El
9 de octubre inicio el 42 Congreso
Nacional Ordinario para discutir
la propuesta de las autoridades
del IMSS del Contrato Colectivo
de Trabajo (CCT) y la revisión
salarial. Desde muy temprano
se observó un fuerte
dispositivo de seguridad: granaderos,
camionetas, paneles y patrullas,
los trabajadores llegamos a
manifestarnos para estar pendientes
de la discusión al interior
del congreso, enterándonos
de la posición del instituto
acerca de no firmar un contrato
colectivo y condicionándolo
a la revisión del régimen
de jubilaciones y pensiones.
Al interior del congreso, el
Comité Ejecutivo Nacional
propuso un Congreso Extraordinario
para revisar dicho régimen,
las secciones 34, 35 y Veracruz
norte estuvieron en contra de
ese congreso en marzo, dado
que este régimen no está
a negociación, porque
al aceptar el congreso extraordinario
estamos aceptando una modificación
propuesta que hay del Instituto
para aumentar los años
de trabajo. Nueva contratación
a los de nuevo ingreso, lo que
de ninguna manera está
a discusión, ya que este
congreso debe de tomar la resolución
de ninguna modificación
al CCT, un salario justo y ninguna
revisión a nuestro régimen
de jubilaciones y pensiones.
En el transcurso del día
se dio por terminado el debate
en el congreso, aunque sin clausura
y sin avalar un congreso extraordinario.
Los miles de trabajadores que
nos mantuvimos afuera de las
instalaciones impedimos que
este congreso llegara a resolutivos
lesivos para los trabajadores
y frenando la salida de aquellos
congresistas, que sólo
deseaban que esto terminara
e irse a sus lugares de origen.
Ante la presión de los
trabajadores, el secretario
general Roberto Vega Galina,
salió y se dirigió
a los manifestantes diciendo
que había consenso en
que el congreso fuera permanente,
pero que solicitaba un receso.
Lo que generó desconfianza
a la base trabajadora, nosotros
como ya los conocemos que hacen
propuestas a espaldas de la
base contestamos que no, que
el congreso continuara, así
nos mantuvimos varias horas
afuera de las instalaciones.
Conforme pasaba el tiempo y
viendo que ya estaban pocos
compañeros en las afueras,
la fuerza pública que
estuvo todo el tiempo acordonando
la zona, ingresó a nuestras
instalaciones sindicales, haciendo
uso de su poder e indicando
que “había una
denuncia de secuestro de parte
del Comité del CEN y
Seccionales”, por lo que
se desalojó a los congresistas
del recinto por una puerta trasera;
cercando a los que estábamos
a la salida manifestándonos
en apoyo a los congresistas
con el cierre de calles, impidiendo
el paso incluso de inquilinos
y peatones del lugar, obligando
incluso a los compañeros
de la Sección 34, 35
y Veracruz norte a que salieran
del lugar en contra de su voluntad,
ya que ellos argumentaron que,
al declararse un Congreso Permanente,
deberían permanecer dentro
de las instalaciones, porque
estaban donde debían
estar.
Mientras, afuera de las instalaciones,
se cerraba un cerco policiaco
más intimatorio para
los compañeros de base
que apoyaban a los congresistas,
generando temor y desinformación
y algunos congresistas del valle
de México se replegaron
en sus secciones en espera de
información; incluso
conocer del inicio de los trabajos
del siguiente día, hora
y lugar.
Al siguiente día, 10
de octubre, ante mucha confusión
los congresistas estuvieron
a la espera de que se les informara
del inicio de la jornada, retrasando
los trabajos, ya que no se les
informaba por ningún
medio; el congreso se reanudó
como a las 13:00 hrs, aproximadamente.
Mientras, los trabajadores nos
organizábamos en nuestros
centros de trabajo, llamando
a una manifestación en
la sede del Congreso para reiterar
nuestro repudio a las decisiones
que se estaban tomando al interior
del congreso por parte de la
dirigencia sindical, desmintiendo
sus boletines informativos que
se dedicaron a desinformar e
inmovilizar a la base trabajadora,
manifestar nuestro repudio a
Santiago Levy y al gobierno
federal, en contra de sus políticas
neoliberales, que atropellan
los derechos de los trabajadores
y sólo responden a los
dictados del Banco Mundial y
el Fondo Monetario Internacional
(FMI), para que la salud y seguridad
social se privatice, se mutilen
los contratos colectivos de
trabajo y se modifiquen los
regímenes de jubilaciones
y pensiones.
Ante la gran respuesta de los
trabajadores y su repudio al
uso de la fuerza pública
contra los congresistas y trabajadores
de base, crecía a gran
escala el ánimo para
manifestarse ampliamente en
las calles, mientras al interior
del Congreso se discutía
la participación de congresistas
y el CEN, para una manifestación
multitudinaria y no verse rebasados
por la base trabajadora. Al
mismo tiempo se formaba el Comité
de Huelga ante la cerrazón
de Santiago Levy, de no querer
firmar el CCT si no se modificaba
el régimen de jubilaciones
y pensiones; se ratificaba el
emplazamiento a huelga en la
Junta de Conciliación
y Arbitraje. Roberto Vega Galina
y su comité, ante la
presión de los trabajadores
se vieron obligados a hacer
un llamado para concentrar a
los trabajadores y seccionales
frente a las oficinas centrales
del IMSS en Reforma, lo que
motivó a miles de trabajadores
a marchar, llegando por varios
puntos de la ciudad a dicho
lugar.
Los trabajadores esperaban del
CEN, en este mitin, algunas
propuestas de movilización
y sólo se nos informó
que estuviéramos atentos
a los hechos, por lo que se
decidió manifestarse
el sábado 11 de octubre
a las afueras de la sede del
Congreso en Churubusco, y estar
vigilantes ante cualquier decisión
que se tome al interior del
Congreso.
Hacemos un llamado a los trabajadores
para estar organizados y movilizados
para impedir acuerdos a nuestras
espaldas que lesionen nuestras
conquistas laborales
¡Los trabajadores seguiremos
manifestándonos, es nuestro
derecho!
¡No al congreso extraordinario
en marzo!
¡Ninguna
modificación al régimen
de jubilaciones y pensiones!
¡No mutilación
al Contrato Colectivo de Trabajo!
¡En defensa de la salud
y la seguridad social!
Organicémonos por centro
de trabajo y mantengámonos
informados y movilizados para
impedir que estas políticas
privatizadoras continúen
avanzando.