Número 169/agosto/2003
La lucha de clases entre trabajadores y los imperialistas alemanes de Volskwagen
“Vivimos de la demanda muchachos, la demanda es nuestra vida. Es así siempre. A quien no se le requiere su trabajo no es por su incapacidad, sino porque, sencillamente, ya no encaja en las cuentas”
Conversación entre obreros y un supervisor
de una abastecedora de auto partes para Volkswagen.
(Revista Forum democrático, Puebla)


En el número anterior de Vanguardia Proletaria (No. 168) tratamos de dibujar un cuadro general de las condiciones que rodean las últimas batallas económicas de los trabajadores de la armadora de Volkswagen-Puebla, sus efectos y consecuencias desastrosas para toda la población proletaria de ese Estado, la posición de colaboración entre la dirigencia del SITIAVW-empresa-gobierno para que en los trabajadores se descargue el sobrepeso de la crisis del capital y la conclusión de que los obreros más concientes deben acercarse a las posiciones políticas, prácticas y organizativas de los comunistas, del partido de la clase obrera. Es decir, comenzar a romper con el total dominio del capital y sus lugartenientes en el movimiento proletario, y construir un sindicalismo de clase y revolucionario, para empujarle hacia la lucha política contra el sistema capitalista de producción.

Hoy trataremos de describir cómo se ha dibujado la lucha de clases en esta armadora en la última década.

La constancia de las crisis de la industria automotriz alemana en México comenzó a dibujarse alrededor “de 1992, y luego del conflicto ocurrido ese año (una huelga de 37 días), la empresa estableció el sistema de 'equipos de trabajo' en la producción, conocido en esta industria como toyotismo, a través del cual se realiza ahora la producción en cadena y la mano de obra se vuelve polivalente y rotativa” (La Jornada de Oriente, 19/agosto/2000). El establecimiento del sistema toyotista en la planta de Puebla implicó un cambio tan drástico en la fuerza laboral, que para los años siguientes toda la rotatividad y polivalencia en las funciones de los obreros se habían hecho ya indispensables para mantener a la empresa alemana a las alturas de la encarnizada competencia de la industria automotriz.

El obrero de la industria automotriz ha sido empujado no digamos ya a una intensidad mayor de la explotación de su mano de obra, sino a una actividad organizada de competencia y administración de su fuerza de trabajo para los intereses de acumulación del capital. A los grupos de trabajo o células se les capacita en la creación de “liderazgo” y trabajo en equipo de “control de calidad”, mantenimiento de maquinaria a su cargo, mayor responsabilidad y amoldamiento a las necesidades de producción y demanda, así como en la reducción de costos. El papel del capataz ha desaparecido formalmente en esta industria para dar paso a la presión de la célula de trabajadores que, contraviniendo sus intereses de clase, se presionan entre sí para obtener la mayor intensidad y velocidad en los ritmos de trabajo y producción. Aunque la práctica del toyotismo se ha ido generalizando en los últimos años en cada vez más industrias en México, es en las automotoras en donde este sistema es ya generalizado, sosteniendo en el nivel más alto de competencia a Volkswagen de México, aún a pesar de sus crisis, en cuanto a ventas se refiere.

Para los obreros, pasar de una estricta y monótona división del trabajo a la multifunción y rotatividad en el puesto laboral representó una cooptación más estricta de toda su percepción de la realidad. Asociado todo esto con el discurso que la empresa alemana ha adoptado para completar la labor de cooptación de los obreros, prácticamente a nivel de toda la multinacional: “Volkswagen tiene una conciencia muy sólida acerca del papel social que representa, es por eso que las políticas de la última etapa han cambiado para poder preservar a los trabajadores en su fuente de trabajo, para permitirles recomponer su situación en momentos de auge, y para hacerlo solidario en etapas en que la demanda no nos favorece. Nos referimos a la incorporación de nuestro personal a un interés único: el fortalecimiento de Volkswagen y la seguridad económica para los que laboramos en ella” (Entrevista al Presidente de VW Bernd Pischetsrieder a la Revista MOTOR). Este discurso pretende encubrir la verdadera naturaleza de tal medida, pues los ahorros por recortes salario-jornada, capacitación de la fuerza de trabajo, criterios de tabulación salarial, control y cooptación obrera, se han convertido en pilares importantísimos para que VW siga liderando la competencia en México. La extracción de plusvalía al trabajador no sólo no se detiene, sino que se potencia y asegura de forma permanente atando al obrero a las fluctuaciones del mercado. Y es obvio que entre el Presidente de VW, (expertísimo sujeto en el arte de seducir con los ideales burgueses y diseñar mejores sistemas de explotación laboral, además de estrellar costosos autos último modelo en las carreteras germanas) y el humilde obrero de las armadoras existe un gran abismo en igual proporción que entre la “seguridad económica” del primero y la del segundo.

En días pasados la revista Española “Motor” publicó un artículo donde salen a la luz los exorbitantes salarios que presidentes de diversas automotoras se adjudican, elemento que sirvió al ex-buitre de BMW (Pischetsrieder) para ser nombrado nuevo presidente de VW desplazando, supuestamente a quienes se enriquecen de la empresa en tiempos “en que todos tienen que apretarse el cinturón” (Revista Expansión). Por cierto, hay que mencionar que a nivel de las inversiones de VW los banqueros no han corrido ni un solo ojillo talla abajo de sus cinturones para invertir en el mercado asiático y que el cuento del cinturón no cuenta para los amos del capital. Para el trabajo sucio hombres como el señor Pischetsrieder.

Caso contrario, desde 1992 toda una década para Latinoamérica y Europa ha estado marcada por los despidos que han echado a la calle casi al 50% de la plantilla laboral de VW. Particularmente, de haberse concretado los despidos en VW-Puebla esta planta hubiera desplazado cerca del 40% de su plantilla, en tan sólo 3 años. O por recortes salarios-jornada y otras lindezas, que son las nuevas estrategias de la multinacional para mantener sus mercados, aún a costa de encadenar a los proletarios a expectativas de vida míseras e inciertas ¿dónde está la seguridad económica? La única que existe está en la seguridad que los inversionistas tienen para retirar sus capitales en el momento en que lo deseen…

La aplicación metódica de todos estos elementos ha sido garantía del control sobre los obreros y sobre su sindicato, el SITIAVW, considerado uno de los más importantes del país. La propaganda burguesa, el pensamiento empresarial e individualista, los nuevos criterios de contratos por producción, la llamada “nueva cultura laboral” o los programas de asistencia social del gobierno han conformado una verdadera artillería en contra de la organización de clase en VW.

En la clase obrera de la ciudad de Puebla, el peso que VW ha alcanzado como referente económico es tan grande que se ha convertido en el termómetro de la migración, el desarrollo y hasta las percepciones sobre el futuro. De la mano del gobernador Estatal, VW-Puebla hace campaña sobre la construcción de una segunda planta armadora, que supuestamente sería el aliciente para la actual época de vacas flacas y en la que los proletarios de la entidad fortalecerían expectativas y señales de un futuro radiante para el desarrollo de la entidad. Únicamente hay que hacer memoria y recordar que tal promesa comenzó precisamente para acallar voces contra los despidos desde 1997. En datos del INEGI leemos: la producción manufacturera en Puebla cayó en lo que va del año un 18.5% (la más alta en el país) “la dependencia federal explicó que la disminución en la producción de este sector estuvo relacionada con el estancamiento en ramas económicas como la metal mecánica, la de ensamble de maquinaria automotora y equipo, aunque también por la crisis en las fábricas de textiles, del vestido y cuero” (La Jornada de oriente, 8/agosto/03) y en el periódico El Financiero:”No hay ninguna señal de que el mercado de automóviles vaya a crecer en los próximos años, es más ni siquiera a recomponerse totalmente”

Hoy, a los cuatro vientos, y de la mano, con la colaboración de clases en la boca, la dirigencia del SITIAVW nos da a conocer las cifras “novedosas e inteligentes” del diálogo y la negociación finales con la empresa: no habrá despidos, esquema 4x3, quinto día no pagadero a 2,000 trabajadores que se pretendía despedir y reducción de sus prestaciones en 20%. A los trabajadores sindicalizados del quinto día sólo se les pagará 30% sin modificar sus prestaciones. Estas medidas, se dice, serán aplicadas en días próximos y hasta mediados de febrero de 2004. De los compromisos de “apoyo económico y actividades de esparcimiento” ofrecidas por los gobiernos federal y estatal están, entre otras cosas: “becas de capacitación pagadas” y compromisos del Servicio Estatal de Empleo para aquellos que quieran trabajar en el exterior (Norteamérica) por 6 meses.

Como “Testigo de Honor” del acto firmó el “ilustre” personaje de la Secretaría del Trabajo, Carlos Abascal Carranza, quien afirmó: "Se ha hecho un esfuerzo sin precedentes; es un esfuerzo solidario, con una respuesta novedosa, en tiempos nuevos, en donde la nueva cultura laboral y productiva pone en el centro a la persona, protegiéndola frente a fenómenos económicos internacionales y nacionales, preservando el empleo". Así de inteligente es nuestro secretario del trabajo para tratar de validar ante los ojos de la clase obrera los “esfuerzos y costos” que sindicato, gobierno y empresa han puesto para mantenernos atados a la dinámica de los intereses del capital ¿o no es así? ¿no será totalmente al revés lo que afirma Abascal? ¿no será que es el capital alemán el que se quiere beneficiar de la postración de los gobiernos para mantener en el país sus inversiones? ¿no será que el costo se verá más reflejado en las percepciones salariales de los trabajadores que en los engordados bolsillos de la empresa alemana? ¡Que cosa más fácil amenazar con el infierno del despido y consolar con el purgatorio de la esclavitud asalariada!
En este 169
¿Quiéres recibir el periódico
Vanguardia Proletaria vía
e-mail?

¡ INSCRÍBETE!
vp@pcmml.com