“¡Denme
una “H”! ... ¡¡H!!
¡Denme una “U”!
… ¡¡U!! ¡Denme
una “E”! … ¡¡E!!
¡Denme una “L”!
… ¡¡L!! ¿Denme
una “G”! … ¡¡G!!
¡Denme una “A”!
… ¡¡A!! ¡¡Como
dice!! ¡¡Huelga! ¡¡No
se oye!! ¡¡Huelga!!
¡Que lo escuchen Fox y los
neoliberales! ¡¡Huelga!!
¡¡Muchas veces!! ¡HUELGA!
¡¡HUELGA!! ¡¡¡HUELGA!!!”
Fue
la respuesta contundente de los
miles y miles de proletarios y
trabajadores del campo y la ciudad
que, a pesar de la lluvia y el
granizo, se mantuvieron firmes
para mostrar el cambio que viene
desde abajo. Uno de los moderadores
pidió a los contingentes
de la clase obrera y del pueblo,
que salió a las calles
el 27-N, sellara con su voto a
puño alzado el compromiso
de nuestro pueblo de avanzar hacia
la Huelga Nacional y de comprometer
a cada una de sus direcciones
en los preparativos de la misma.
Así fue el cierre de la
primera etapa de la Jornada Nacional
de Lucha Obrera, Campesina y Popular
en Defensa de la Soberanía
y Contra el Neoliberalismo. La
clase obrera vive y se mueve en
una dirección democrática
y revolucionaria; sus contingentes
más avanzados del SME,
de Lázaro Cárdenas,
Michoacán y de la CNTE
han estado a la vanguardia, dirigiendo
este proceso de Convergencia Nacional
de Oposición Popular al
Régimen.
El Sindicato Mexicano de Electricistas,
La Promotora por la Unidad Nacional
Contra el Neoliberalismo, el Frente
Sindical Mexicano, la Unión
Nacional de Trabajadores, el Campo
No Aguanta Más; el Congreso
Agrario Permanente; el Barzón
y el Frente Continental de Organizaciones
Comunales, han realizado un balance
conjunto de toda la Jornada con
un saldo exitoso: ha mejorado
al correlación de fuerzas
a favor de la clase obrera, el
pueblo y la soberanía nacional,
al grado de profundizar las fisuras
al interior de la burguesía,
particularmente al interior de
los partidos pro-oligárquicos.
En esta dimensión, cobra
relevancia, los acuerdos de: 1.-
Impulsar los preparativos hacia
la huelga nacional; 2.- Impulsar
la construcción de la Convención
Nacional Obrera, Campesina y Popular
a nivel regional, estatal, municipal
y sectorial; y, 3.- Al impulsar
la Huelga Nacional y la Convención,
desatar un amplio diálogo
y debate nacional sobre los contenidos
de un nuevo proyecto de nación
a defender con la movilización
callejera en todos los rincones
del país.
De tal manera que, la agitación
y propaganda empujadas desde las
8 caravanas, la Convención
del 26 de noviembre y la grandiosa
movilización del 27 de
noviembre, se conviertan en estructuras
organizativas estables que mantengan
en jaque a la oligarquía
financiera, al imperialismo y
a los partidos políticos
que le han dado la espalda al
pueblo y se constituyan las bases
materiales y político-ideológicas
para tirarlos del gobierno y abran
las posibilidades de instaurar
un Gobierno Provisional Revolucionario
de obreros y campesinos pobres,
que convoque a una Asamblea Nacional
Constituyente Democrática
y Popular.
Es importante destacar que la
situación particular que
presentan las pugnas del PRI y
la defenestración de Elba
Esther Gordillo Morales, abre
las posibilidades a la CNTE, para
ponerse a la cabeza de una Convergencia
de trabajadores de la Educación,
que bote de una vez por todas
del poder sindical del SNTE a
los charros gordillistas y profundice
la democracia sindical y el sindicalismo
de clase, democrático,
asambleísta, unitario,
revolucionario e internacionalista;
sobre todo en estos momentos en
que ha quedado evidenciado que
el CEN del SNTE sólo es
un apéndice de Elba Esther
en sus pugnas interpartidistas
y de su completo abandono de la
defensa de los derechos laborales,
sindicales y sociales de los trabajadores
y de la educación pública,
laica y gratuita.
El CEN del SNTE, ha perdido toda
legalidad y legitimidad ante los
trabajadores de la educación,
ha fenecido su periodo de gestión
y sin embargo no ha convocado
para la renovación de la
dirección sindical. La
CNTE, tiene que unificarse para
disputar el poder sindical a los
charros con la movilización
combativa de la base de todo el
Sindicato Nacional de los Trabajadores
de la Educación y señalar
el rumbo de la lucha a todos los
trabajadores del país.
Algunas condiciones están
dadas, otras, hay que construirlas
y desarrollarlas pero ¡ahora
y ya!, los vientos del pueblo,
nos invitan:
¡¡A
PREPARAR LA HUELGA NACIONAL!!
Así están las cosas
por estos días... |