos a cambiar esta situación escribiremos en cada volante, en cada pared, ¡Huelga General! porque estamos descontentos con la situación actual. ¡Huelga General! para iniciar un proceso de cambio en la correlación de fuerzas a favor de la clase obrera y las masas populares.
El Partido Comunista de México (marxista-leninista) y el Frente Popular Revolucionario realizamos esfuerzos para desarrollar la Huelga General de Masas, y la creación de los comités obreros y campesinos, no como solidaridad, sino como nuestra primera obligación porque estamos comprometidos con los intereses de la clase obrera y las masas populares, y convencidos que las grandes luchas están por venir, porque hay una clase obrera dispuesta a la lucha, porque la crisis del sistema no tiene solución, impulsamos por todos los medios la revolución proletaria. ¡A trabajar por la Huelga General!
En este 173
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