Número 170/septiembre/2003
La IV Jornada Nacional de Lucha del Frente Popular Revolucionario, que se está desarrollando desde el 23 de septiembre y hasta el 2 de octubre de 2003 avanza con éxito en todos los terrenos. Los contingentes del FPR han crecido, la capacidad de sus bases para enfrentar al Estado y su política se fortalece, el frente va ganando un lugar en el movimiento amplio de masas.
Pese a la actitud del Régimen foxista de embrollarnos con sus maniobras políticas, sin pretender dar solución a nuestras demandas, buscando oportunidad para golpearnos y preparar el terreno para socavar nuestro proyecto frentista; el FPR ha tenido la habilidad no sólo para sortear y contrarrestar estas medidas, sino para proyectar ampliamente su construcción revolucionaria al calor de estos combates.

El FPR está dignificando la lucha de clases del proletariado y el campesinado pobre. Con la lucha del FPR se está demostrando que las masas trabajadoras del campo y la ciudad sólo tienen una alternativa: combatir al enemigo de clase impulsando su propio proyecto de sociedad sin explotados ni explotadores. Frente al oportunismo, el caudillismo, el reformismo y el economicismo que aquejan aún a gran parte de organizaciones, el FPR ha logrado sacudirse de estos males que realmente significan la influencia de la burguesía al seno del movimiento de masas, impulsando la visión de clase que consiste en no dar tregua a la conciliación, desarrollando la colectividad, afirmando que sólo mediante la revolución las masas podrán alcanzar su emancipación. El FPR ha logrado dar otra connotación a la lucha económica y política de las masas, imbuyéndola de espíritu revolucionario, comprendiendo que de no ser así volvemos al carril de la política burguesa y pequeñoburguesa.

En esta jornada hemos podido constatar que la unidad obrera, campesina y popular es necesaria, su construcción es inaplazable para llevar a buen puerto la revolución y aplastar a la oligarquía financiera. Consolidar la unidad de estas clases depende del desarrollo del movimiento, de tener una política independiente y clasista, de que cualquier posibilidad unitaria que se presente sea aprovechada sin escatimar fuerzas y haciendo compromisos concretos. Esto lo demuestra la alianza que venimos empujando en la Promotora por la Unidad Nacional contra el Neoliberalismo, en el FRENDESDEP y entre distintos núcleos estudiantiles, y también el acercamiento con los obreros en lucha de Carbontec, con los electricistas, la presencia de la Corriente de Trabajadores Revolucionarios en el FPR, la combatividad demostrada por los contingentes del FPR en los actos de obreros electricistas con motivo de la lucha contra la privatización de la industria eléctrica.

Es notorio que las luchas del FPR han traído a sus contingentes un importante desarrollo político, y los nuevos contingentes que a él se adhieren se impregnan de este espíritu revolucionario, fusionando sus demandas concretas con el ímpetu que la organización le imprime a sus luchas. La mejor escuela de las masas del FPR es la lucha misma, pues identifican con mayor claridad al enemigo de clase, cómo organizarse para enfrentarlo, abrazan con más vigor su propio programa y lo desarrollan.

De manera natural el FPR fortalece sus vínculos con el Partido Comunista, los lazos entre las masas y el partido van extendiéndose, los comunistas aprenden cómo hacer el trabajo entre las masas para que éstas estén en condiciones de ejercer su papel histórico de sepultureros del capitalismo.


El FPR tiene tareas importantes como las siguientes:

1. Concluir exitosamente su IV Jornada arrancando al régimen sus demandas, elevando el carácter de la lucha, y fortaleciendo su organización y combatividad.

2. Dar pasos efectivos en su política unitaria y de alianzas en base a los principios y en la perspectiva de la acumulación revolucionaria de fuerzas.

3. La proletarización de las filas entendida como el arribo de contingentes de la clase obrera al FPR es una cuestión que hay que emprender inmediatamente.

4. Expandir sus brazos en el entorno nacional, priorizando las relaciones que se vienen estableciendo con nuevos contingentes y grupos entusiasmados con nuestra política y nuestras banderas, atendiéndolos con responsabilidad y apoyándonos en la delegación de pequeños contingentes de las bases del FPR para la transmisión de nuestras experiencias de lucha.

5. El principio de centralismo democrático debe desarrollarse aún más tomando en cuenta: el carácter colectivo de la organización, la rendición de cuentas a la organización, la disciplina y subordinación de la minoría a la mayoría, la elección de abajo hacia arriba de los organismos dirigentes y la obligatoriedad absoluta de ejecutar las decisiones que tome el FPR.

6. La necesidad de promover a nuevos compañeros para las tareas de dirección centrales, medias y de base; dado el crecimiento de las filas y la ampliación de la influencia del FPR, pero también para que este crecimiento pueda proyectarse.

7. Instrumentar con mayor claridad la organización, aceitar y hacer más dinámicas las vías y formas de organización de las bases del FPR, tomando en cuenta la necesidad de las masas de estar organizadas y de tener tareas.
8. La educación política debe regularizarse, y atender más particularmente las necesidades y problemas que enfrentan las bases y cuadros para comprender la lucha del FPR y el proceso que vivimos.
9. Que las masas del FPR extraigan las enseñanzas de la IV Jornada Nacional de Lucha procurando que sea en todos sus contingentes.
En adelante el FPR tiene que accionar a nuevos niveles, tomando en consideración la más decidida participación de sus bases, lo cual está en dependencia de la conciencia, organización, abnegación y entrega de que vienen dotándose. Estos nuevos niveles tienen que ver con el acercamiento de otros contingentes, con la agudización de las contradicciones de clase en nuestro país, con la importancia que tiene este proyecto frentista para la revolución y con el fortalecimiento de la conciencia de clase entre sus bases.

¡Unidad de todo el pueblo por la emancipación proletaria!
¡Sólo la revolución socialista es cambio!
En este 170
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