Compañeras
y Compañeros:
43 años después
de la Nacionalización
de la Industria Eléctrica
en nuestro país, se prepara
un nuevo embate contra este
acto histórico, un asalto
contra el orden constitucional
y se urde desde el gobierno
un despojo al Pueblo de México.
Pésimo gobierno en turno.
Fuera del país crece
la indignación popular
contra los responsables de la
infame guerra de Irak, un crimen
perpetrado por Bush y Blair
sobre mentiras en contra de
la voluntad de la comunidad
internacional, las ásperas
discusiones sobre la inmediata
desocupación del territorio
invadido, ponen en riesgo la
estabilidad de Naciones Unidas,
mientras que por otra parte,
las presiones de las potencias
para imponer desiguales condiciones
en el comercio, la economía
y la política en los
países pobres, parecen
anunciar el fin de los acuerdos
para dar paso a un colonialismo
salvaje impulsado por Estados
Unidos, que se ha superado a
sí mismo en esa nefasta
vocación histórica
de sembrar la muerte, el odio,
la violencia y la miseria en
el mundo…
Sin embargo, muy pocos países
han tomado la ejemplar ruta
de la dignidad. El nuestro,
por desgracia, no está
en esa lista. México
está hoy muy lejos del
prestigio mundial que tuvo en
el pasado… ha sido empañada
por una serie interminable de
desatinos que han hundido el
quehacer internacional foxista
en un entreguismo humillante.
Sólo así se explica
la terquedad, la ceguera, el
vasallaje del gobierno para
insistir en la privatización
energética, desconociendo
el estrepitoso fracaso mundial…
El propio Banco Mundial…
ha reconocido en un estudio
reciente, hechos como los siguientes:
Que las privatizaciones son
incapaces de resolver el problema
de salud y educación
para los pobres.
Que ningún país
que ha entregado los servicios
públicos a la iniciativa
privada, ha podido frenar el
incremento de las tarifas.
Que la entrega de recursos estratégicos
a manos del capital privado,
lejos de evitar, fortalece los
monopolios y la dependencia.
Que estas políticas han
provocado en América
Latina la caída brutal
del ingreso “per cápita”
al nivel más bajo del
orbe, incluyendo la que era
considerada la zona más
pobre en el sur de África.
Ajenos a todo, montados en la
vocación servil que les
caracteriza, los foxistas cierran
filas y… van con todo
al asalto final, a consumar
su delirio neoliberal, a entregar
la Industria Eléctrica
al capital depredador...
La posición foxista no
tiene fin… El afán
de congraciarse con los dueños
del capital mundial, con sus
amos del imperio, los obliga
a insistir, a machacar hasta
lo grotesco como cuando dice
el Secretario de Energía
por “dedazo” que
para no endeudar más
al pueblo invirtiendo en nuestra
industria, es mejor venderla,
cuando el presidente del PAN
con lo mismo, se muerde la lengua
sin vergüenza, calificando
de “traidores a la patria”
a quienes nos oponemos a la
Reforma de Fox.
O cuando en el colmo de sus
desfiguros usuales, Fox afirma
en Nueva York, que “o
se hacen las Reformas, o PEMEX
se va de México”.
Uno puede acostumbrarse al ridículo
oficial, pero este exhorto desesperado
y torpe lejos de significar
presión alguna para el
Congreso, ha servido para que
nos unifiquemos en defensa de
la Soberanía Energética
del país, partidos políticos,
artistas, académicos,
sindicatos, campesinos, estudiantes,
organizaciones sociales y pueblo
en general, habremos de frenar
juntos la enajenación
del Patrimonio de la Nación.
Ante la urgencia oficial ejemplificada
en la caricatura del presidente
envuelto en la bandera nacional
exigiendo la reforma eléctrica
en nombre de la Patria, tendremos
que alzar nuestras voces; a
eso viene hoy el Sindicato Mexicano
de Electricistas, a pasar lista
con la Nación, a comprometer
su palabra y su acción
al lado de las raíces
nacionalistas que ondean a lo
largo y ancho de la Patria.
Hoy estamos obligados a enmendar
la norma constitucional, a fortalecer
la unidad ante el reagrupamiento
de las fuerzas reaccionarias….
la apertura… hoy alcanza
el 30% de la generación
nacional en manos de particulares
y que como se les hace poco,
pretenden modificar los Artículos
27 y 28 Constitucionales y consumar
un gran negocio para los inversionistas
extranjeros, pero un despojo
y un retroceso histórico
para la Nación…
No hay tiempo para la pasividad.
La aplicación de la política
neoliberal en México
ha arrojado 50 millones de mexicanos
a la pobreza. Amenaza constantemente
con una contrareforma laboral
y nos ha conducido a un gravísimo
nivel de desempleo despedazando
nuestro poder adquisitivo y
no se ve como los tratados como
el TLC o el ALCA puedan significar
una recuperación, al
contrario, la exclusión
social aumenta y con ella la
brecha entre ricos y pobres…
La creación del mercado
eléctrico, es decir,
la entrega de la generación,
la transmisión, la distribución
y la comercialización
a las empresas extranjeras,
fortalecerán los monopolios,
concentrarán aún
más la riqueza en unas
cuantas manos, subirán
las tarifas sobre todo las residenciales
y, vistas las cosas como están,
los apagones serán la
constante, las empresas sólo
atenderán a su negocio
no al servicio social que debe
prestar una empresa eléctrica.
Se propone cambiar de servicio
público de estado a monopolio
de capital extranjero…
Hoy, nosotros nos oponemos…
Por eso, acudimos a la cita
con nuestro deber a ratificar
nuestra decisión de resistir
y de apoyar sin límite
cualquier voz que se levante,
donde se levante, en defensa
de la Industria Eléctrica
Nacional.
… el pueblo todo, estamos
dispuestos a dar una batalla
crucial, que nos lleve a la
victoria definitiva.
A eso venimos hoy los electricistas
al zócalo, a sellar un
compromiso de lucha con todos
los presentes y con millones
de ausentes, a empeñar
el esfuerzo pleno, sin claudicaciones,
sin reposo hasta alcanzar el
pleno restablecimiento del orden
constitucional.