Número 170/septiembre/2003
Contra el proyecto privatizador
en la UABJO
La gran oligarquía financiera enemigo a vencer dentro
y fuera de las aulas.
Ha iniciado el ciclo escolar 2003-2004 en la UABJO, todo ya está preparado para que las autoridades de las Facultades, institutos y preparatorias, que logró sobornar el rector, cumplan con el acuerdo: impulsar, cueste lo que cueste, la reforma antipopular a la ley orgánica Universitaria en el Consejo Universitario.

Las vacaciones han servido para ello y ahora veremos si en verdad las posiciones que en un inicio se mostraron contrarias a la reforma, seguirán en esa postura.

Como es ya sabido, ese proyecto de reforma no es conocido por la comunidad universitaria, se oculta y se guarda para sacarlo en el momento más conveniente y evitar que haya una contrapropuesta de proyecto que se sustente en principios democráticos y en donde todos los universitarios participen en su discusión, elaboración, aprobación y cumplimiento. Es sabido que algunos profesores de la Facultad de Derecho han estado elaborando alguna propuesta de reforma y la han mandado al rector, pero sin embargo, no dudamos que, en lo esencial, siga realmente igual y sólo cambie de forma.

Sabemos que de los títeres de los imperialistas, como es el caso del actual gobierno federal y estatal, no podemos esperar propuestas en beneficio de los millones de trabajadores, de las clases populares, oprimidos por la gran burguesía nacional e internacional, sino al contrario, por ello no dudamos que el proyecto de reforma que se esté presentando por parte de las autoridades tienda a obedecer servil y fielmente los dictámenes de la política neoliberal en la educación pública: institucionalizar el recorte de la matrícula, el alza de las cuotas, la militarización en las aulas, así como la derogación del voto universal para elección de autoridades e imponer un consejo de notables (sobornados todos) quienes serían los votantes sin ninguna representación ni legitimidad real, esto obedece a la pretendida reelección del Rector, entre los ejes más importantes hacia un solo objetivo: PRIVATIZAR LA UABJO.

En su último informe en este año, el Rector dejó claro que los universitarios no meterán siquiera la mano para la elaboración del proyecto: “Por parte del Consejo Universitario, se nombró una Comisión para la elaboración del Proyecto al Reglamento a la Ley Orgánica y en donde participó directamente el Abogado General, recibiéndose algunas propuestas de Proyectos al Reglamento, en especial de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, una vez que fueron analizados se concluyó con un proyecto definitivo y el cual fue turnado a la Maestra Yolanda Legorreta en representación de la ANUIES.”

El consejo universitario que establece los métodos de ingreso de los estudiantes, las cuotas, las candidaturas a puestos estratégicos en las cúpulas universitarias, que carece de por sí de toda legitimidad, es un instrumento manipulado por la gran oligarquía internacional a través de diversos mecanismos, desde la simple y llana corrupción por dinero y puestos, hasta las componendas y “méritos académicos” de la ANUIES.

La ANUIES por su parte, tiene su razón de ser gracias al FMI, el BM y demás organismos financieros internacionales, quienes instrumentan la política antipopular y represiva del Estado al interior de las Universidades públicas. Es precisamente la ANUIES, lo que defienden a ultranza las autoridades, pretendiendo hacer creer que tiene toda la legitimidad popular, es claro que la legitimidad la tiene, pero de la gran oligarquía financiera que es al fin y al cabo a la que debemos de identificar como el enemigo a vencer dentro y fuera de las aulas.

Al interior de la enseñanza actual, también se vive la lucha de clases, la UABJO es un reflejo de ello y de las contradicciones de la sociedad regida por la ley de la máxima ganancia. Diferentes posiciones políticas comienzan a salir y otras se intentan reposicionar; pero la mayoría carecen de una perspectiva política progresista y, no digamos ya, de una posición revolucionaria, de clase, que levanten propuestas a favor de la democratización de la Universidad, que confronten la corrupción, el tráfico de influencias y calificaciones, que pugnen por la expulsión de grupos porriles enquistados desde hace muchos años, que permita llegar a niveles más altos de organización y conciencia revolucionaria de los universitarios para fundir y cohesionar el movimiento y las consignas estudiantiles con el movimiento obrero y popular.

Sólo la UJRM, como brazo juvenil del Partido Comunista de México (m-l) y parte del Frente Popular Revolucionario, ha alzado estas banderas de lucha, de combate y no de conciliación o componendas a espaldas de las bases, con las autoridades. En estos momentos, nosotros, junto con nuestro glorioso Partido Comunista, fijamos los objetivos y el rumbo de esta lucha que debemos de dar:

a) Es necesario trabajar por hacer confluir los diversos esfuerzos de unidad democráticos que se han diluido por falta de seguimiento y claridad política al interior de la Universidad.

b) Que esta unidad tenga objetivos claros y concretos, que abracen como plataforma las demandas y derechos de los universitarios, tanto alumnos, trabajadores docentes, administrativos y de base, pues esto presupone la participación consciente y activa de éstos: ampliación de la matrícula, reducción de cuotas, eliminación del examen del CENEVAL, organismos estudiantiles por escuela, mayores prestaciones y derechos para los trabajadores, especialización pedagógica para los profesores, etc.

c) Una vez definidos los objetivos, convertirlos en los ejes rectores de una propuesta de reforma democrática, con la participación en su elaboración y ejecución de la comunidad universitaria, que se oponga al proyecto privatizador de José Murat, la oligarquía financiera y el imperialismo.

d) Para esto se deberá trabajar por crear los espacios de debate, denuncia e información acerca de la reforma del Tokio al interior y fuera de la Universidad y para que permitan enriquecer y potenciar la propuesta de proyecto democrático: foros, conferencias, mesas de debate, módulos de información, etc.

e) Dejar en claro que la reforma democrática no debe ser un objetivo en sí mismo, aunque en un primer momento así se vea, sino en un medio por el cual se agruparán cada vez más fuerzas dispuestas a defender la autonomía universitaria y garantizar una base social que permita empujar hacia la derogación de la reforma y la instauración de un proyecto democrático.
Estas son las primeras tareas que nosotros vislumbramos sobre las que debe encaminarse la primera fase de unidad, para posteriormente analizar los nuevos estadios de lucha que permitan dar pasos hacia la confrontación directa contra las políticas del imperialismo que el gobierno foxista obedece: la reforma laboral, la reforma al ISSSTE, reforma hacendaria, reforma energética, etc. Es decir, la participación directa y unitaria de las fuerzas más progresistas de la Universidad en la lucha obrera-campesina-popular.

¡estudiar y luchar, luchar y estudiar!

¡por una educación al servicio de los explotados!

UJRM-FPR
En este 170
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