A
raíz de la represión
que el gobierno del estado de
Oaxaca ejerció el pasado
12 de junio, contra campesinos
y trabajadores del gobierno del
estado que se encontraban movilizados
en la ciudad capital, diversas
organizaciones de masas, incluido
el Frente Popular Revolucionario
(FPR) en Oaxaca, acordamos realizar
una jornada estatal de movilización
conjunta bajo los siguientes ejes:
a) contra la represión;
b) por la solución a los
conflictos agrarios; c) por la
solución a los conflictos
políticos en el estado;
y, d) por la solución a
las demandas sociales de las comunidades
y el pueblo trabajador oaxaqueño.
Dicha jornada se planteó
a partir del 18 de julio, desde
el 16 de junio se había
instalado un plantón representativo
de todas las organizaciones en
el zócalo de la ciudad
de Oaxaca, para el 17 de julio
empezaron a llegar miles de campesinos.
El contingente del FPR de Oaxaca
sumó cientos de campesinos
provenientes de San Andrés
Montaña, San Miguel Aguacates
y La Escopeta Peras, de la región
Mixteca; de la región Sierra
Sur, acudieron de Santa Catarina
Quieri y San Pedro Mixtepec; de
la región Valles Centrales,
de San Pablo Huitzo y Fraccionamiento
El Rosario, de la región
Costa llegaron compañeros
de Santa Cruz Tepenixtlahuaca,
La Luz Tututepec, Río Grande
Tututepec, Cuixtla Nopala y Tiltepec
Nopala.
El FPR le imprimió un carácter
combativo y revolucionario a la
Jornada de Julio. Desde la salida
de nuestros contingentes de las
comunidades, los camaradas desplegaron
las banderas rojas de la hoz,
el martillo y la estrella, llevaban
palos y machetes en sus manos
y corearon consignas contra los
ricos y su gobierno. Para el traslado
de la Mixteca a la ciudad de Oaxaca
se tomaron camionetas de pasaje;
los de Santa Catarina Quieri tomaron
el autobús de la comunidad,
pues no obstante que el pueblo
en asamblea acordó asistir
a la jornada, el presidente municipal
trató de impedirlo, negando
el transporte comunitario; dificultades
similares se dieron a la hora
de viajar a la capital, pero todos
se resolvieron con similares acciones,
demostrando que los trabajadores
y campesinos organizados pueden
superar limitaciones materiales
en la lucha.
Las actividades realizadas desde
el inicio de la jornada fueron
diversas, desde la realización
de un juicio político al
gobernador del estado, calendas
de protesta, marchas, hasta plantones
y tomas de carreteras, etc. Como
FPR en Oaxaca participamos en
todas esas actividades, en las
que dos fueron significativas:
el bloqueo total del centro histórico
de la ciudad de Oaxaca, con contingentes
en todas las arterias viales de
ingreso a éste; y, la toma
por un día de la caseta
de cobro de la supercarretera
Oaxaca - Distrito Federal, a la
altura de Huitzo. Estas actividades
se realizaron el domingo 20 de
julio, un día antes de
la fiesta de la Guelaguetza; saber
que las comunidades estaban decididas
a boicotearle la realización
de la “Guelaguetza”
fue la presión real que
sintieron los ricos y el gobierno,
pues este evento se ha convertido
en botín económico
y político para un reducido
grupo de burgueses locales y su
gobierno local, de manera que,
con estas acciones, sentamos al
gobernador para dar solución
a nuestros planteamientos.
La organización y movilización
de masas, la lucha combativa de
miles de trabajadores y campesinos
lograron que el gobernador se
sentara con la comisión
representante del movimiento,
conformada por las representaciones
de todas las organizaciones, entre
ellos varios compañeros
del FPR. Primero nos atendió
el gobernador, diciendo que todas
las peticiones tendrían
una solución satisfactoria,
dando respuesta positiva a la
petición de libertad de
los presos políticos de
las diversas organizaciones en
el estado, las demás demandas
se atendieron en mesas presididas
por el secretario general de gobierno
y los titulares de las dependencias
en el estado.
En las mesas de negociación
el FPR planteó las demandas
de la aparición con vida
de nuestro camarada Gregorio Alfonso
Alvarado López, la libertad
de los camaradas Julio Sandoval
Cruz y David Molina Francisco,
por lo que se le exigió
al gobierno del estado que coadyuve
con todas sus instancias para
tener información del gobierno
federal del paradero de Gregorio
y para que liberen a Julio y David.
Todas las organizaciones, incluida
la nuestra, apreciamos que la
Jornada de Julio obtuvo resultados
importantes, pero esto no quiere
decir que pensamos que, porque
se dio respuesta a algunas peticiones,
se hayan solucionado los problemas
de miseria, explotación
y opresión en que vive
la mayoría del pueblo oaxaqueño;
más bien, demuestra, que
la fuerza unificada de los trabajadores
del campo y la ciudad puede hacer
temblar al gobierno estatal y
que una fuerza mayor podrá
tirarlo e imponer un gobierno
de los trabajadores de la ciudad
y el campo, no sólo a nivel
estatal, sino nacional. Vienen
importantes jornadas de lucha
en Oaxaca que exigen fortalecer
la unidad.
El FPR saluda la unidad con las
otras organizaciones y considera
que debe mantenerse no sólo
para hacer que el gobierno cumpla
con los acuerdos comprometidos,
sino también para hacer
realidad una gran unidad nacional
de trabajadores, estudiantes,
indígenas, etc. que luche
contra los designios del imperialismo
y la oligarquía financiera,
que se oponga al régimen,
al estado burgués mexicano
y sus instituciones, y luche por
un país diferente, donde
las riendas económicas
y políticas las tengan
a su favor los trabajadores del
campo y la ciudad. Consideramos
que la unidad estatal forjada
debe sumarse al esfuerzo de unidad
nacional, que en estos momentos
se realiza a través de
la Promotora por La Unidad Nacional
contra el Neoliberalismo. |