Número 169/agosto/2003
Oaxaca
En Oaxaca se forja la unidad de los
trabajadores del campo y la ciudad,
exitosa jornada estatal de lucha
A raíz de la represión que el gobierno del estado de Oaxaca ejerció el pasado 12 de junio, contra campesinos y trabajadores del gobierno del estado que se encontraban movilizados en la ciudad capital, diversas organizaciones de masas, incluido el Frente Popular Revolucionario (FPR) en Oaxaca, acordamos realizar una jornada estatal de movilización conjunta bajo los siguientes ejes: a) contra la represión; b) por la solución a los conflictos agrarios; c) por la solución a los conflictos políticos en el estado; y, d) por la solución a las demandas sociales de las comunidades y el pueblo trabajador oaxaqueño. Dicha jornada se planteó a partir del 18 de julio, desde el 16 de junio se había instalado un plantón representativo de todas las organizaciones en el zócalo de la ciudad de Oaxaca, para el 17 de julio empezaron a llegar miles de campesinos.

El contingente del FPR de Oaxaca sumó cientos de campesinos provenientes de San Andrés Montaña, San Miguel Aguacates y La Escopeta Peras, de la región Mixteca; de la región Sierra Sur, acudieron de Santa Catarina Quieri y San Pedro Mixtepec; de la región Valles Centrales, de San Pablo Huitzo y Fraccionamiento El Rosario, de la región Costa llegaron compañeros de Santa Cruz Tepenixtlahuaca, La Luz Tututepec, Río Grande Tututepec, Cuixtla Nopala y Tiltepec Nopala.

El FPR le imprimió un carácter combativo y revolucionario a la Jornada de Julio. Desde la salida de nuestros contingentes de las comunidades, los camaradas desplegaron las banderas rojas de la hoz, el martillo y la estrella, llevaban palos y machetes en sus manos y corearon consignas contra los ricos y su gobierno. Para el traslado de la Mixteca a la ciudad de Oaxaca se tomaron camionetas de pasaje; los de Santa Catarina Quieri tomaron el autobús de la comunidad, pues no obstante que el pueblo en asamblea acordó asistir a la jornada, el presidente municipal trató de impedirlo, negando el transporte comunitario; dificultades similares se dieron a la hora de viajar a la capital, pero todos se resolvieron con similares acciones, demostrando que los trabajadores y campesinos organizados pueden superar limitaciones materiales en la lucha.

Las actividades realizadas desde el inicio de la jornada fueron diversas, desde la realización de un juicio político al gobernador del estado, calendas de protesta, marchas, hasta plantones y tomas de carreteras, etc. Como FPR en Oaxaca participamos en todas esas actividades, en las que dos fueron significativas: el bloqueo total del centro histórico de la ciudad de Oaxaca, con contingentes en todas las arterias viales de ingreso a éste; y, la toma por un día de la caseta de cobro de la supercarretera Oaxaca - Distrito Federal, a la altura de Huitzo. Estas actividades se realizaron el domingo 20 de julio, un día antes de la fiesta de la Guelaguetza; saber que las comunidades estaban decididas a boicotearle la realización de la “Guelaguetza” fue la presión real que sintieron los ricos y el gobierno, pues este evento se ha convertido en botín económico y político para un reducido grupo de burgueses locales y su gobierno local, de manera que, con estas acciones, sentamos al gobernador para dar solución a nuestros planteamientos.

La organización y movilización de masas, la lucha combativa de miles de trabajadores y campesinos lograron que el gobernador se sentara con la comisión representante del movimiento, conformada por las representaciones de todas las organizaciones, entre ellos varios compañeros del FPR. Primero nos atendió el gobernador, diciendo que todas las peticiones tendrían una solución satisfactoria, dando respuesta positiva a la petición de libertad de los presos políticos de las diversas organizaciones en el estado, las demás demandas se atendieron en mesas presididas por el secretario general de gobierno y los titulares de las dependencias en el estado.

En las mesas de negociación el FPR planteó las demandas de la aparición con vida de nuestro camarada Gregorio Alfonso Alvarado López, la libertad de los camaradas Julio Sandoval Cruz y David Molina Francisco, por lo que se le exigió al gobierno del estado que coadyuve con todas sus instancias para tener información del gobierno federal del paradero de Gregorio y para que liberen a Julio y David.

Todas las organizaciones, incluida la nuestra, apreciamos que la Jornada de Julio obtuvo resultados importantes, pero esto no quiere decir que pensamos que, porque se dio respuesta a algunas peticiones, se hayan solucionado los problemas de miseria, explotación y opresión en que vive la mayoría del pueblo oaxaqueño; más bien, demuestra, que la fuerza unificada de los trabajadores del campo y la ciudad puede hacer temblar al gobierno estatal y que una fuerza mayor podrá tirarlo e imponer un gobierno de los trabajadores de la ciudad y el campo, no sólo a nivel estatal, sino nacional. Vienen importantes jornadas de lucha en Oaxaca que exigen fortalecer la unidad.

El FPR saluda la unidad con las otras organizaciones y considera que debe mantenerse no sólo para hacer que el gobierno cumpla con los acuerdos comprometidos, sino también para hacer realidad una gran unidad nacional de trabajadores, estudiantes, indígenas, etc. que luche contra los designios del imperialismo y la oligarquía financiera, que se oponga al régimen, al estado burgués mexicano y sus instituciones, y luche por un país diferente, donde las riendas económicas y políticas las tengan a su favor los trabajadores del campo y la ciudad. Consideramos que la unidad estatal forjada debe sumarse al esfuerzo de unidad nacional, que en estos momentos se realiza a través de la Promotora por La Unidad Nacional contra el Neoliberalismo.
En este 169
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