Número 170/septiembre/2003
Las medidas represivas de Giuliani
y López Obrador en el D.F.
Llegaron las medidas propuestas por Giuliani y lo que se anunciaba se hizo realidad: represión y hostigamiento para el pueblo serán las medidas para acabar con la “delincuencia”.

De hecho, con estas medidas, y de acuerdo a los mismos métodos con los que el Jefe de Gobierno Manuel López Obrador le gusta medir su popularidad, se demuestra que las medidas no son tan populares. Por ejemplo, según una encuesta de Mitofsky, dos terceras partes (59%) de los encuestados reprueban la contratación de Giuliani.

Por otro lado, el estudio de Giuliani Partners Group costó 4.3 millones de dólares para llagar a conclusiones tales como: “la policía no investiga”. Por si esto fuera poco, un estudio de la UAM-Azcapotzalco ya había llegado a esos resultados (Diario Reforma, 01-08-03). Pero sin duda que, para el populista López Obrador que prepara su camino a la presidencia en el 2006, el contratar al “héroe de Nueva York” era más rentable, proyectaba su “preocupación” por la seguridad y se mostraba dócil con el imperialismo norteamericano, quien tiene en Giuliani a uno de sus principales propagandistas.

¿Y las medidas propuestas? Las mismas que se habían anunciado, ya mencionábamos en Vanguardia Proletaria que se criminalizaría la pobreza y el trabajo ambulante. A esta se sumaron medidas como “mejorar la imagen de la ciudad”, de la ciudad de los grandes comerciantes, claro está.

Otra de las medidas recomendadas, que ya se puso en práctica, es “dar confianza” a la ciudadanía en la policía. Para esto, el pasado desfile del 16 de Septiembre marcharon los cuerpos represivos del Distrito Federal, cosa que no sucedía desde hace 35 años, desde 1968. Lo que ningún gobierno priísta se atrevió a hacer desde la matanza de Tlatelolco, lo hace López Obrador.

Según Marcelo Ebrard, Secretario de Seguridad Pública, el desfile simboliza la cercanía de la policía con la comunidad; más aún, menciona que una policía aislada no obtiene buenos resultados, ¡y cómo no iba a ser importante!, ya que otra de las medidas de Giuliani es que el pueblo se delate entre ellos, que sean “indicadores”, orejas, en lenguaje común.
No cabe duda, entre los priístas, panistas y perredistas la única diferencia es el color de su logotipo; todos protegen al gran capital y reprimen al pueblo.
En este 170
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