Ha
iniciado el ciclo escolar 2003-2004
en la UABJO, todo ya está
preparado para que las autoridades
de las Facultades, institutos
y preparatorias, que logró
sobornar el rector, cumplan con
el acuerdo: impulsar, cueste lo
que cueste, la reforma antipopular
a la ley orgánica Universitaria
en el Consejo Universitario.
Las vacaciones han servido para
ello y ahora veremos si en verdad
las posiciones que en un inicio
se mostraron contrarias a la reforma,
seguirán en esa postura.
Como es ya sabido, ese proyecto
de reforma no es conocido por
la comunidad universitaria, se
oculta y se guarda para sacarlo
en el momento más conveniente
y evitar que haya una contrapropuesta
de proyecto que se sustente en
principios democráticos
y en donde todos los universitarios
participen en su discusión,
elaboración, aprobación
y cumplimiento. Es sabido que
algunos profesores de la Facultad
de Derecho han estado elaborando
alguna propuesta de reforma y
la han mandado al rector, pero
sin embargo, no dudamos que, en
lo esencial, siga realmente igual
y sólo cambie de forma.
Sabemos que de los títeres
de los imperialistas, como es
el caso del actual gobierno federal
y estatal, no podemos esperar
propuestas en beneficio de los
millones de trabajadores, de las
clases populares, oprimidos por
la gran burguesía nacional
e internacional, sino al contrario,
por ello no dudamos que el proyecto
de reforma que se esté
presentando por parte de las autoridades
tienda a obedecer servil y fielmente
los dictámenes de la política
neoliberal en la educación
pública: institucionalizar
el recorte de la matrícula,
el alza de las cuotas, la militarización
en las aulas, así como
la derogación del voto
universal para elección
de autoridades e imponer un consejo
de notables (sobornados todos)
quienes serían los votantes
sin ninguna representación
ni legitimidad real, esto obedece
a la pretendida reelección
del Rector, entre los ejes más
importantes hacia un solo objetivo:
PRIVATIZAR LA UABJO.
En su último informe en
este año, el Rector dejó
claro que los universitarios no
meterán siquiera la mano
para la elaboración del
proyecto: “Por parte del
Consejo Universitario, se nombró
una Comisión para la elaboración
del Proyecto al Reglamento a la
Ley Orgánica y en donde
participó directamente
el Abogado General, recibiéndose
algunas propuestas de Proyectos
al Reglamento, en especial de
la Facultad de Derecho y Ciencias
Sociales, una vez que fueron analizados
se concluyó con un proyecto
definitivo y el cual fue turnado
a la Maestra Yolanda Legorreta
en representación de la
ANUIES.”
El consejo universitario que establece
los métodos de ingreso
de los estudiantes, las cuotas,
las candidaturas a puestos estratégicos
en las cúpulas universitarias,
que carece de por sí de
toda legitimidad, es un instrumento
manipulado por la gran oligarquía
internacional a través
de diversos mecanismos, desde
la simple y llana corrupción
por dinero y puestos, hasta las
componendas y “méritos
académicos” de la
ANUIES.
La ANUIES por su parte, tiene
su razón de ser gracias
al FMI, el BM y demás organismos
financieros internacionales, quienes
instrumentan la política
antipopular y represiva del Estado
al interior de las Universidades
públicas. Es precisamente
la ANUIES, lo que defienden a
ultranza las autoridades, pretendiendo
hacer creer que tiene toda la
legitimidad popular, es claro
que la legitimidad la tiene, pero
de la gran oligarquía financiera
que es al fin y al cabo a la que
debemos de identificar como el
enemigo a vencer dentro y fuera
de las aulas.
Al interior de la enseñanza
actual, también se vive
la lucha de clases, la UABJO es
un reflejo de ello y de las contradicciones
de la sociedad regida por la ley
de la máxima ganancia.
Diferentes posiciones políticas
comienzan a salir y otras se intentan
reposicionar; pero la mayoría
carecen de una perspectiva política
progresista y, no digamos ya,
de una posición revolucionaria,
de clase, que levanten propuestas
a favor de la democratización
de la Universidad, que confronten
la corrupción, el tráfico
de influencias y calificaciones,
que pugnen por la expulsión
de grupos porriles enquistados
desde hace muchos años,
que permita llegar a niveles más
altos de organización y
conciencia revolucionaria de los
universitarios para fundir y cohesionar
el movimiento y las consignas
estudiantiles con el movimiento
obrero y popular.
Sólo la UJRM, como brazo
juvenil del Partido Comunista
de México (m-l) y parte
del Frente Popular Revolucionario,
ha alzado estas banderas de lucha,
de combate y no de conciliación
o componendas a espaldas de las
bases, con las autoridades. En
estos momentos, nosotros, junto
con nuestro glorioso Partido Comunista,
fijamos los objetivos y el rumbo
de esta lucha que debemos de dar:
a) Es necesario trabajar por hacer
confluir los diversos esfuerzos
de unidad democráticos
que se han diluido por falta de
seguimiento y claridad política
al interior de la Universidad.
b) Que esta unidad tenga objetivos
claros y concretos, que abracen
como plataforma las demandas y
derechos de los universitarios,
tanto alumnos, trabajadores docentes,
administrativos y de base, pues
esto presupone la participación
consciente y activa de éstos:
ampliación de la matrícula,
reducción de cuotas, eliminación
del examen del CENEVAL, organismos
estudiantiles por escuela, mayores
prestaciones y derechos para los
trabajadores, especialización
pedagógica para los profesores,
etc.
c) Una vez definidos los objetivos,
convertirlos en los ejes rectores
de una propuesta de reforma democrática,
con la participación en
su elaboración y ejecución
de la comunidad universitaria,
que se oponga al proyecto privatizador
de José Murat, la oligarquía
financiera y el imperialismo.
d) Para esto se deberá
trabajar por crear los espacios
de debate, denuncia e información
acerca de la reforma del Tokio
al interior y fuera de la Universidad
y para que permitan enriquecer
y potenciar la propuesta de proyecto
democrático: foros, conferencias,
mesas de debate, módulos
de información, etc.
e) Dejar en claro que la reforma
democrática no debe ser
un objetivo en sí mismo,
aunque en un primer momento así
se vea, sino en un medio por el
cual se agruparán cada
vez más fuerzas dispuestas
a defender la autonomía
universitaria y garantizar una
base social que permita empujar
hacia la derogación de
la reforma y la instauración
de un proyecto democrático.
Estas son las primeras tareas
que nosotros vislumbramos sobre
las que debe encaminarse la primera
fase de unidad, para posteriormente
analizar los nuevos estadios de
lucha que permitan dar pasos hacia
la confrontación directa
contra las políticas del
imperialismo que el gobierno foxista
obedece: la reforma laboral, la
reforma al ISSSTE, reforma hacendaria,
reforma energética, etc.
Es decir, la participación
directa y unitaria de las fuerzas
más progresistas de la
Universidad en la lucha obrera-campesina-popular.
¡estudiar y luchar, luchar
y estudiar!
¡por una educación
al servicio de los explotados!
UJRM-FPR |