Número 172/diciembre/2003
Declaración Política del IV Congreso del Partido Comunista de México (m-l), Camarada Sergio Barrios
¡¡Saludamos con alegría la jornada obrera, campesina y popular en defensa de la soberanía nacional y contra el neoliberalismo!!

¡¡8 caravanas, 146 ciudades, cientos de actos de agitación y propaganda!!

¡¡Una Convención Nacional que fusione en un solo grito distintas voces y distintos arroyuelos en una sola lucha popular!!

¡¡El 27 de noviembre, una poderosa movilización hace rugir las calles, el Zócalo de la Ciudad de Mexico y las capitales de los estados!!

Son vientos del pueblo que vienen desde las fábricas y los barrios proletarios, que llegan de los colegios, que vuelan desde los pueblos indígenas, en todas partes las resistencias soplan con frescura para la construcción de una poderosa Convergencia Nacional de Oposición Popular al Régimen, para acumular fuerzas en favor de la clase obrera y los campesinos pobres, en medio de la lucha frente a las contrarreformas neoliberales. Avancemos hacia la Huelga Nacional, a preparar las condiciones para caminar la única ruta de la emancipación de todo el pueblo:
¡¡La revolución socialista y proletaria!!


C
amaradas obreros y obreras
compañeros campesinos pobres y
compañeras campesinas pobres, juventud combativa

…Y, así, en medio de la frescura de estos vientos del pueblo, en los que participamos de manera combativa y unitaria los militantes del Frente Popular Revolucionario (FPR), de la Coordinadora de Trabajadores Revolucionarios (CTR), de la Unión de la Juventud Revolucionaria de México (UJRM), de la Unión de Campesinos Pobres (UCP), de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), del Foro por la Cultura Popular (FCP) y el Partido Comunista de México (marxista-leninista), los bolcheviques mexicanos, con gran alegría y entusiasmo revolucionario; les comunicamos que se realizó de manera exitosa el IV Congreso del Partido Comunista de México (marxista-leninista) “Camarada Sergio Barrios”, en un momento en que la oligárquica financiera, a través de sus principales partidos PAN, PRI y PRD y sus testaferros, busca renovar las cadenas de explotación y opresión; y la clase obrera, los campesinos pobres y las amplias masas populares impulsan su acción combativa requiriendo, urgentemente, de una línea política sinceramente unitaria, que jalone todos los arroyuelos de la lucha combatiente hacia un solo torrente revolucionario que dé al traste con la explotación del hombre por el hombre.

Este proceso de lucha de clases, tiene sus atajos en el que convergen distintas banderas democráticas, antifascistas, antiimperialistas, nacionalistas, revolucionarias, socialistas, comunistas, marxistas-leninistas, etc., por ello, para consolidarle es importante conservar la dirección fundamental: acumular fuerzas para golpear a la oligarquía financiera, aislar a otros sectores burgueses, neutralizar a la pequeña burguesía y forjar la alianza de los obreros y campesinos pobres hacia el triunfo de la revolución proletaria y socialista.

El Partido Comunista de México (marxista-leninista) mira con buenos ojos y participa de manera activa en el proceso de Convergencia que han iniciado las organizaciones de la Promotora Nacional por la Unidad en Contra del Neoliberalismo, de la que forma parte el FPR y nuestro Partido, el SME, la CNTE, la CUT, la ANT, el FRENDESDEP, el Frente Sindical Mexicano, la Unión Nacional de Trabajadores, el Frente Continental de Organizaciones Comunales, El Campo No Aguanta Más, el Congreso Agrario Permanente, El Barzón y otras agrupaciones que ha permitido impulsar las Caravanas, la Convención Nacional Obrera, Campesina y Popular y la Gran Marcha-Movilización Nacional en Defensa de la Soberanía y en Contra del Neoliberalismo, así como sentar las bases para un diálogo nacional del pueblo hacia un nuevo proyecto de nación.

Este esfuerzo de convergencia que sin duda tiene sus propias contradicciones, por la composición de las fuerzas que la impulsan y sus propios proyectos tácticos y estratégicos. Por ello, nuestra táctica audaz, flexible y revolucionaria, debe poner al centro del debate: construir, desarrollar, fortalecer y consolidar al Partido Comunista de México (marxista-leninista), penetrar al seno de clase obrera y organizarla para que juegue su papel de vanguardia y sepulturera del régimen de explotación y opresión capitalista, agitando y propagando nuestras propuestas de Convergencia Nacional de Oposición Popular al Régimen, Gobierno Provisional Revolucionario, Asamblea Nacional Constituyente Democrática y Popular y la necesidad de la instauración de una República Democrática Popular, que abra el camino hacia una República Popular Socialista en México, la construcción del socialismo y el comunismo.

El IV Congreso de nuestro Partido, al igual que los anteriores, se ha escrito con letras rojas, porque es producto de las batallas históricas y cotidianas de la clase obrera y las masas populares contra la burguesía y el imperialismo por su emancipación nacional y social, porque es resultado del entusiasmo y lucha de los marxista-leninistas en México por construir el partido de la clase obrera, de las enseñanzas teóricas y prácticas bolcheviques del camarada Sergio Barrios que, aún cuando hoy no se encuentra físicamente entre nosotros, son una fuente inagotable de inspiración comunista; igualmente, destacamos el importante ejemplo de combate que nos da nuestro camarada Gregorio Alfonso Alvarado López desde alguna mazmorra-cárcel clandestina del régimen; y de tantos comunistas que a nivel internacional no dudan en entregar su vida a la causa de la revolución y el socialismo, representada hoy por la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxistas-Leninistas.

Este IV Congreso pone de manifiesto que hemos mantenido en alto nuestras rojas banderas comunistas, que siguen teniendo vigencia extraordinaria las tesis leninistas sobre la época del imperialismo y las revoluciones proletarias y que, en el marco actual de crisis general del sistema capitalista, de la que forma parte México, la revolución es un problema planteado que espera urgente solución.

Después de las históricas victorias del proletariado en las cruentas batallas del siglo XX, de la victoria momentánea de la contrarrevolución a partir de la traición revisionista y la caída del llamado “socialismo real”, sabemos que nuestro movimiento comunista enfrenta las más duras pruebas de la lucha de clases. A pesar de esas dificultades, del ataque de la burguesía y los reaccionarios, nuestro Congreso evaluó que la tarea permanente, a la cual debemos asirnos todos los comunistas, los obreros, los explotados y oprimidos, es la construcción, desarrollo y consolidación del P.C. de M. (m-l), como un partido bolchevique leninista-stalinista, fundido con la clase obrera y las masas populares, teniendo en cuenta que: “El objetivo inmediato de los comunistas es el mismo que el de todos los demás proletarios: constitución de los proletarios en clase, derrocamiento de la dominación burguesa, conquista del poder político por el proletariado” (C. Marx y F. Engels, Manifiesto del Partido Comunista, Obras Escogidas en dos tomos, Tomo 1. Editorial Progreso, Moscú 1977, p.32.).

El IV Congreso ha ratificado la vigencia del marxismo-leninismo como teoría y práctica de la táctica y la estrategia de la revolución proletaria y de la dictadura revolucionaria del proletariado; y que la única salida a la crisis económica, política y social actual, verdaderamente a favor del pueblo es, sin duda, la revolución socialista, la dictadura del proletariado. Cierto que la correlación de fuerzas, en estos momentos, favorece a la oligarquía financiera y al imperialismo, por lo cual nos encontramos en un período de acumular fuerzas para el asalto al cielo burgués, en los siguientes años estaremos empeñados en fundir el movimiento obrero espontáneo con el marxismo-leninismo, en desarrollar un importante movimiento de masas que ponga en primer término la lucha contra el régimen, y en este proceso lucharemos, codo a codo, con todos los revolucionarios, con los verdaderos demócratas que estén dispuestos a poner en primer término los intereses económicos y políticos de los explotados y oprimidos, para asestar de manera conjunta el golpe principal contra nuestros enemigos comunes: la oligarquía financiera y el imperialismo, en el marco de una Convergencia Nacional de Oposición Popular al Régimen.

Igualmente, en este proceso, nuestro Congreso ha evaluado que la clase obrera y las masas populares necesitan desarrollar sus propios instrumentos de organización que permitan centralizar y desarrollar la movilización y los combates populares hacia nuevos estadios de la lucha de clases. Por ello, vamos a seguir empujando la construcción de nuestros instrumentos y palancas para el trabajo entre las masas, que sirvan para la lucha económica, política e ideológica en contra de la burguesía y hacia la toma del poder. La clase obrera y las masas trabajadoras, requieren de manera urgente una Central Revolucionaria de Trabajadores, una Central Estudiantil Revolucionaria y la Unión de Campesinos Pobres, que junto a las organizaciones de masas desarrolladas por los trabajadores y el pueblo como la CNTE y el movimiento urbano popular, y diversas trincheras de lucha que se desarrollan a lo largo y ancho del país, pugnemos por centralizar y desarrollar, con un carácter de clase, un movimiento revolucionario de la clase obrera y las masas populares, empujando y emulando todo tipo de iniciativas que nos permitan elevar las formas de lucha y de organización de las masas, que pueden ir desde los paros cívicos, hasta la huelga general y la huelga política de masas, para cambiar la correlación de fuerzas actual a favor de la clase obrera y las masas populares, así como crear las mejores condiciones de triunfo en una situación revolucionaria.

¡¡Nunca, jamás!! perdamos de vista, que la contradicción fundamental e irreconciliable es entre la burguesía y el proletariado. Cada clase representa un proyecto social radicalmente diferente. La burguesía se ha vuelto una clase caduca y reaccionaria y su lugar ahora está en el basurero de la historia. Pero, para agudizar la contradicción fundamental burguesía-proletariado, que genere una situación revolucionaria y cree las condiciones políticas para la revolución socialista, nuestro Congreso señala que la táctica a seguir es pelear combativamente: por un gobierno obrero-campesino, expresado como la dictadura democrática-revolucionaria de los obreros y campesinos pobres, a través de la instauración de un Gobierno Provisional Revolucionario que convoque a una Asamblea Nacional Constituyente Democrática y Popular y constituya una República Democrática Popular, que de culminación a un período de lucha, para desarrollar la lucha más importante, la lucha por la instauración de una República Popular Socialista de México. Porque los marxistas-leninistas tenemos claro que el carácter de la próxima revolución en México necesariamente es proletaria y socialista.

Nuestro Congreso saluda también con emoción la lucha de la clase obrera y de todos los pueblos del mundo por sacudirse de una vez y para siempre la explotación del hombre por el hombre ¡A profundizar la lucha contra el capitalismo-imperialismo, por la revolución y el socialismo! Estamos seguros que importantes batallas de la lucha de clases están por desarrollarse en nuestro país, nuestra clase obrera y las masas populares son un pueblo dispuesto al combate, con importantes experiencias de lucha, el camino de México se está tiñendo de rojo y, ante nosotros, se abre una importante perspectiva de lucha revolucionaria, tenemos plena confianza en las masas populares, tenemos plena convicción que pronto la clase obrera actuará como un solo hombre por su emancipación, estamos convencidos que junto a los partidos y organizaciones marxistas-leninistas del mundo pronto pasaremos a una ofensiva contra el imperialismo. Nuestro IV Congreso Camarada “Sergio Barrios” llama a los obreros, a los campesinos pobres, a los estudiantes, a la intelectualidad revolucionaria, y todas las masas populares a fortalecer el partido comunista para la revolución socialista, a levantar con cariño, defendiendo y aplicando de manera creativa, con pasión bolchevique, las enseñanzas e inmortales ideas de Carlos Marx, Federico Engels, Vladimir I. Lenin y José Stalin; a estudiar las enseñanzas de los camaradas Jorge Dimitrov y Enver Hoxha.

En este camino, la lucha contra la represión, por la presentación con vida de todos los detenidos-desaparecidos, por la libertad de todos los presos políticos del país y por el castigo a los culpables de la guerra sucia contra el pueblo, debe tener una mayor contundencia.

En el Partido Comunista de México (marxista-leninista) tienes tu puesto de combate, porque las resoluciones de nuestro Congreso se guían con determinación, por las rojas banderas del comunismo.

¡Viva el IV Congreso del Partido Comunista de México (marxista-leninista)!
¡Gloria al camarada Sergio Barrios!
¡Viva la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxistas-Leninistas!

SÓLO LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA ES CAMBIO.
¡¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAISES, UNIOS!!
En este 172
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