Número 169/agosto/2003
Desde Ciudad Lázaro Cárdenas Michoacán
Los obreros de CARBONTEC en pie de Lucha
Por la libertad a los tres compañeros presos y la reinstalación de los despedidos.
A principios del 2001 los trabajadores de Carbontec (empresa italiana) reclamamos el cumplimiento del Contrato Colectivo de Trabajo por lo que despidieron a algunos trabajadores, e impuso la empresa a un supuesto líder sindical, Francisco Javier Maldonado, que estuvo para calmar los ánimos. Esta es la estrategia de la empresa, cada trabajador que pregunta sobre su contrato o pide aumento al salario o su reparto de utilidades lo daban de baja sin ninguna explicación. Por lo cual se despertó la conciencia y descontento de los trabajadores.

Nuestra necesidad de organizarnos aumenta cuando en la empresa se distribuyó un volante del jefe de mantenimiento eléctrico, donde se incitaba a los trabajadores a protestar por los abusos que se estaban cometiendo pero que sólo ambicionaba obtener el puesto de operación.

Este volante mencionaba una serie de anomalías de fraudes del cual los trabajadores no tenían porqué estar enterados según la patronal, ya que de estas cosas sólo personal administrativo con un nivel superior de jefe de turno son los que sabían de dichas anomalías. Con el pretexto de este volante la empresa empezó a dar de baja al superintendente de operación Jorge Reyes Monte Rubio y posteriormente sacó una lista de 7 compañeros argumentando que ellos habían repartido dicho volante.

Desde ese momento los patrones empiezan a mandarnos a realizar trabajos forzados como son la sacada de lodos de fosa, desedimentación a bote y pala sin importar el tiempo que se tardarán cuando se podían realizar con la maquinaria en menos de una hora, estos castigos los hacían para que los trabajadores más combativos renunciaran voluntariamente o para que no anduvieran exigiendo mejores condiciones de trabajo. Durante las 8 horas de trabajo siempre éramos vigilados por supervisores y vigilantes, no nos permitían juntarnos más de 2 personas para que no platicáramos y nos organizáramos, en los camiones que nos transportaban a la planta nos mandaban vigilantes, posteriormente la empresa empieza a visitar las casas de cada trabajador para intimidar y atemorizar a nuestras familias diciéndoles que no permitieran que nos metiéramos en problemas con la empresa porque era una empresa muy poderosa y nos podría refundir en la cárcel.

El día 25 de abril del 2003 despiden injustificadamente a un trabajador con el argumento de que tenían bajo rendimiento, el día 30 del mismo mes despiden a otro por el mismo motivo, posteriormente el 2 de mayo despiden a otro, a la fecha van tres despedidos y la empresa había contratado 7 trabajadores más, al ver esto supusimos que seguirían despidiendo trabajadores y decidimos formar una comisión de 7 compañeros; tres de ellos en calidad de despedidos y el resto en activo. Bajo el asesoramiento de un abogado laborista decidimos presentar una demanda ante la Procuraduría del Trabajo en el estado, el 7 de mayo con la lic. Isidra Salto Núñez solicitando mejoras en las condiciones de trabajo y se entregó una copia en la procuraduría auxiliar del trabajo de Ciudad Lázaro Cárdenas Michoacán.

Nosotros somos victimas de la violación a la Ley Federal del Trabajo por parte del patrón por:

Hacernos firmar un contrato sin poderlo leer y una hoja en blanco, si queríamos seguir trabajando.

Se nos pagaba lo mismo independientemente del turno; diurno, mixto o nocturno.

Por descontarnos el 2% de nuestro salario de cuotas sindicales, sin conocer a “nuestros” representantes sindicales.

Solicitamos la reinstalación de los compañeros que fueron despedidos el 7 de mayo. La Procuraduría de la Defensa del Trabajo con el oficio número III-255/2003 le envió un citatorio a la empresa para que se presentara el 12 de mayo del 2003. A dicha audiencia se presentó el lic. Eduardo Rojas Alcántara como representante de la empresa únicamente para escuchar las peticiones, pero dijo que la empresa otorgaba buenas prestaciones, que no iba a ceder y que no estaba de acuerdo en reinstalar a los despedidos y que se les iba a liquidar conforme a la ley, en ese día se envió un citatorio para que se presentara nuevamente el día 19 de mayo de 2003 a este citatorio acude la lic. Rebeca Fuentes Velásquez acompañada del ingeniero Fernando Javier Andrade Delgado con la misma actitud y postura que la audiencia anterior.

Además, al reconocer a los miembros de la comisión ese mismo día la empresa despidió 6 compañeros, al siguiente a 2 y finalmente a otro trabajador más siendo un total de 12 compañeros despedidos. El 22 de mayo, aproximadamente 6:40 a.m. realizamos un mitin en contra de la empresa en la puerta de la fábrica con pancartas y mantas. En respuesta la empresa con apoyo de seguridad privada así como perros amaestrados, hizo uso de la fuerza y nos agredieron privando de la libertad a 3 trabajadores: Luis Alfredo Pineda Ceja, Nelson Crozby Padilla Álvarez y Juan Carlos Cisneros Hernández, encerrándolos en la caseta de vigilancia y acusándolos de hacer daño en propiedad ajena recurriendo a bajas injurias de que supuestamente dañaron un interruptor de alto voltaje.

Estos compañeros fueron consignados a la PGR y sin validez legal les hicieron una ampliación de la demanda por el delito de sabotaje sin estar sellada ni firmada. Cabe mencionar que cuando se estaba en la protesta frente a la empresa Carbontec, al ver que el supuesto sindicato no respondió por nosotros nos vimos desprotegidos y optamos por pedir el apoyo de todos los sindicatos de la región, y junto con ellos entablamos una conversación con la empresa obteniendo puras negativas, argumentando que ya tenían un Contrato Colectivo de Trabajo el cual se negaron a enseñar.

Cuando los compañeros se encontraban en la Agencia Federal de Investigaciones la empresa llevó un interruptor que se encontraba en un almacén y que los números de serie no coincidían (el de la tapa, del cuerpo del interruptor y del propio interruptor). Las acusaciones que obran en contra de los compañeros son por demás falsas y grotescas: DAÑO EN PROPIEDAD AJENA Y SABOTAJE. Pero con esto la empresa y gobierno quieren penalizar la protesta y dar un trato de delincuentes a los que exigimos mejores condiciones de vida y laborales parece ser el pacto entre el gobierno y los empresarios. Por eso es que pretenden imponernos su “reforma laboral” en los próximos meses y así legalizar la sobreexplotación y la injusticia.

El 23 de mayo como a las 20 horas la Procuraduría General de la República (PGR) trataron de llevarse a los 3 compañeros presos a la ciudad de Uruapan. La respuesta de los sindicatos, de los padres de familia y los despedidos de Carbontec fue inmediata y formamos una valla humana con lo que impedimos dicho traslado. El presidente municipal Santamaría Contreras llegó y se comprometió a llevarlos al Cereso Municipal, para que la gente calmara los ánimos ya que todos estábamos indignados del trato a los compañeros presos, era evidente la manipulación para refundir a los compañeros ya que ese día la PGR detuvo a dos narcotraficantes pasándolos por desapercibidos ya que estaban ocupados con fabricar delitos a los tres compañeros detenidos. Posteriormente los trasladaron al Cereso municipal donde estuvieron una gran cantidad de gente de organizaciones sindicales y pueblo apoyándonos, en el Cereso se monto una guardia de tiempo completo, pero la sorpresa que nos dieron fue que los acusaban por el delito de sabotaje, al enterarnos realizamos una marcha el 30 de mayo para manifestar la inconformidad de la imparcialidad del juez con los obreros.

Pero la empresa presionó a los padres de los tres compañeros para que desistieran del apoyo de la comunidad prometiéndoles que si dejaban sacar a los tres detenidos a la ciudad de Uruapan se agilizaría el proceso y saldrían libres, pero lo que pasaba es que los patrones y gobierno temían que con la movilización y presión que se estaba ejerciendo podían ser liberados.

El 28 de mayo se hizo una marcha multitudinaria y el juez se declara incompetente y los trasladan a Uruapan para evitar un enfrentamiento con la población, pero los padres de los compañeros piden de favor de que permitan que se los lleven. En Uruapan el proceso es muy lento, El 30 de junio se realizó una megamarcha en protesta de la detención de los tres compañeros detenidos.

Desde el 2 de julio de 2003 se mantiene un plantón permanente en el Palacio Municipal y se espera una negociación con la empresa y el gobierno en el transcurso del 18 al 28 de agosto pero si no hay respuesta el 28 realizaremos un mitin frente al CERESO de Uruapan y el 8 de septiembre: iniciaremos una Marcha-Caravana del Puerto de Lázaro Cárdenas a la Ciudad de México.

1. Nos mantendremos firmes, por lo que exigimos

2. Libertad a los compañeros presos políticos Luis Alfredo Pineda, Nelson Crozby Padilla Alvarez, Juan Carlos Cisneros Hernández, y su reinstalación.

3. Desistimiento de demandas.

4. Reinstalación inmediata de los 12 despedidos injustificadamente. Los nombres de los trabajadores despedidos arbitrariamente de abril a mayo del 2003 son: Raúl Campos Ríos, Miguel Ángel Ángeles Hernández, Santa Cruz de la Cruz Pérez, Luis Manuel Guzmán Cortés, José Juan Jaimes Sánchez, Saturnino de Jesús Ramírez Domínguez, Pedro Flores Suástegui, Javier Morales Pano, Enrique Corona Morales, Rubén Marban García, Francisco Javier Hernández Talavera y Antonio Nava Lillo.

5. El establecimiento de una Mesa de Trabajo entre los trabajadores, representantes de la empresa y autoridades laborales para acordar el Contrato Colectivo de Trabajo.

Convocamos a los sindicatos y organizaciones sociales y populares nacionales e internacionales a manifestar su solidaridad con los compañeros de CARBOTEC enviando cartas al Presidente de la República, al Secretario de Trabajo y Previsión Social, al Procurador General de la República y al Gobernador del Estado de Michoacán.

vicentefox@presidencia.gob.mx

Santiagocreel@compuserve.com
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