Hambre, miseria, explotación, migración, es la cruda realidad que viven los países latinoamericanos bajo el yugo imperialista, ya sea yanqui, europeo o de las potencias asiáticas que ven en América Latina el paraíso para la extracción de ganancias, ello bajo el visto bueno de los gobiernos que en lugar de velar por los intereses de los pueblos se someten dócilmente a los designios del capitalismo.
Ante este panorama, los pueblos latinoamericanos han levantado el puño y por décadas han luchado en contra del imperialismo y sus dictados, desde la insurgencia armada hasta las huelgas y las manifestaciones callejeras expresan su descontento.
Incluso la lucha de los latinoamericanos ha rebasado la frontera norte de México y a pesar de las dificultades y los pocos avances nada despreciables, los trabajadores migrantes en Estados Unidos, han decidido dar la pelea en defensa de sus derechos.
América Latina tiene una población superior a los 500 millones de habitantes, abarca un territorio que va del Río Bravo a Cabo de Hornos en Tierra del Fuego, sus costas abarcan el Océano Pacífico y el Atlántico.
Dentro del vasto territorio, como ya se ha mencionado, se encuentra una gran población que para el imperialismo significa mano de obra barata, una fuente segura de extracción de plusvalía, no en vano los monopolios mantienen: grandes inversiones, corredores industriales, maquilas, tiendas departamentales.
Inversión
extranjera en
América Latina
En el 2006, la inversión extranjera en América Latina alcanzó 72,440 millones de dólares (mdd), los países con mayor recepción de inversión extranjera directa, fueron: México con 18,940 mdd; Brasil con 18,780 mdd; Chile con 8,050 mdd; Panamá 2,560 mmd; Costa Rica 1,400 mdd; República Dominicana 1,180 mdd. La inversión extranjera directa en el rubro de recursos naturales, está destinada a los países de América del Sur, en tanto que en el rubro de mercados específicos abarca a toda la región.
A raíz de la nacionalización que en materia de hidrocarburos realizaron los gobiernos de Bolivia y Venezuela, empresas europeas han amenazado con retirar sus inversiones no solo de ambos países, sino de América Latina en general, con ello pretenden por un lado frenar las nacionalizaciones y por otro amedrentar a los trabajadores que luchan por sus derechos, pues ponen en primer lugar que si retiran sus inversiones miles de trabajadores serán despedidos. Contradictoriamente tales empresas con las nuevas políticas laborales han lanzado a millones de trabajadores latinoamericanos a formar parte de las filas del ejército industrial de reserva, así como tampoco dicen que aquellos que mantienen su fuente de trabajo, lo hacen por un salario de hambre, que no cubre en lo más mínimo las necesidades del proletariado y sus familias.
Por otro lado, los gobiernos títeres latinoamericanos, se han encargado de promocionar y ofrecer a América Latina al mejor postor, pues poco o nada les importan los intereses y las necesidades de aquellos a quienes dicen representar. En este sentido siguen al pie de la letra los dictados de los organismos financieros internacionales tales como: el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
En tanto que en los últimos cinco años ha aumentado la inversión europea en América Latina y se han realizado reuniones entre los gobiernos latinoamericanos y la Unión Europea, por lo pronto, el Banco Europeos de Inversiones está estudiando la forma más segura de penetrar al territorio latinoamericano.
Particularmente en torno a las pugnas imperialistas por el petróleo se recrudecen las presiones sobre nuestra región, la lucha por apropiarse de las reservas de petróleo a nivel mundial se agrava cada día más, por el momento son los pueblos de Medio Oriente, Oriente Próximo y América Latina quienes se ven afectados por el robo de este recurso que por derecho les pertenece.
América Latina representa el 11 % de las reservas petroleras en el mundo y produce el 15% de la extracción de crudo a nivel mundial, por ello es necesario para el imperialismo que se den pasos firmes en cuanto a las reformas estructurales en materia de energéticos.
Dentro de los Tratados de Libre Comercio tanto bilaterales como multilaterales, contemplan apartados en materia de energéticos, aunque de forma abierta no lo expresen, además de que las negociaciones sobre el tema han tenido trabas, ya que los gobiernos latinoamericanos también ven la forma de obtener su parte de ganancias. Sin embargo, los imperialistas han visto las diversas formas para hacerse de los recursos energéticos y si no es mediante tratados comerciales, bien puede hacerlo con el uso de la fuerza, no en vano la acumulación de capital se da a sangre y fuego.
Militarización
Para lograr un mayor control sobre América Latina, el imperialismo yanqui, a la par de implementar sus planes económicos tales como el Plan Puebla Panamá y Área de Libre Comercio para la Américas (ALCA), requiere de consolidar su dominio mediante la militarización, de esta forma busca someter a los pueblos latinoamericanos y acabar con toda oposición a sus proyectos.
Bajo el argumento de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, el ejército yanqui ha desplegado efectivos militares a lo largo y ancho del continente, esto, a través de diversos planes, solo por mencionar los más representativos: el Plan Colombia, Operación Triple Frontera, Plan Dignidad e Iniciativa Andina, además de mantener dos comandos mediante los cuales prácticamente asegura el control del continente americano, hablamos del Comando Sur y el Comando Norte.
La Triple Frontera se denomina a la zona en la cual Brasil, Paraguay y Argentina, confluyen territorialmente, cabe mencionar que en este lugar, existe una gran biodiversidad, se encuentran las Cataratas del Iguazú y una de las mayores represas a nivel mundial, la de Itaipú, así como el Acuífero Guaraní, una de las reservas de agua más importantes del mundo.
Después del 11 de septiembre del 2001, bajo el argumento de que en la Triple Frontera se encuentra asentada una comunidad árabe importante, varios funcionarios estadounidenses planteaban una incursión militar preventiva en la zona para evitar se planearan ataques terroristas o se financiara desde esa zona a grupos terroristas, pero el objetivo real es la apropiación de los recursos naturales, sobre todo del agua.
Finalmente el gobierno yanqui consiguió el objetivo de adentrarse poco a poco en la Triple Frontera, con la creación del grupo denominado “3+1” conformado por los ejércitos de Brasil, Paraguay y Argentina, más el de Estados Unidos, con lo que la Triple Frontera se convirtió en uno de los territorios mayor controlado por fuerzas armadas bajo el mando del ejército yanqui.
Aunado a esto, en julio del 2006 se hablaba de que el gobierno yanqui propondría una operación para combatir el terrorismo en la Triple Frontera, dicha iniciativa la lanzará a través de la Organización de Estados Americanos (OEA), el nombre de dicha operación es “Fuerza Tarea” aprobada por el Congreso estadounidense.
Desde 1997, se han realizado estudios ambientales y geográficos sobre la zona, en primera instancia por las universidades del Brasil, Argentina y Paraguay, el objetivo era buscar petróleo en la zona, sin embargo, lo que se encontró fue que a una profundidad de 1,000 metros existe agua caliente, fuente energética para la industria, a partir de este hallazgo, el Acuífero Guaraní llamó la atención del Banco Mundial que retomó los estudios sobre la zona, y ahora habla de implementar un proyecto ecológico sustentable y de protección al medio ambiente, cabe mencionar que dicho proyecto, será financiado por empresas trasnacionales, tales como: Monsanto Wells, Bechtel Company, Suez, Vivendi, Aguas de Valencia Unión Fenosa Acez y Tames Water, empresas que ya participan en distintos proyectos ecológicos en otra partes del mundo aprovechando los recursos naturales y las ganancias que estos les puedan generar.
Por otra parte, la Iniciativa Andina, es un plan anti narcotráfico, creado por los Estados Unidos, con el supuesto fin de poner un alto al tráfico de drogas que cruza los Andes para llegar a México y posteriormente introducirse en los Estados Unidos.
Dicha Iniciativa abarca a: Colombia, Bolivia, Perú, Brasil, Venezuela, Ecuador y Panamá, en términos concretos, esto significó la regionalización del Plan Colombia, creada en el 2001 a propuesta del propio Bush en el Congreso estadounidense, para la cual se asignaron 713 millones de dólares. Uno de los argumentos para implementar la Iniciativa Andina, fue que tras los operativos de destrucción de plantíos de hoja de coca realizados en Colombia, los narcotraficantes comenzaron a sembrar la hoja de coca en la frontera con Ecuador, lo cierto es que desde antes de lanzar la Iniciativa Andina, aviones y helicópteros del ejército yanqui sobrevolaban el territorio ecuatoriano lanzando químicos para la destrucción de los sembradíos de coca, sin importar en primer lugar dañar la salud de los pobladores, y en segundo lugar, no verificaban si efectivamente eran sembradíos de hoja de coca, con estas acciones decenas de campesinos ecuatorianos vieron sus cultivos arrasados por los químicos lanzados desde el aire y a sus animales muertos por intoxicación.
No es casualidad que la Iniciativa Andina sea implementada en países donde hay una constante actividad política por parte de la población, ejemplo de lucha y resistencia han sido para toda América Latina los indígenas bolivianos, las constantes movilizaciones de la organizaciones políticas y sociales de Brasil, la incansable lucha del pueblo colombiano en contra de la represión y el terrorismo de Estado, el rechazo del pueblo ecuatoriano a la fumigación en el norte del país, etc.
Para el caso del Comando Sur, éste opera en 32 países, es el comando que unifica a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos que operan en América Latina, tiene su base central en La Florida. El Comando Sur, conformado por efectivos militares del ejército yanqui, se encarga de operaciones de seguridad y vigilancia sobre América Latina, así como de entrenar a los ejércitos latinoamericanos, sobre todo en labores de contrainsurgencia, a lo largo de su historia ha dejado como saldo: asesinatos, violaciones sexuales, tortura, desaparecidos y muerte para los pueblos latinoamericanos.
Parte de las operaciones militares bajo el Comando Sur, es la “Operación Panamax”, que desde 2003 vigila el Canal de Panamá bajo el argumento de que éste por su importancia estratégica puede ser blanco de ataques terroristas, es de destacar que para dicha operación se han dado cita en Panamá militares pertenecientes a distintos países, entre ellos: Estados Unidos, Gran Bretaña, Colombia, Argentina, Chile, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Honduras y Perú; mientras que en calidad de "observadores", participan soldados de: Brasil, Francia, Guatemala, México, Nicaragua, Paraguay y Uruguay.
Esta Fuerza Multinacional de Ejercicios como es denominada, recibe entrenamiento por parte del ejército yanqui, realizan simulacros de ataque y combates contra terroristas, además de contar con 25 buques de guerra, 22 aviones de ataque y decenas de helicópteros, estos últimos pertenecientes a los ejércitos participantes, según el capitán estadounidense Álvaro Aguirre, quien en 2005 se encontraba al mando de la operación, la idea de conformar la Fuerza Multinacional surgió a raíz de la inquietud de que Panamá no contaba con una fuerza de seguridad que respondiera en caso de algún ataque terrorista, considerando que Panamá no cuenta con un ejército, cabe recordar que esta fue disuelto tras la invasión estadounidense al país en 1990.
El Comando Sur cuenta con Bases de Control y Monitoreo en Sudamérica, dentro de las más destacadas, se encuentran las de: Aruba; Curazao; Arauca, Larandia y Tres Esquinas en Colombia; Manta en Ecuador; Iquitos y Nanay en Perú, y; Mariscal Estigarribia en Paraguay. Aunado a esto, en el 2006, se creó una fuerza multinacional llamada “Fuerzas Comando 2006” en las cuales participan militares de quince países de América Latina, sus ejercicios de entrenamiento consisten en maniobras contra el terrorismo, guerrilla y guerrilla urbana.
Además de contar con estas bases, mantienen otras denominadas de “Localizaciones de Seguridad Cooperativa” dentro de las cuales se encuentran, la base de Comalapa en El Salvador, la de Guantánamo en Cuba, Fort Buchanan y Roosevelt Roads en Puerto Rico y Soto Cano en Honduras. Aunado a esto, operan diecisiete guarniciones terrestres de radares, de los cuales, tres se encuentran fijos en Perú, cuatro más en Colombia, mientras que el resto son móviles y operan de manera secreta en los países andinos y del Caribe.
Con el fin de que se hiciera cargo de la seguridad interna en caso de ataques terroristas, en el 2002, el gobierno yanqui crea el Comando Norte, mas éste no tiene injerencia solo en territorio estadounidense, sus operaciones abarcan: Alaska, Canadá, Estados Unidos, México y Cuba.
Han sido constantes los llamados a frenar el riesgo de un ataque terrorista a Estados Unidos desde territorio mexicano, que dicho sea de paso ha servido como pretexto para la militarización de la frontera entre México y Estados Unidos, así como para criminalizar aún más la migración a territorio estadounidense.
De esta forma, América Latina, después de Irak, es la perceptora más importante de recursos en materia de capacitación militar estadounidense.
Obstáculos para
el imperialismo
Sin duda, las constantes e incesantes manifestaciones que se dan a lo largo y ancho del continente, representan un obstáculo para la implementación de los planes económicos, políticos y militares del imperialismo yanqui.
Huelgas, mítines, cierres de carreteras, paros, toma de centros de trabajo y de estudio, así como la toma de las calles por las clases explotadas y oprimidas, se viven a diario, muestra de que los pueblos latinoamericanos no están dispuestos a seguir cargando sobre sus espaldas el duro yugo del capitalismo, en cambio, están dispuestos a levantar el puño y hacerle frente al enemigo.
A pesar de que el capitalismo se ha encargado de predicar sus bonanzas por todos los medios, la realidad ha demostrado que estas no existen, por el contrario, tan sólo en América Latina, la mayor parte de la población vive en la pobreza, la pauperización a la que se ve sometida la clase obrera, así como los despidos masivos y por ende el crecimiento del ejército industrial de reserva la obliga a buscar una salida, que en muchos casos se traduce en migración. Los campesinos no cuentan con recursos para hacer producir sus tierras, toda vez que se le da privilegio a los monopolios agroindustriales, miles de jóvenes en edad de estudiar no lo pueden hacer, o son rechazados en los exámenes de admisión, a raíz de la paulatina privatización de la educación.
Otra contante es la represión a la que se ven sometidos los movimientos sociales y populares, catalogados de terroristas y acusados hasta el cansancio de provocar violencia y desestabilización, los luchadores sociales son criminalizados, hostigados y perseguidos a tal grado que al representar un “peligro” para la salvaguarda de la propiedad privada, son encarcelados, desaparecidos y asesinados.
De esta forma, trabajo, mejores salarios, vivienda, educación, libertad de los presos políticos y presentación con vida de los desaparecidos, y otras no menos importantes, se han convertido en las banderas de lucha que hoy con coraje, combatividad y fortaleza alzan los pueblos latinoamericanos.
Hoy día, los pueblos centroamericanos, han decidido dar la pelea por la defensa de sus derechos y sus recursos naturales, difícil ha sido el camino que han recorrido, pues en él se encuentran con la represión y la nula disposición de los gobiernos para solucionar sus demandas, sin embargo, tampoco han centrado en ello sus esperanzas, ya que mediante la organización y la movilización es como han obtenido triunfos.
Como ejemplo tenemos que, en el 2005 el pueblo guatemalteco tras la iniciativa del gobierno de Guatemala de lanzar la privatización de agua, tomó las calles e hizo retroceder dicha iniciativa que estaba próxima a aprobarse en el congreso guatemalteco, 20 mil indígenas salieron a las calles de las regiones de Totonicapán, Quiché y Sololá.
Ese mismo año en Honduras a raíz de la ola de privatizaciones que se están dando, las distintas organizaciones han confluido en el Bloque Popular, de esta forma trabajadores, maestros, taxistas, han conjuntado esfuerzos para luchar por sus demandas, dentro de sus triunfos, se encuentra el de parar el incremento en el alza de la gasolina.
La población nicaragüense, ha dado muestras de combatividad y lucha al oponerse a la firma del Tratado de Libre Comercio entre ese país y los Estados Unidos.
Por su parte El Salvador, pueblo lastimado por el imperialismo yanqui tras las diversas incursiones militares del siglo pasado, aún así se ha levantado y dado muestras claras de que continuará en la lucha a pesar de los reveses presentados, ejemplo de ello son las diversas manifestaciones y paros que han logrado bloquear los accesos a la capital del país.
En otros escenarios latinoamericanos, como parte de los esfuerzos conjuntos para enfrentar las políticas neoliberales, en el 2004 se conformo la Agenda Regional para la Integración y el Desarrollo, la cual agrupa a las organizaciones políticas, sindicales, sociales y populares de América del Sur.
En esta parte del continente la lucha por la defensa de los recursos naturales y los hidrocarburos es fuerte, así como la lucha por la democracia y en contra de gobiernos entreguistas así hayan llegado a la presidencia por la vía de la democracia burguesa, emanados de partidos socialdemócratas o que llevan el mote de “socialistas” que no cumplen con las expectativas populares.
Paralelo a las cumbres desde donde se han lanzado el Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA), los pueblos sudamericanos han realizado reuniones en las que ha quedado claro que no cederán al imperialismo y a las empresas trasnacionales los recursos que por derecho les pertenecen, algunos de los ejes bajo los cuales han logrado confluir, pero sobre todo salir a las calles de manera simultanea son: No a los Tratados de Libre Comercio; SI a la integración desde y para los Pueblos; NO a la deuda externa y la injerencia de las instituciones financieras internacionales . SI a la independencia económica con soberanía financiera; NO a la militarización y a la doctrina de Seguridad Continental. SI a la Soberanía Popular y la Autodeterminación de los Pueblos; NO a la desigualdad del hambre y la pobreza; SI a la distribución de la riqueza, por la universalidad del derecho a la vida y la soberanía alimentaria.
Así mismo las luchas de los campesinos pobres de Bolivia y Ecuador han sido ejemplares para el resto de los campesinos latinoamericanos, ya que estos no solo han enfrentado a sus gobiernos opresores, han contribuido al derrocamiento de presidentes títeres del imperialismo y al mismo tiempo se han impuesto a los planes de dominación imperialista como el Plan Colombia y la Iniciativa Andina.
El Caribe también se colma de luchas proletarias y populares, Paseo Caribe, se denomina al proyecto turístico que se tiene pensado para la zona, esto implicaría poner a la venta al menso siete islas caribeñas, cuyo precio oscila entre los 650 mil y los dos millones de dólares, dicha venta es ilegal.
A pesar de la ocupación del país por “fuerzas de paz” cuya operación es denominadas Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití, desde 2004, integradas por efectivos militares yanquis, brasileños y argentinos principalmente, debido a la desestabilización que vive Haití por las pugnas interburguesas por el poder, los haitianos se han manifestado, han hecho suyas las calles para pedir el retiro de las tropas extranjeras, democracia, liberación de todos los presos políticos y la defensa de la soberanía nacional.
República Dominicana, ha sido uno de los países donde fielmente se han acatado las directrices del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, dado que las reformas estructurales se aplican sin miramientos, lo que ha causado el descontento de la población que recientemente tras una nueva firma del gobierno dominicano con el Banco Mundial, realizaron una importante huelga nacional.
Lucha de
los migrantes
en Estados Unidos
Redadas, deportaciones masivas, repatriación forzada, persecución, hostigamiento y criminalización, son constantes en la vida de los migrantes que logran cruzar la frontera norte de México y adentrarse en territorio estadounidense, con la finalidad de obtener un trabajo, que no encuentran en sus lugares de origen, sin embargo, se encuentran con que en “la tierra de las oportunidades y los sueños” no son bien recibidos.
Cabe mencionar que los países de origen de los migrantes hacen caso nulo de las violaciones a los derechos de estos, y cuando mucho solo llegan a mencionar en sus discursos que lucharán por una reforma migratoria justa, sin embargo, poco o nada han hecho incluso para que la situación que viven los migrantes varíe.
A raíz de esto, los propios migrantes crean sus formas y métodos de organización y lucha, estas han pasado desde Organizaciones no gubernamentales, organizaciones basadas en la solidaridad conformadas por migrantes de uno o varios países, pero sin lugar a dudas la más avanzada forma de lucha que hasta ahora han expresado es la lucha por los derechos de los trabajadores.
Sin duda una de las grandes tareas para los trabajadores migrantes es ganarse la confianza y con ello lograr la unidad con los trabajadores estadounidenses, quienes más allá de nacionalidades, idiomas, culturas, son sus hermanos de clase, son igualmente explotados por los mismos monopolios, por lo tanto deben marchar juntos para derrotar al enemigo común, el capitalismo.
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Como se puede observar los pueblos latinoamericanos viven bajo las mismas condiciones de explotación, esto nos debe llevar a pensar en buscar una solución en conjunto, por un lado debe quedar establecido quien es el enemigo, él cual no es otro que el capitalismo, que por más publicidad que se le haga es incapaz de solucionar los problemas que el mismo ha creado, por lo que se requiere de aprovechar las contradicciones de este.
La lucha por la emancipación de los pueblos va más allá de banderas y nacionalidades, dado que la explotación se vive de igual manera para los trabajadores estadounidense que para los trabajadores latinoamericanos, luego entonces es necesario unirnos y levantarnos como uno solo y golpear de forma contundente hasta destruir este sistema de opresión y miseria, para dar paso a una sociedad libre de explotación, en este marco las tareas son enormes y no queda más que avanzar a pesar de la represión y los retrocesos que se presenten en la lucha.
Grandes son los ejemplos de lucha que se presentan a lo largo y ancho del continente, tomemos de ellos las mejores lecciones, aprendamos de los errores, dejemos de lado las posiciones que pueden dañar la unidad y preparémonos para los futuros combates.
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