En
el escenario nacional se respiraba
el abierto rechazo popular al
"cambio derechista"
de Vicente Fox, en el ambiente
se percibía el repudio
al sistema electoral que le sentó
en Los Pinos, el aborrecimiento
a la antipopular y proimperialista
política de un régimen
que cambia su discurso para continuar,
todo ello expresado mayoritariamente
en las últimas elecciones
federales. A pesar de que el rechazo
a las urnas aceleró la
crisis de los partidos tradicionales
y del gobierno, desató
la contienda electoral rumbo a
la presidencia de 2006; y, a sabiendas
de los vientos que desata, el
gobierno del PAN, encabezado por
quien ve un país de "maravilla",
colocó en el centro de
la discusión nacional la
entrega de áreas estratégicas
al capital transnacional en Pemex,
que se suman a las adelantadas
en CFE y LyFC; serpenteando las
pretendidas contra reformas a
los artículos constitucionales
27, 28 y 123, y la reforma hacendaria.
Para rematar este banquete, un
pre-posadeño paquete fiscal
de IVAS e IPIS para cargar sobre
las espaldas de los obreros y
el pueblo el costo del Fobrapoa
y los intereses de la deuda, que
garantizan jugosos dividendos
al capital financiero.
Un provocador recorte al
gasto social; entre otras "linduras
para glotones", acompañan
las mediáticas campañas
publicitarias, empujones, trompetillas
y amenazas, como aquélla
de Vicente Fox que, de gira por
los Estados Unidos, dijo, refiriéndose
a las reformas “Si no resolvemos
la situación interna en
México ahora, más
tarde Pemex se irá de México”
(Ruiz P, Mercado A, López
L, en Milenio Diario 250903),
o bien, la del Secretario de Gobernación
referente a que está dispuesto
a asumir los costos político
de las contra reformas; todo lo
cual, terminó por desenfrenar
intereses políticos contrapuestos:
la crisis general en las alturas
no se hizo esperar.
Después del susto por las
inminentes fracturas en el PRI,
que provocó "deslices"
políticos del mismo Vicente
Fox, Santiago Creel, su gabinete
y el PAN, la derecha en el gobierno
llama a cierre de filas, modulando
todo, a fin de evitar ser arrastrados
por dicha crisis, señalando
que "sólo hay una
propuesta oficial", una aparente
calma llega al PAN, lo cual no
deja expresar, precisamente, la
errática política
del gobierno que, por el momento,
queda cuajado en suspenso; mientras
que el PRI, sin remedio alguno,
arrastra a las Cámaras
de Diputados y Senadores a una
parálisis de facto, en
tanto se ponen o no de acuerdo.
Gordillo y Madrazo terminan del
"chongo", con un partido
dividido, definiendo correlaciones
rumbo a la presidencia; crisis
que, invariablemente arrastra
a la propia presidencia que está
de la mano de la Gordillo. Pero,
en eso de jugársela, son
muy buenos, el PAN le va al bando
que más convenga, lo que
les interesa es sacar adelante
sus contra reformas. El peligro
es inminente. No hay más
alternativa que, si el gobierno
impone su legislación reaccionaria
pisoteando una vez más
la Constitución y los derechos
obreros y populares, simplemente
¡se va por traición
a la patria! El movimiento obrero
consciente ha preparado sus fuerzas
para un momento como éste;
su acción tiene que ser
ampliamente masiva, rápida,
decidida y firme ante tal situación,
no habrá tiempo para medias
tintas.
Ese es su reto.
SOLO LA REVOLUCION SOCIALISTA
ES CAMBIO.
¡¡PROLETARIOS DE TODOS
LOS PAISES, UNIOS!! |