A
35 años de haberse perpetrado
la masacre donde cayeron cientos
de estudiantes, nuevamente saldremos
los estudiantes a las calles junto
con las organizaciones democráticas
para denunciar al régimen
y a sus representantes en las
escuelas, para exigir castigo
a los culpables y ponerle un alto
a la represión que ejerce
el estado contra el movimiento
estudiantil.
Es importante hacer un análisis
de la situación actual
para saber a qué nos enfrentamos
y así disponer de los instrumentos
y las armas necesarias para luchar
contra ello.
En la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM), al término
de la huelga, el reflujo del movimiento
estudiantil es una constante en
toda actividad política
y las autoridades empujan sus
reaccionarias reformas educativas.
El movimiento estudiantil, en
general, está debilitado
en la lucha por sus demandas,
ya no se diga en la tareas de
contribuir con la lucha popular
por la transformación revolucionaria
de la sociedad. Pocos son los
intentos por reunificar sus fuerzas
y menos lo son por darle claridad
política. El sectarismo,
el reformismo y el oportunismo
son sus principales derroteros.
Una y otra vez los portadores
de estas políticas se han
encargado de imprimirle la derrota
a las coyunturas que pudieran
sacar al movimiento de su atolladero,
por otra parte el estado impulsa
la división del movimiento
estudiantil; empuja su sectarización,
así como a través
de sus elementos oportunistas
que cumplen su misión de
bomberos del movimiento. Los ataques
se lanzan sobre todas las normales
rurales que pertenecen a la Federación
de Estudiantes Campesinos Socialistas
de México (FECSM) que aglutina
a las normales rurales: el Quinto,
Sonora; Saucillo, Chihuahua; Aguilera,
Durango; Atequiza, Jalisco; San
Marcos, Zacatecas; Cañada
Honda, Aguascalientes; Tiripetío,
Michoacán; Tenería,
Estado de México; Panotla,
Tlaxcala, Teteles, Puebla; Ayotzinapa,
Guerrero, Tamazulapan, Oaxaca;
Amilcingo, Morelos; Matumactzá,
Chiapas; y Hecelchakán,
Campeche. En 1968, la FECSUM participó
en el movimiento estudiantil,
por lo que Gustavo Díaz
Ordaz en 1969 cerró 14
de las 29 escuelas normales del
país. Ejemplos actuales
son el juego que la socialdemocracia
hace con la derecha, como es el
caso de el PRD en la normal de
Tiripetío, Michoacán,
con la actitud de gobernador perredista
Lázaro Cárdenas
Batel y en la norma rural de Mactumatzá,
Chiapas, donde hay 22 estudiantes
presos y arraigos domiciliarios
contra estudiantes, profesores
y padres de familia, actualmente
esta cerrada la normal y el Mexe
lleva 26 días en paro (es
una de las normales rurales más
antiguas, que ha luchado por no
ser cerrada en varias ocasiones)
En esos compromisos del PRD con
la derecha se viene el próximo
mes las elecciones de rector en
la UNAM y si los estudiantes,
maestros y trabajadores no actuamos
en torno a eso, seremos afectados
gravemente en nuestros derechos,
porque el PRD tiene fuertes compromisos
con De la Fuente, desde la última
huelga estudiantil. También
en noviembre hay cambio de Secretario
General del Instituto Politécnico
Nacional, el cual es puesto de
manera directa por el presidente
Fox.
Las políticas neoliberales
tienen en la mira a la educación
y están orientadas desde
los organismos financieros internacionales,
con el fin de privatizar y tecnificar
la educación como es el
caso de las mismas normales rurales,
el politécnico y las universidades
privadas y públicas, también
de las instituciones de educación
media superior, como el Colegio
Nacional de Educación Profesional
Técnica (CONALEP), Centro
de Bachillerato Técnico
Industrial y de Servicios, (CEBETIS),
CEBTAS, CETIS, CoBach etc., sacando
de estás mano de obra barata
y semi-calificada.
Por otro lado, el futuro laboral
nada promete a los miles y miles
de estudiantes que anhelan terminar
una profesión para percibir
mejores ingresos. La crisis capitalista
mundial ha colocado a los estudiantes
como los sobre-explotados del
mañana, ya que el desempleo
es la condición futura
más probable.
El movimiento navega en la dispersión
y exige sea dotado de un norte
para reagruparnos y hacer que
miles de estudiantes luchen en
contra de la política burguesa
y por un proyecto educativo.
Este es el panorama general que
se nos presenta y el problema
al que el movimiento estudiantil
se enfrenta hoy: su reconstrucción.
En los últimos meses la
Unión de la Unión
de Juventud Revolucionaria de
México (UJRM) junto con
otras fuerzas trabajamos en la
rearticulación del movimiento,
a través de la Promotora
por la Unidad del Movimiento Estudiantil
que realizó en estos días
el Encuentro Nacional Estudiantil,
donde discutimos las políticas
neoliberales que afectan a la
educación e hicimos un
balance del movimiento con propuestas
organizativas.
La marcha del 2 de octubre se
revestirá con tonos diferentes
ya que en las discusiones con
organizaciones y grupos estudiantiles
se logró convocar una marcha
unitaria con ejes comunes, dejando,
hasta cierto grado, las diferencias
y empujando juntos un acto que
debe representar unidad y lucha,
que refleja disposición
a trabajar de manera conjunta,
cosa que hace poco tiempo no podían
realizarse y que representa un
paso significativo que dará
nuevos bríos al movimiento
en su reconstrucción.
Las demandas del movimiento estudiantil
deben ampliarse, también
es importante que quede claro
que el movimiento estudiantil
en los futuros combates tendrá
que marchar de la mano del movimiento
obrero y campesino por lo que
la Unión de la Juventud
Revolucionaria de México
tiene una propuesta política
para que se unifiquen las fuerzas
democráticas y consecuentes
del movimiento estudiantil que
es la construcción de una
Central Estudiantil Revolucionaria
(CER) bajo los siguientes objetivos
políticos:
- Hacer del movimiento estudiantil
una fuerza revolucionaria: para
esto la CER debe trabajar políticamente
para hacer del movimiento estudiantil
una fuerza revolucionaria, donde
todas las tareas deben orientarse
a este objetivo político.
- Luchar por la unidad Obrero-Campesino-Popular:
la CER debe trabajar por desarrollar
la unidad de los estudiantes con
la clase obrera, el campesinado
pobre y los sectores populares,
generando una corriente de solidaridad
y unidad con otras organizaciones
sociales en convergencia contra
el régimen burgués.
- Impulsar una sistemática
ofensiva política contra
el reformismo y oportunismo al
seno del movimiento estudiantil:
necesitamos contrarrestar y responder
el ataque político de la
burguesía y sus organizaciones
estudiantiles, por lo que necesitamos
de una formación teórica
marxista-leninista y materializar
la formación político-ideológico
en una ofensiva teórica
y política contra la burguesía
y sus teorías reformistas
y oportunistas.
- La movilización estudiantil,
como tarea permanente: otra parte
de la formación política
de los estudiantes es la movilización
y la lucha en contra del régimen
burgués. Porque se comprenderá
en la practica la necesidad de
movilización y la unidad
estudiantil junto al pueblo trabajador
y a partir de ahí se entenderá
la esencia de las contradicciones
del sistema capitalista.
- La lucha contra el fascismo
y el imperialismo en todas sus
manifestaciones: los estudiantes
debemos levantar las banderas
de la lucha internacionalista
contra el imperialismo y el fascismo,
en todas sus manifestaciones.
Sí, el 2 de octubre no
se olvida, tampoco el 10 de junio,
ni las luchas estudiantiles por
una educación científica
y popular, porque significaron
el asesinato impune de cientos
de estudiantes, la imposición
a sangre y muerte de la educación
burguesa, también implica
hacer las tareas y cumplir los
objetivos para derrocar al capitalismo;
no caeremos en los lloriqueos
claudicantes de la “izquierda”
electorera mexicana, debemos aprender
de los movimientos estudiantiles
pasados y avanzar, la situación
actual nos obliga a hacernos fuertes
y enfrentar a la reacción
con firmeza y decisión,
no podemos olvidar, no debemos.
¡Por la unidad del movimiento
estudiantil!
¡Construyamos la Central
Estudiantil Revolucionaria!
¡Unidos y organizados, venceremos!
Unión de Juventud Revolucionaria
de México (UJRM) |