¡¡Saludamos
con alegría la jornada
obrera, campesina y popular en
defensa de la soberanía
nacional y contra el neoliberalismo!!
¡¡8 caravanas, 146
ciudades, cientos de actos de
agitación y propaganda!!
¡¡Una Convención
Nacional que fusione en un solo
grito distintas voces y distintos
arroyuelos en una sola lucha popular!!
¡¡El 27 de noviembre,
una poderosa movilización
hace rugir las calles, el Zócalo
de la Ciudad de Mexico y las capitales
de los estados!!
Son vientos del pueblo que vienen
desde las fábricas y los
barrios proletarios, que llegan
de los colegios, que vuelan desde
los pueblos indígenas,
en todas partes las resistencias
soplan con frescura para la construcción
de una poderosa Convergencia Nacional
de Oposición Popular al
Régimen, para acumular
fuerzas en favor de la clase obrera
y los campesinos pobres, en medio
de la lucha frente a las contrarreformas
neoliberales. Avancemos hacia
la Huelga Nacional, a preparar
las condiciones para caminar la
única ruta de la emancipación
de todo el pueblo:
¡¡La revolución
socialista y proletaria!!
Camaradas
obreros y obreras
compañeros campesinos pobres
y
compañeras campesinas pobres,
juventud combativa
…Y, así, en medio
de la frescura de estos vientos
del pueblo, en los que participamos
de manera combativa y unitaria
los militantes del Frente Popular
Revolucionario (FPR), de la Coordinadora
de Trabajadores Revolucionarios
(CTR), de la Unión de la
Juventud Revolucionaria de México
(UJRM), de la Unión de
Campesinos Pobres (UCP), de la
Unión de Trabajadores de
la Educación (UTE), del
Foro por la Cultura Popular (FCP)
y el Partido Comunista de México
(marxista-leninista), los bolcheviques
mexicanos, con gran alegría
y entusiasmo revolucionario; les
comunicamos que se realizó
de manera exitosa el IV Congreso
del Partido Comunista de México
(marxista-leninista) “Camarada
Sergio Barrios”, en un momento
en que la oligárquica financiera,
a través de sus principales
partidos PAN, PRI y PRD y sus
testaferros, busca renovar las
cadenas de explotación
y opresión; y la clase
obrera, los campesinos pobres
y las amplias masas populares
impulsan su acción combativa
requiriendo, urgentemente, de
una línea política
sinceramente unitaria, que jalone
todos los arroyuelos de la lucha
combatiente hacia un solo torrente
revolucionario que dé al
traste con la explotación
del hombre por el hombre.
Este proceso de lucha de clases,
tiene sus atajos en el que convergen
distintas banderas democráticas,
antifascistas, antiimperialistas,
nacionalistas, revolucionarias,
socialistas, comunistas, marxistas-leninistas,
etc., por ello, para consolidarle
es importante conservar la dirección
fundamental: acumular fuerzas
para golpear a la oligarquía
financiera, aislar a otros sectores
burgueses, neutralizar a la pequeña
burguesía y forjar la alianza
de los obreros y campesinos pobres
hacia el triunfo de la revolución
proletaria y socialista.
El Partido Comunista de México
(marxista-leninista) mira con
buenos ojos y participa de manera
activa en el proceso de Convergencia
que han iniciado las organizaciones
de la Promotora Nacional por la
Unidad en Contra del Neoliberalismo,
de la que forma parte el FPR y
nuestro Partido, el SME, la CNTE,
la CUT, la ANT, el FRENDESDEP,
el Frente Sindical Mexicano, la
Unión Nacional de Trabajadores,
el Frente Continental de Organizaciones
Comunales, El Campo No Aguanta
Más, el Congreso Agrario
Permanente, El Barzón y
otras agrupaciones que ha permitido
impulsar las Caravanas, la Convención
Nacional Obrera, Campesina y Popular
y la Gran Marcha-Movilización
Nacional en Defensa de la Soberanía
y en Contra del Neoliberalismo,
así como sentar las bases
para un diálogo nacional
del pueblo hacia un nuevo proyecto
de nación.
Este esfuerzo de convergencia
que sin duda tiene sus propias
contradicciones, por la composición
de las fuerzas que la impulsan
y sus propios proyectos tácticos
y estratégicos. Por ello,
nuestra táctica audaz,
flexible y revolucionaria, debe
poner al centro del debate: construir,
desarrollar, fortalecer y consolidar
al Partido Comunista de México
(marxista-leninista), penetrar
al seno de clase obrera y organizarla
para que juegue su papel de vanguardia
y sepulturera del régimen
de explotación y opresión
capitalista, agitando y propagando
nuestras propuestas de Convergencia
Nacional de Oposición Popular
al Régimen, Gobierno Provisional
Revolucionario, Asamblea Nacional
Constituyente Democrática
y Popular y la necesidad de la
instauración de una República
Democrática Popular, que
abra el camino hacia una República
Popular Socialista en México,
la construcción del socialismo
y el comunismo.
El IV Congreso de nuestro Partido,
al igual que los anteriores, se
ha escrito con letras rojas, porque
es producto de las batallas históricas
y cotidianas de la clase obrera
y las masas populares contra la
burguesía y el imperialismo
por su emancipación nacional
y social, porque es resultado
del entusiasmo y lucha de los
marxista-leninistas en México
por construir el partido de la
clase obrera, de las enseñanzas
teóricas y prácticas
bolcheviques del camarada Sergio
Barrios que, aún cuando
hoy no se encuentra físicamente
entre nosotros, son una fuente
inagotable de inspiración
comunista; igualmente, destacamos
el importante ejemplo de combate
que nos da nuestro camarada Gregorio
Alfonso Alvarado López
desde alguna mazmorra-cárcel
clandestina del régimen;
y de tantos comunistas que a nivel
internacional no dudan en entregar
su vida a la causa de la revolución
y el socialismo, representada
hoy por la Conferencia Internacional
de Partidos y Organizaciones Marxistas-Leninistas.
Este IV Congreso pone de manifiesto
que hemos mantenido en alto nuestras
rojas banderas comunistas, que
siguen teniendo vigencia extraordinaria
las tesis leninistas sobre la
época del imperialismo
y las revoluciones proletarias
y que, en el marco actual de crisis
general del sistema capitalista,
de la que forma parte México,
la revolución es un problema
planteado que espera urgente solución.
Después de las históricas
victorias del proletariado en
las cruentas batallas del siglo
XX, de la victoria momentánea
de la contrarrevolución
a partir de la traición
revisionista y la caída
del llamado “socialismo
real”, sabemos que nuestro
movimiento comunista enfrenta
las más duras pruebas de
la lucha de clases. A pesar de
esas dificultades, del ataque
de la burguesía y los reaccionarios,
nuestro Congreso evaluó
que la tarea permanente, a la
cual debemos asirnos todos los
comunistas, los obreros, los explotados
y oprimidos, es la construcción,
desarrollo y consolidación
del P.C. de M. (m-l), como un
partido bolchevique leninista-stalinista,
fundido con la clase obrera y
las masas populares, teniendo
en cuenta que: “El objetivo
inmediato de los comunistas es
el mismo que el de todos los demás
proletarios: constitución
de los proletarios en clase, derrocamiento
de la dominación burguesa,
conquista del poder político
por el proletariado” (C.
Marx y F. Engels, Manifiesto del
Partido Comunista, Obras Escogidas
en dos tomos, Tomo 1. Editorial
Progreso, Moscú 1977, p.32.).
El IV Congreso ha ratificado la
vigencia del marxismo-leninismo
como teoría y práctica
de la táctica y la estrategia
de la revolución proletaria
y de la dictadura revolucionaria
del proletariado; y que la única
salida a la crisis económica,
política y social actual,
verdaderamente a favor del pueblo
es, sin duda, la revolución
socialista, la dictadura del proletariado.
Cierto que la correlación
de fuerzas, en estos momentos,
favorece a la oligarquía
financiera y al imperialismo,
por lo cual nos encontramos en
un período de acumular
fuerzas para el asalto al cielo
burgués, en los siguientes
años estaremos empeñados
en fundir el movimiento obrero
espontáneo con el marxismo-leninismo,
en desarrollar un importante movimiento
de masas que ponga en primer término
la lucha contra el régimen,
y en este proceso lucharemos,
codo a codo, con todos los revolucionarios,
con los verdaderos demócratas
que estén dispuestos a
poner en primer término
los intereses económicos
y políticos de los explotados
y oprimidos, para asestar de manera
conjunta el golpe principal contra
nuestros enemigos comunes: la
oligarquía financiera y
el imperialismo, en el marco de
una Convergencia Nacional de Oposición
Popular al Régimen.
Igualmente, en este proceso, nuestro
Congreso ha evaluado que la clase
obrera y las masas populares necesitan
desarrollar sus propios instrumentos
de organización que permitan
centralizar y desarrollar la movilización
y los combates populares hacia
nuevos estadios de la lucha de
clases. Por ello, vamos a seguir
empujando la construcción
de nuestros instrumentos y palancas
para el trabajo entre las masas,
que sirvan para la lucha económica,
política e ideológica
en contra de la burguesía
y hacia la toma del poder. La
clase obrera y las masas trabajadoras,
requieren de manera urgente una
Central Revolucionaria de Trabajadores,
una Central Estudiantil Revolucionaria
y la Unión de Campesinos
Pobres, que junto a las organizaciones
de masas desarrolladas por los
trabajadores y el pueblo como
la CNTE y el movimiento urbano
popular, y diversas trincheras
de lucha que se desarrollan a
lo largo y ancho del país,
pugnemos por centralizar y desarrollar,
con un carácter de clase,
un movimiento revolucionario de
la clase obrera y las masas populares,
empujando y emulando todo tipo
de iniciativas que nos permitan
elevar las formas de lucha y de
organización de las masas,
que pueden ir desde los paros
cívicos, hasta la huelga
general y la huelga política
de masas, para cambiar la correlación
de fuerzas actual a favor de la
clase obrera y las masas populares,
así como crear las mejores
condiciones de triunfo en una
situación revolucionaria.
¡¡Nunca, jamás!!
perdamos de vista, que la contradicción
fundamental e irreconciliable
es entre la burguesía y
el proletariado. Cada clase representa
un proyecto social radicalmente
diferente. La burguesía
se ha vuelto una clase caduca
y reaccionaria y su lugar ahora
está en el basurero de
la historia. Pero, para agudizar
la contradicción fundamental
burguesía-proletariado,
que genere una situación
revolucionaria y cree las condiciones
políticas para la revolución
socialista, nuestro Congreso señala
que la táctica a seguir
es pelear combativamente: por
un gobierno obrero-campesino,
expresado como la dictadura democrática-revolucionaria
de los obreros y campesinos pobres,
a través de la instauración
de un Gobierno Provisional Revolucionario
que convoque a una Asamblea Nacional
Constituyente Democrática
y Popular y constituya una República
Democrática Popular, que
de culminación a un período
de lucha, para desarrollar la
lucha más importante, la
lucha por la instauración
de una República Popular
Socialista de México. Porque
los marxistas-leninistas tenemos
claro que el carácter de
la próxima revolución
en México necesariamente
es proletaria y socialista.
Nuestro Congreso saluda también
con emoción la lucha de
la clase obrera y de todos los
pueblos del mundo por sacudirse
de una vez y para siempre la explotación
del hombre por el hombre ¡A
profundizar la lucha contra el
capitalismo-imperialismo, por
la revolución y el socialismo!
Estamos seguros que importantes
batallas de la lucha de clases
están por desarrollarse
en nuestro país, nuestra
clase obrera y las masas populares
son un pueblo dispuesto al combate,
con importantes experiencias de
lucha, el camino de México
se está tiñendo
de rojo y, ante nosotros, se abre
una importante perspectiva de
lucha revolucionaria, tenemos
plena confianza en las masas populares,
tenemos plena convicción
que pronto la clase obrera actuará
como un solo hombre por su emancipación,
estamos convencidos que junto
a los partidos y organizaciones
marxistas-leninistas del mundo
pronto pasaremos a una ofensiva
contra el imperialismo. Nuestro
IV Congreso Camarada “Sergio
Barrios” llama a los obreros,
a los campesinos pobres, a los
estudiantes, a la intelectualidad
revolucionaria, y todas las masas
populares a fortalecer el partido
comunista para la revolución
socialista, a levantar con cariño,
defendiendo y aplicando de manera
creativa, con pasión bolchevique,
las enseñanzas e inmortales
ideas de Carlos Marx, Federico
Engels, Vladimir I. Lenin y José
Stalin; a estudiar las enseñanzas
de los camaradas Jorge Dimitrov
y Enver Hoxha.
En este camino, la lucha contra
la represión, por la presentación
con vida de todos los detenidos-desaparecidos,
por la libertad de todos los presos
políticos del país
y por el castigo a los culpables
de la guerra sucia contra el pueblo,
debe tener una mayor contundencia.
En el Partido Comunista de México
(marxista-leninista) tienes tu
puesto de combate, porque las
resoluciones de nuestro Congreso
se guían con determinación,
por las rojas banderas del comunismo.
¡Viva el IV Congreso del
Partido Comunista de México
(marxista-leninista)!
¡Gloria al camarada Sergio
Barrios!
¡Viva la Conferencia Internacional
de Partidos y Organizaciones Marxistas-Leninistas!
SÓLO LA REVOLUCIÓN
SOCIALISTA ES CAMBIO.
¡¡PROLETARIOS DE TODOS
LOS PAISES, UNIOS!! |