Hace
dos años la XIII Convención
Nacional del MPD, resolvió
que para enfrentar la profunda
crisis que vivía el país,
en beneficio de los pobres,
había que potenciar el
creciente afán unitario
y levantisco de los pueblos
del Ecuador, su anhelo de cambio,
aprovechando, a la vez, la dispersión
política de la oligarquía.
Con este objetivo, decidimos
unir voluntades y esfuerzos
con las organizaciones políticas
y sociales, los militares patriotas
y todos los que participamos
en el levantamiento del 21 de
enero, para formar un gran torrente
popular que, con propósitos
comunes, concretados en un programa
de gobierno que recoja las aspiraciones
de nuestros pueblos, encuentre
los mejores abanderados, para
enfrentar a los candidatos y
partidos de la oligarquía,
responsables de la crisis, derrotarlos
en las urnas y abrir las puertas
a la construcción de
una Patria Nueva.
Cumpliendo con este mandato
la Directiva Nacional del MPD,
trabajó denodadamente
por lograr este acuerdo patriótico
y popular que no pudo concretarse
plenamente, pero que se expresó,
finalmente, en el apoyo del
MPD a la alianza política
de Sociedad Patriótica
y Pachakutic, al binomio presidencial
de Lucio Gutiérrez y
Alfredo Palacio, el mismo que
despertó una enorme simpatía,
respaldo y expectativa en la
mayoría de la población
ecuatoriana que le entregó
su voto, como expresión
de confianza, de que iniciará
los cambios anhelados. La contribución
electoral del MPD fue decisiva
para el triunfo de Gutiérrez
en la primera vuelta, puesto
que, el 5% aportado lo condujo
a ocupar el primer lugar. Sin
esa cuota no habría participado
como finalista, en la segunda
vuelta.
Una vez lograda la histórica
victoria electoral, nuestro
Partido decidió aceptar
la propuesta del nuevo Presidente
de la República, Ing.
Lucio Gutiérrez, de integrar
el gabinete presidencial. Con
este propósito se designaron
a los compañeros Edgar
Isch López, para que
asuma la cartera de Ministro
de Ambiente y Ciro Guzmán
Aldaz como asesor presidencial,
para que sean la voz del MPD,
de la izquierda y los pueblos
del Ecuador dentro del Ejecutivo.
Esta decisión correcta
tenía en cuenta la necesidad
de que, dada la composición
heterogénea del gabinete
y el gobierno, al cual lo catalogamos,
en ese momento, como un gobierno
democrático con posiciones
patrióticas; era necesario
que, dentro de él, hayan
voces que expresen con firmeza
la propuesta programática
que le dio origen, que impulsen
su acción y se opongan
a los vientos neoliberales de
los "colaboradores"
recién llegados en la
segunda vuelta y luego de la
victoria electoral.
Había que luchar dentro
del gobierno y fuera de él
con los pobres del Ecuador y
por sus intereses, para que
el ejecutivo siga el rumbo trazado
en su propuesta original.
Los elementos más salientes
de la propuesta programática
eran constituir un gobierno
que: defienda la soberanía
nacional, afirme el principio
de autodeterminación
de los pueblos, enfrente la
agresión por parte de
las potencias imperialistas
a países y pueblos hermanos
como Colombia, deje atrás
la política neoliberal
y las cartas de intención
impuestas por el FMI., que tanto
daño le han hecho al
Ecuador y a todos los países
del mundo; garantice condiciones
de vida dignas a la población
ecuatoriana, aprovechando, para
ello, los inmensos recursos
estratégicos (petróleo,
electricidad, telecomunicaciones
y otros) con los que cuenta
el país y que no deben
ser privatizados; priorice la
reactivación del aparato
productivo pequeño y
mediano de la ciudad y el campo,
para dar trabajo a nuestro pueblo
y detener la migración
forzosa; y, combata implacablemente
la corrupción.
Han transcurrido seis meses
de ejercicio gubernamental del
Presidente Gutiérrez
y se han tomado algunas medidas
positivas inscritas en la propuesta
de campaña, como la decisión
de construir Mazar por parte
de Hidropaute; restituir el
14º sueldo; reintegrar
a los trabajadores de la salud
que fueron despedidos, por denunciar
la corrupción, en el
gobierno anterior; pedir y lograr
del Congreso que se reasignen
recursos para la educación
pública (que luego no
se los quiso respetar); establecer
el carné estudiantil
(cuestión aun no ejecutada);
combatir la corrupción,
cobrando a los banqueros y empresarios
corruptos a través de
la AGD.
Sin embargo, en lo fundamental,
la política del Gobierno
adolece hoy de cuatro problemas
básicos:
1.- Sometimiento creciente al
Fondo Monetario Internacional
y a la Carta de Intención
firmada con él;
2.- Ausencia de respuestas concretas
a las demandas sociales y de
desarrollo del país;
3.- Negación de los derechos
laborales, satanización
de la organización sindical
y la contratación colectiva,
con el pretexto de combatir
los privilegios, llegando a
la implementación de
una política represiva
que incluye despidos de trabajadores,
juicios penales y cárcel
para algunos; y,
4.- Regresión en algunos
aspectos de la política
internacional, como en el tratamiento
al ALCA , el reemplazo de la
tesis de la mediación
en el conflicto colombiano por
la intervención de las
Naciones Unidas y el pronunciamiento
contra Cuba.
La obsecuencia por cumplir con
el F.M.I. ha llevado al gobierno
a que el manejo de la economía,
no se diferencie, hasta hoy,
con el de los gobiernos neoliberales:
Continúa en forma imperdonable
el pago de la deuda externa,
sin proponerse reducción
alguna, sino mas bien incrementarlo,
destinando todos los ingresos
adicionales del Estado, para
ese propósito; condicionar
el manejo financiero del IESS
a esta política; se elevaron
los precios de los combustibles
y la electricidad; se sube y
no se sube el precio del gas
doméstico; se ha decidido
empujar a rajatabla el cronograma
de la Carta de Intención,
que incluye privatización
de la administración
de áreas estratégicas
como electricidad y telecomunicaciones
con el argumento de que son
ineficientes y corruptas, como
si la empresa privada no lo
fuera; se propone firmar contratos
petroleros lesivos para el país;
congelar la masa salarial y
cercenar derechos vía
Ley de Unificación Salarial;
entregar el manejo de proyectos
fundamentales en obra pública
y de producción a los
mismos grupos rancios de la
oligarquía.
En política, se privilegian
las denominadas mayorías
móviles que tienen como
actores y beneficiarios permanentes
a los Socialcristianos, a quienes
se han hecho concesiones gravísimas
como entregarles el Tribunal
Constitucional, el fideicomiso
local y otras áreas importantes
del sector público, desechando
un acuerdo estable con los partidos
y bloques parlamentarios de
la tendencia
.
En definitiva, el imperialismo
y los sectores oligárquicos
neoliberales y proimperialistas,
representados en el gobierno,
principalmente, por Mauricio
Pozo y Patricio Johnson, han
terminado por imponerse y el
Presidente de la República
ha adoptado la política,
por ellos impulsada, como su
línea de acción,
iniciando un proceso de derechización
del régimen y de abandono,
talvez definitivo, de lo que
fue su proyecto original democrático
y patriótico.
Por estas consideraciones, la
XIV Convención Nacional
del Movimiento Popular Democrático,
resuelve:
Salir del gobierno del coronel
Lucio Gutiérrez y asumir,
frente a él, una posición
de independencia política.
Retirar a sus militantes Edgar
Isch López, Ministro
de Ambiente, Ciro Guzmán
Aldaz, asesor presidencial y
otros, de las funciones públicas
que venían desempeñando,
con eficiencia, firmeza y responsabilidad,
defendiendo el proyecto apoyado
por el pueblo;
Exigir al coronel Lucio Gutiérrez,
el cumplimiento de las propuestas
patrióticas y populares
de la campaña; apoyar
las acciones positivas que el
gobierno nacional pueda desplegar
en beneficio de los más
pobres y combatir con energía,
aquellas que perjudiquen la
vida de los trabajadores y pueblos
del Ecuador y sean lesivas para
el país y su soberanía.
Quito, 5 de julio de 2003