A mediados de los 90's nos encontramos con un “boom” de surgimiento de organizaciones-instituciones que actúan en escenarios tanto locales como internacionales, cubriendo una gran variedad de ámbitos y temas que definen su trabajo y desarrollo: ayuda humanitaria, salud pública, investigación, cultura, derechos humanos, etc.; las cuales son llamadas: Organizaciones no Gubernamentales (ONG's), por su supuesta independencia de los gobiernos y su movilidad dentro de la llamada “sociedad civil”.
Pero, ¿qué son las ONG's? ¿Cuándo surgen en realidad y cual es la causa de su crecimiento en las últimas décadas? ¿Cuál es su ideología y papel que juegan en la sociedad? Es necesario para los marxistas-leninistas tener claro estas cuestiones, ya que son un sujeto más en el escenario de la lucha de clases, jugando su papel respectivo en los mismos movimientos sociales.
Contexto histórico
de su origen
y desarrollo
Estas organizaciones tienen sus precedentes en el siglo XVIII, cuando se dejaban ver las consecuencias del capitalismo salvaje, en el mismo contexto que surgen también mutualidades o sociedades de socorros mutuos donde pequeños grupos de personas adquirían compromisos de soportar en común los gastos por enfermedad o entierro de sus miembros, también se encontraban las formadas entre pequeños productores para el intercambio de sus mercancías.
Ya los gérmenes de las modernas ONG's como aquellas organizaciones de “asistencia”, “ayuda humanitaria” y “altruismo” se presentan en el siglo XIX; una de las más antiguas es la Cruz Roja (1863) con el apoyo del gobierno suizo, lanzó su primera acción internacional en el Primer Convenio de Ginebra –con doce naciones asistentes- con los propósitos de proteger a los heridos militares en campaña, la protección del personal Sanitario y hospitales militares, teniendo su primer gran prueba en la Primer Guerra Mundial, cubrir las atrocidades de ésta.
El reconocimiento formal de las ONG's es a partir del Artículo 71 de la Carta de las Naciones Unidas (1945). Desde entonces el Consejo Económico y Social ha pasado de 41 ONG's reconocidas con el status de consultivas en 1946 a unas 2,350 ONG's para el año 2003. A finales del milenio pasado habían más de 10,000, aunque, un número mucho mayor si se incluyen a las que actúan sólo a nivel local y regional.
El reconocimiento internacional y la simpatía hacia éstas durante la Segunda Guerra Mundial, representaba también un éxito para los países imperialistas, ya que daba un rostro humano de estas naciones con la hipocresía de dar “ayuda humanitaria” dentro de la guerra que desarrollaban para sus intereses imperialistas. Es por eso que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) las acuerpa y financia.
Es a través de su accionar en las guerras, dictaduras, desastres naturales y humanitarios, provocados por el capitalismo y en mayor escala por los países imperialistas, que adquieren un gran prestigio.
Estas organizaciones comenzaban desde ese entonces a enrolarse en algunos aspectos que eran parte de las luchas de los trabajadores, mas la fuerza del movimiento proletario internacional marcaba el paso de la lucha ideológico-política.
Encontrábamos ya organizaciones –de la pequeña burguesía y la burguesía- orientadas, por ejemplo, a la lucha por las libertades femeninas, a la par de los movimientos proletarios que planteaban la emancipación de la mujer en el marco de la emancipación de clase, tomarían auge a finales de los sesentas, como parte del conjunto de los llamados “nuevos movimientos sociales”. Estos proyectan diferentes objetivos, tácticas, organizativas y formas de lucha, conciliación de clases y altruismo; horizontalidad “total” de la organización, redes de núcleos; acciones aisladas e individuales.
Estos movimientos acuerpan la atención y los espacios dejados por las luchas de los trabajadores, al sufrir éstos últimos grandes derrotas temporales, lo cual ocasionaría debilidad en el movimiento proletario y los pueblos que aprovecharía el imperialismo para imponer sus condiciones funestas a éstos: un régimen de total explotación y expoliación.
Estos regímenes neoliberales vendrían a agudizar la sobreexplotación y las diferencias de clase. Costó más de una década, hasta mediados de los 90's –y en algunos sectores y regiones sigue costando- el pase a la ofensiva por parte del movimiento proletario y popular, aunque en ese entonces eran aún brotes espontáneos y aislados. Es en este periodo cuando se da el “boom” de las ONG's, paralelo al acenso de las lucha populares.
Ideología
y política
Los líderes intelectuales de las ONG's en la mayoría de los casos intentan proveer una teoría alternativa o al menos una línea aceptable de análisis que tratan de imponer en los ámbitos donde se mueven, como el académico. Hablan sobre el ocaso de las ideologías, mostrando un abierto o indirecto combate al marxismo y toda la tradición de la lucha obrera y comunista; tratan de demostrar que el socialismo fue un fracaso y todas las teorías generales de sociedades están condenadas a repetir ese proceso. Que la lucha tradicional de la izquierda por el poder del Estado es corrupta y conduce a regímenes autoritarios que atentan contra la sociedad civil (léase burguesía y pequeña burguesía), lo que les conduce a creer que las luchas locales son la única forma democrática de cambio, así como las limosnas pedidas bajo “presión” a autoridades nacionales e internacionales.
Anteponen las teorías de las “identidades” (genero, étnico, preferencia sexual, etc.) al análisis de clase, sugieren que éste es reduccionista ya que las clases sociales se están disolviendo con la “globalización”. Por lo que la sociedad civil es la protagonista “verdadera” de la democracia y la mejoría social; en este sentido se dicen “anti-estatistas”, o sea, que “luchan contra el Estado”, porque éste es el enemigo de la democracia y la libertad, y un proveedor ineficaz de el bienestar social.
El proceso electoral es la alternativa para la transición democrática –ven la democracia como la nueva utopía a alcanzar-, sancionan que las revoluciones o son imposibles o siempre terminan mal amenazando a la democracia y provocando reacciones autoritarias.
Son cosas del pasado, para estos ideólogos, la solidaridad de clase y el internacionalismo proletario, ya que: la solidaridad es un buen gesto humanitario que trasciende a las clases; el mundo es cada vez más independiente –según ellos por la globalización- por lo que hay la necesidad de una mayor cooperación internacional entre imperialistas y pueblos oprimidos.
Piden la renuncia a la lucha de clases, pues provoca derrotas y no produce resultados tangibles, las organizaciones, entonces, no deberían dedicarse sólo a organizar a los proletarios y masas populares, pues los “profesionales” deben diseñar programas y asegurar su financiamiento gubernamental o de organismos internacionales.
Los marxistas-leninistas nunca hemos negado la importancia de los problemas raciales, de género y étnicas dentro de las clases, pero hacemos énfasis en el sistema socioeconómico que genera las diferencias y la necesidad de unir las fuerzas de clase para eliminar las desigualdades en el trabajo, el barrio, la familia, la escuela, y todos los ámbitos de la vida.
Nosotros no negamos que hay cambios formales en la estructura de clases, pero no en el sentido expuesto por estos “neomarxistas” de academia, ya que estos cambios han reforzado las diferencias de clase y su explotación, al mismo tiempo que han cambiado las condiciones e índole de las clases explotada y explotadora. Por ejemplo, la flexibilización laboral, que refleja cambios en la forma de la producción: representa incremento de la precariedad del trabajo, sobreexplotación hacia los trabajadores y mayores ganancias para los capitalistas; estos cambios son de forma, decimos, porque el contenido esencial sigue siendo el mismo, la explotación asalariada, la enajenación del trabajo; polarizando, aún más, la estructura de clases.
Las ONG's ajustaron la imagen del Estado con un solo rostro. El Estado es representado como una enorme burocracia ineficaz que saqueó el tesoro público y dejó en la pobreza al pueblo y en la bancarrota a la economía. En la esfera política, el Estado era la fuente del gobierno autoritario y dictámenes arbitrarios, entorpeciendo el ejercicio de la democracia y del libre intercambio de bienes y servicios. Igualmente, argumentan que, la sociedad civil es la fuente de libertad, por lo tanto: de una sociedad civil activa surgiría una economía igualitaria al tiempo que dinámica.
Los programas amplios de salud o educación del Estado nunca han sido reemplazados por la iniciativa privada, la Iglesia o las ONG's, estas proporcionan atención y educación sólo a grupos limitados, dependiendo de los caprichos e intereses de los capitales nacional o extranjero. Los ideólogos de las ONG's han dejado que su retórica anti-estatista los ciegue a los logros positivos comparativos de lo público sobre lo privado; no obstante marginados del Estado por los “neoliberales” proimperialistas, han hecho una virtud de su impotencia. Absorbiendo acríticamente la teoría anti-estatal que les llega de arriba (burguesía e imperialistas), transfiriéndola hacia abajo (proletarios y sectores populares. Los neomarxistas tratan de justificar los vehículos organizacionales –llámense éstos: ONG's- que utilizan para lograr movilidad hacia arriba, con el argumento de que maniobran fuera del Estado, en la sociedad civil.
Transformación
de clase versus
ONG's
A mediados de los 90's, los sectores más perceptivos de los gobernantes neoliberales vieron que sus estrategias estaban polarizando a la sociedad y provocando descontento. Los políticos burgueses comenzaron a financiar y a promover una estrategia paralela “desde abajo”: la promoción de “organizaciones de base” con una “ideología anti-estatista” para intervenir entre las clases posiblemente conflictivas y crear un cojín social.
Estas organizaciones dependían económicamente de los monopolios y la oligarquía financiera; estaban involucradas en una competencia con los movimientos sociopolíticos por la lealtad de los líderes locales y las asociaciones activistas. Para la década de los 90's estas organizaciones descritas como no gubernamentales llegaban a miles y recibían en todo el mundo cerca de 4 mil millones de dólares.
La confusión concerniente a su carácter político se deriva de su historia anterior a los años 70's (proporcionaron apoyo humanitario a víctimas de las dictaduras militares y denunciaron las violaciones de los derechos humanos), por lo que se creó una imagen favorable de las ONG's hasta en la “izquierda”: se les creía como progresistas.
Una razón importante para este error de apreciación fue la conversión de muchos “neomarxistas” a la fórmula y a la práctica de las ONG's. Sus nuevas tesis –antiproletarias, “antiburocráticas” y revisionistas- fue la “traslación” ideológica de la política de clases al desarrollo comunitario, del marxismo a las ONG's.
Cuando los neoliberales transferían lucrativas propiedades estatales a la oligarquía financiera y a los grandes monopolios, las ONG's no formaban parte de la resistencia de los sindicatos. Al contrario, difundían proyectos privados que promovían el discurso de la empresa privada (auto-ayuda) en las comunidades locales enfocándose en la “micro, pequeña y mediana empresa” (Pymes). Las ONG's construyeron puentes ideológicos entre los capitalistas en pequeña escala (pequeña burguesía) y los monopolios que se benefician de la privatización.
En tanto los ricos (el mejor ejemplo es Carlos Slim) acumulaban vastos emporios financieros a partir de la privatización, los “profesionales de la clase media” de las ONG's obtuvieron pequeñas sumas para financiar: oficinas, transportes y una actividad económica en pequeña escala.
Al crecer la oposición al neoliberalismo a mediados de los ochenta, los gobiernos europeos, estadounidenses y el Banco Mundial aumentaron el financiamiento de las ONG's. Existe una relación directa entre el nacimiento, crecimiento y desarrollo de los movimientos y luchas que desafiaban el modelo neoliberal y el intento de subvertirlos mediante la creación de formas alternas de acción social, es decir, por medio de las ONG's. El punto básico de convergencia entre éstas y el Banco Mundial era su oposición común al “estatismo”. En su superficie las ONG's criticaban al Estado desde una perspectiva “izquierdista”, defendiendo a la sociedad civil, mientras que la reacción lo hacía en nombre de los mercados. Las ONG's despolitizaron a sectores de la población, redujeron su compromiso con los empleados públicos y nombraron a líderes potenciales para proyectos pequeños.
Las ONG's se cristianizaron en el rostro de la “comunidad”, la “aldea”, del neoliberalismo íntimamente ligadas con los monopolios y complementaron así su labor destructiva con proyectos locales. En consecuencia, los imperialistas organizaron una operación de estrategia doble. Trágicamente, muchos izquierdistas sólo se enfocaron en el neoliberalismo desde arriba y desde fuera (FMI y BM), no en el neoliberalismo desde abajo y desde dentro (las ONG's y las microempresas), convirtiéndose en cómplices del avance de estas políticas proimperialistas.
Entidades
del imperialismo
A pesar de que las ONG's han criticado violaciones a los derechos humanos, rara vez denuncian a sus benefactores imperialistas. En la medida que aumentó la oposición al neoliberalismo, el Banco Mundial (BM) acrecentó los donativos consignados a las organizaciones de este tipo. El punto fundamental de convergencia que comparten las ONG's y el BM era el rechazo de ambas entidades al "estatismo". Superficialmente, las ONG's criticaban al Estado desde una apariencia de "izquierda" en la que salvaguardaban a la "sociedad civil", mientras que al BM lo criticaban en pos del "mercado".
Sabotean la democracia popular al arrancar programas sociales a las comunidades, para crear dependencias a cuenta de funcionarios no electos, provenientes del extranjero –en varios casos-, quienes eligen a sus interlocutores locales; atizan la idea neoliberal de una responsabilidad privada hacia los problemas sociales. Por tanto, imponen una doble obligación sobre los pobres: pagar impuestos para financiar a un Estado neoliberal proimperialista; y el “auto-explotarse” de manera privada para satisfacer sus propias necesidades.
Al incorporar a los pueblos a la economía neoliberal a través de acciones voluntarias que son de la iniciativa privada, las ONG's crean la apariencia de una solidaridad y acciones sociales, ocultan una conformidad hacia las estructuras nacionales e internacionales del poder.
El lenguaje progresista disfraza el núcleo conservador de las prácticas de las ONG's: discuten sobre "los excluidos", "los indefensos", "la extrema pobreza", sin pasar de sus síntomas superficiales para analizar el sistema social que produce estas condiciones; la naturaleza local de sus actividades tiene que ver con "dar poder", utilizando los recursos limitados, siempre dentro de las condiciones permitidas por el Estado, en vez de dar educación político-ideológica sobre la naturaleza del imperialismo o sobre las bases clasistas del neoliberalismo.
Como lo señala el periodista de Counterpunch, Jacob Levich: “las organizaciones no gubernamentales -asociaciones teóricamente independientes y con la reputación de humanitarias, conocidas bajo de la denominación de ONG- están ya abiertamente incorporadas a la estrategia de conjunto de Washington para consolidar su supremacía global”. Anteriormente, Estados Unidos (EU) acostumbraba financiar grupos políticos, guerrillas armadas y grupos paramilitares, así como sindicatos reaccionarios. A partir de la llegada de George W. Bush al poder, en enero de 2001, las ONG's fueron integradas poco a poco al aparato estadounidense de injerencia.
Al mismo tiempo que la Casa Blanca, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) modificó por ende su relación con las ONG's para integrarlas paulatinamente al aparato de injerencia articulado alrededor del binomio de la Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en ingles) -el principio de la NED es que «Lo que es bueno para América, es bueno para el mundo»-, así como la Agencia Central de Inteligencia (CIA). La agencia no concebirá ya sus programas con el fin único de aliviar la miseria humana sino que se dedicará más bien a «estimular reformas democráticas».
Posición que adoptó la USAID al planear que los regímenes “amigos” sean recompensados con el financiamiento para proyectos de desarrollo mientras que los países «hostiles» serán blanco de programas de “reformas” aplicadas por ONG's.
Los Estados ejercen actualmente mayor control sobre los programas que financian, lo que da pauta a su utilización como instrumento; es lo que propone la USAID. Ésta explica cómo utilizar las ONG's para propiciar golpes de Estado: “Es posible aportar una ayuda a los reformadores que permitirán identificar a los ganadores y perdedores más importantes, desarrollar la construcción de coaliciones y de estrategias de movilización y elaborar campañas de relaciones públicas... Ese tipo de ayuda puede representar una inversión para el futuro, cuando un cambio político otorgue el verdadero poder a los reformadores”.
Al interior de
los movimientos
populares
Las ONG's fomentan el neocolonialismo y la dependencia. Los proyectos se diseñan, luego se aprueban, según las prioridades de los imperialistas; posteriormente son administrados y vendidos a las comunidades; se hacen estimaciones por y para las instituciones imperialistas. Se disciplinan, cada vez más, para cumplir con las demandas de sus donantes y los evaluadores de sus proyectos.
Asimismo, extravían la atención y a las luchas populares del presupuesto nacional hacia la “auto-explotación” (auto-ayuda), para garantizar los servicios sociales locales. Esto les permite a los neoliberales restringir los presupuestos sociales y transferir fondos del Estado para el subsidio de las cuentas incobrables de los bancos privados, créditos a los exportadores, industria militar, etc.
Las ONG's promueven la idea burguesa de la responsabilidad privada de los problemas sociales y la importancia de los recursos privados para resolver esos problemas. Es en este sentido que los monopolios y las oligarquías nacionales e internacionales -en aras de encubrir su salvajismo explotador y las consecuencias del capitalismo monopolista de Estado-, recurren a su hipocresía convencional, fomentando y creando Fundaciones “altruistas” y de “asistencia pública”. En México son conocidas varias de éstas: Fundación Telmex, Televisa, Teletón, Provida, etc.
A nivel internacional es muy conocida la Fundación Bill y Melinda Gates, que nos da un claro ejemplo de lo arriba expuesto: la Fundación donó 218 millones de dólares para combatir la polio e inmunizar contra la misma a gran parte de la población del delta del Níger. Paralelamente, invirtió 423 millones de dólares en Eni, Royal Dutch Shell, Exxon Mobil Corp., Chevron Corp. y Total of France, compañías responsables de producir los más altos niveles de polución en esa misma región. Además, la fundación estaría beneficiándose con sus donaciones a partir de la exención de impuestos.
Las ONG's compiten directamente con los movimientos populares por la influencia entre las mujeres, la población pobre, la racialmente excluida, etc.; pero su ideología y práctica desvía la atención de los orígenes y de las soluciones de la pobreza. Proyectan las microempresas en vez de eliminar la explotación asalariada.
La ayuda de ONG's afecta a sectores del pueblo al generar entre comunidades competencia por los escasos recursos, que generan distinciones traidoras y rivalidades comunitarias, minando la solidaridad de clase. Anteponen la creación de proyectos, enajenándolos de los movimientos populares; organizan al pueblo para producir en los márgenes, pero no para luchar para controlar los medios de producción.
Se apropian del lenguaje de la “izquierda”, mas éste es subordinado a un marco de colaboración con donadores y agencias gubernamentales (colaboración de clases) que subordinan la actividad práctica a políticas que no implican la confrontación entre las clases sociales.
La proliferación de las ONG's divide a las comunidades pobres en agrupaciones sectoriales y sub sectoriales, incapaces de hacer un análisis amplio de la realidad que los oprime, aún menos capaces de unirse en la lucha contra el sistema. Ya menguados los movimientos, desplazan su financiamiento hacia "colaboraciones" tipo ONG, adaptando los proyectos de ONG's dentro de la agenda neoliberal. La estructura y naturaleza de estas organizaciones -con su enfoque en la auto-ayuda y sus posturas "apolíticas"-, despolitizan y desmovilizan a los pueblos. Muchos ex líderes de la guerrilla, de los movimientos populares y sindicales han sido cooptados por las ONG's. Éstas refuerzan los procesos electorales estimulados por los partidos proimperialistas y los medios masivos de comunicación.
La propaganda de éxitos microempresariales individuales fomenta la ilusión de que el neoliberalismo es un fenómeno popular. Los constantes estallidos masivos de lucha proletaria y popular ocurridos en regiones de promoción micro-empresarial sugiere que la ideología burguesa no es predominante y que las ONG's no han desplazado aún a los movimientos de clase independientes.
Sin embargo, cuando la mayoría de las ONG's es crecientemente un instrumento del imperialismo, hay una minoría que trata de desarrollar una estrategia alternativa, que apoye al antiimperialismo y a una política de clases. No recibe fondos del Banco Mundial, de agencias gubernamentales de EU o de la Unión Europea, y apoya esfuerzos para vincular el poder local con las luchas por el poder estatal.
Ésta minoría conectan proyectos locales con los movimientos políticos nacionales del pueblo: al ocupar tierras y terrenos, defender la propiedad pública y la posesión nacional contra las empresas trasnacionales. Apoyan las luchas de las mujeres vinculadas a perspectivas de clase. Proporcionan solidaridad política e instrumental a los movimientos populares enmarcados en las luchas de expropiación de tierras. Reconocen la importancia de la política en definir las luchas locales e inmediatas. Proponen que las organizaciones locales deben luchar a nivel nacional y que líderes nacionales deben rendir cuentas ante activistas locales. En las luchas populares de los últimos años, en México, encontramos estos honrosos ejemplos, y no solo a nivel de la solidaridad, sino también de un involucramiento militante.
En América Latina
En la transición hacia la política electoral en Chile, Bolivia, Argentina y América Central, numerosos líderes de ONG's se aliaron a regímenes neoliberales que utilizaron su experiencia organizacional y su retórica progresista para controlar las protestas populares y minar los movimientos de clases populares.
Diversas ONG's se unieron a las campañas electorales tanto de Vicente Fox, como de Felipe Calderón esperando recibir puestos dentro de su nuevo gobierno. La idea de que líderes "progresistas" de estas organizaciones se unan a un régimen abiertamente partidario del "libre mercado", proimperialista, parece anómala. Mas un examen más profundo de la historia y antecedentes de funcionarios de ONG's en América Latina, asimismo de su ideología y vínculos con donantes externos, podía haber vaticinado este escenario.
En Chile bajo la dictadura de Pinochet, entre 1973 y 1989, las desempeñaron un trascendente papel, denunciando las transgresiones a los derechos humanos. Su número se multiplicó con el advenimiento de las luchas populares masivas entre 1982 y 1986 que amenazaron con derrocar a la dictadura. De las aproximadamente 200 ONG's, menos de cinco planteaban un análisis y una exhibición críticos de los vínculos entre las políticas de libre mercado patrocinadas por el FMI y el BM, y la tasa de pobreza del 47%.
El número de ONG's, en Bolivia, se desarrolló velozmente debido al financiamiento internacional: hasta 1980 había 100 ONG's, para 1992 había 530 y se extendían. De las decenas de millones de dólares asignadas a las ONG's, solamente entre 15 o 20% llegó a la población pobre. El resto fue desviado para pagar costos administrativos y salarios de “profesionistas”. Las ONG's bolivianas funcionaron como complementos del Estado y fueron utilizadas para consolidar su poder. Cuando el magisterio de La Paz se declaró en huelga protestando un sueldo mensual de 50 dólares y el hacinamiento en las aulas, las ONG's lo ignoraron.
Tenemos entonces que las ONG's se han convertido en un apéndice de los imperialistas para socavar la lucha de clases ante las agresivas consecuencias suscitadas por sus políticas neoliberales en particular y del capitalismo en general. Estos “Caballos de Troya” tienen su campo de acción en diferentes ámbitos de la vida social, incluso se introducen en los movimientos populares tratando de sofocarlos.
La ideología de estas organizaciones es alentada por el revisionismo de “marxistas” renegados que han traicionado los intereses de la clase obrera y las amplias masas populares, vendiéndose al mejor postor oligarca mediante la oferta de proyectos locales. Bajo una “fraseología” progresista esconden sus objetivos de combate a la ideología proletaria, la lucha de clases, el análisis de clase, la lucha por el poder político, la emancipación proletaria y la lucha por el socialismo.
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