El
pasado 25 de noviembre del presente,
fue liberado Julio Sandoval Cruz,
dirigente del Movimiento Indígena
por la Unificación de la
Lucha Independiente, apresado
por las policías del estado
de Baja California el 11 de diciembre
de 2003.
Nuestro compañero Julio
fue liberado gracias a la presión
que ejercía el FPR en diversos
estados del país por su
liberación, al ser un preso
político del estado fascista
de Eugenio Elorduy, gobernador
del estado. Nuestro compañero
de nueva vez se encuentra entre
nosotros para seguir luchando
a favor del pueblo desposeído
y en contra del mal gobierno local.
Julio se ganó su lugar
en el Comité Central del
Frente Popular Revolucionario,
por su trayectoria honesta y decidida
en contra de quienes viven de
la explotación de los trabajadores.
Lo primero que hizo Julio enseguida
de ser liberado fue trasladarse
al DF para participar en la gran
marcha contra las reformas estructurales
del gobierno federal, el 27 de
noviembre, y marchar al frente
del contingente del FPR.
Su libertad, arrancada al gobierno
local con movilizaciones, mítines
y plantones, así como dos
huelgas de hambre, realizadas
por él mismo dentro del
penal, y que obligaron al gobierno
a entregárnoslo, sin lograr
que se aceptara culpable por un
delito que no cometió.
Julio siempre se entregó
a lograr que su gente viviera
en mejores condiciones y al ser
apresado siguió desarrollando
su labor, dentro del penal, a
favor de los que injustamente
han sido tratados por la burguesía
en el poder. Sus acciones nos
muestran como se comportan los
revolucionarios hasta en las peores
condiciones, pues su celda no
era un obstáculo para seguir
dirigiendo al MIULI y organizar
la lucha entre los internos. Promovió
que se revisaran varios casos
de presos del penal en los que
se encontraban irregularidades
contra indígenas, que algunas
veces no sabían leer o
hablar el español.
Julio es de ese metal especial
de la que están hechos
los revolucionarios, de esos revolucionarios
sencillos, humildes y honestos,
pero fuertes e indoblegables frente
a la burguesía y sus jueces,
frente a sus carceleros inhumanos.
Esta libertad del compañero
Julio demuestra que es posible
arrancar a nuestros compañeros
que caen en las cárceles
de la burguesía, con la
organización y la movilización.
La burguesía se las verá
duras si pretende seguir encarcelando
a los dirigentes de la clase obrera,
y se las verá duras con
la organización revolucionaria,
el FPR.
Esta es una victoria más
del FPR frente al mal gobierno.
Una victoria que se suma a las
muchas batallas que tendremos
que enfrentar contra los que ahora
son poderosos, pero que caerán
aplastados por la organización
revolucionaria de hombres templados
y forjados de ese metal especial
de la que esta hecho Julio.
Ahora sigue Gregorio Alfonso Alvarado
López, desaparecido desde
1996 por quienes ostentan el poder
y del cual tenemos la seguridad
de que los obligaremos a entregárnoslo
vivo, como se lo llevaron.
¡LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS
POLÍTICOS DEL PAÍS!
¡FRENTE A LA OPRESIÓN,
LA MOVILIZACIÓN!
¡VIVA EL FRENTE POPULAR
REVOLUCIONARIO!
SOLO LA REVOLUCION SOCIALISTA
ES CAMBIO.
¡¡PROLETARIOS DE TODOS
LOS PAISES, UNIOS!! |