En
el capitalismo, la democracia
permite que cualquier ricachón
sea gobernante, sólo
basta un aparato de propaganda
lo suficientemente fuerte para
lograrlo y, por supuesto, abanderar
las causas de la burguesía.
El sistema norteamericano, que
se erige a sí mismo como
ejemplo a nivel mundial de democracia
es un paradójico ejemplo.
Veamos el caso de las recientes
elecciones en California.
En el proceso participaron 135
candidatos al puesto de Gobernador,
entre ellos, además de
actores había actrices
de cine pornográfico,
millonarios y todo aquél
que pagara su derecho a competir
en las elecciones (la legislación
de California permite optar
por avalar una candidatura por
miles de firmas o miles de dólares,
lo que sea más fácil).
Como se sabe, el candidato ganador
fue el austriaco-estadounidense
Arnold Shwarzenegger del Partido
Republicano-, quedando en segundo
término el candidato
del Partido Demócrata,
Cruz Bustamante.
Si bien se señala (Los
Angeles Times) que Shwarzenegger
obtuvo el 30% del voto latino,
casi la mitad de los obreros
sindicalizados y que lo apoyaron
el 80% de los blancos; la realidad
es que en California prácticamente
sólo votan los blancos,
es claro que la enorme población
mexicana (migrantes) y latinoamericana
en general no vota, y no vota
porque es considerada ilegal.
De esta forma, los análisis
de la prensa burguesa dejan
de lado que no es la población
trabajadora de una región
la que lo elige, sino la población
“legal”.
Así, por ejemplo, es
el análisis de la socialdemocracia,
Hermann Bellinghausen, enviado
de La Jornada (8 de octubre),
señala que pese a los
antecedentes del actor: “
… casi la mitad del electorado
más "pobre"
votó por Shwarzenegger.”
Lo que aquí es imprescindible
mencionar es que los pobres
no votan. Quienes en realidad
sostienen la economía
del estado son los emigrantes
del sur (México sobre
todo), quienes no pueden ni
acceder a una licencia de manejo.
Ahora, para las fracciones de
la oligarquía en el gobierno
norteamericano, el triunfo de
Shwarzenegger es de especial
importancia. California es la
quinta economía más
poderosa en el mundo, en este
estado habitan unos 35 millones
(uno de cada siete estadounidenses).
El que Shwarzenegger sea gobernador
indica un posible escenario
parecido al que llevó
al actor Ronald Reagan a la
gubernatura en California y
años más tarde
a la presidencia. Los intereses
de la fracción ultraconservadora
de la burguesía (la que
ha iniciado las dos últimas
guerras en Medio Oriente) se
han afianzado.
Entre los antecedentes de Shwarzenegger
están el haber trabajado
en un Consejo Deportivo del
ex Presidente George H. W. Bush
(padre); y en el gabinete del
racista ex Gobernador de California
Pete Wilson, quien por cierto
fue asesor secreto de su campaña.
¿Quién es Shwarzenegger?
Su padre Gustav Schwarzenegger,
militó durante la II
Guerra Mundial en una unidad
paramilitar nazi, la "Sección
de Asalto", más
conocida como “SA”,
la principal organización
auxiliar del partido nazi, que
operaba como cuerpo paramilitar,
implicado en innumerables abusos
y atrocidades. Según
sus propias notas de diario,
enlistado en la policía
militarizada, participó
en las invasiones a Polonia
y Francia, para después
servir en el frente ruso, durante
el sitio de Leningrado, en septiembre
de 1941.
Pero dejando de lado sus antecedentes
familiares, él mismo
admitió drogarse regularmente
y participar en orgías
con otros fisiculturistas. Sus
opiniones sobre la mujer son
más que elocuentes: "no
hay mayor placer que callar
a una mujer sacudiéndole
la cabeza y metiéndosela
en el excusado" (citado
en La Jornada, 9 de octubre
del 2003); además, está
acusado de abusar de 11 mujeres.
Políticamente confiesa
admiración por Hitler
a quien encuentra como una persona
“admirable”.
Dentro de sus propuestas políticas
destaca el que los casinos indios
paguen impuestos (marginados
del resto de la economía
es sustento de varias etnias),
que la educación sea
en inglés y no bilingüe,
entre otras.
Es clara la oferta “democrática”
que da el capitalismo: que gane
quien tenga el suficiente dinero
y garantiza el estado de cosas.
Si así sucede en el estado
más importante de Estados
Unidos, qué no sucederá
en otros. El capitalismo ofrece
circo y miseria, pero a la vez
da a los comunistas las mejores
armas para su destrucción.