I. Estructura general de la clase obrera
La clase obrera es el producto más genuino de la sociedad capitalista, ya que al reproducirse el capital y la acumulación de capital acontece el aumento del proletariado. En México el desarrollo del capitalismo en su etapa superior el imperialismo, que conlleva la concentración y centralización del capital, ha desarrollado grandes contingentes de proletarios. Su desaparición sólo es obra de especulaciones académicas, lo cierto, es que el proletariado actual, no es el mismo que el siglo pasado, ha sufrido cambios, pero estos tienen que ver con el desarrollo propio del capitalismo, del desarrollo de las fuerzas productivas, de la división internacional de trabajo, etc. Estos cambios a diferencia de algunos análisis, muestran el aumento de la importancia cuantitativa y cualitativa del proletariado mexicano actual.
No podemos dejar de plantear que a lo largo de toda la historia del capitalismo, este sufre constantes crisis económicas como la actual, y en estas los obreros en activo tienden a disminuir, y en nuestro caso como país neocolonial sujeto a la dominación imperialista, esto se ve agravado. A pesar de todo lo anterior como tendencia general, no resta la importancia del proletariado en la producción, en la contradicción principal con la burguesía, así como el aumento en su número y su calificación.
La condición actual de la clase obrera la tenemos que explicar a partir de las condiciones históricas, el número, estructura, tradición de lucha de la clase obrera, y la correlación de fuerzas, para entender la situación actual de la clase obrera y nuestras tareas en el movimiento obrero.
En este sentido, las estadísticas oficiales no son más que un indicador, una aproximación, para entender el número y la estructura de la clase obrera, porque obviamente no existen estadísticas oficiales rigurosas sobre la estructura de las clases sociales en México. Dentro de la clase obrera, no se toma en cuenta al proletariado agrícola, al ejército industrial de reserva, incluso a un sector de los “técnicos” que en estricto sentido son obreros calificados.
Proletariado industrial
Para el triunfo de la revolución proletaria en países neocoloniales como México en donde se han desarrollado todas las características propias del capitalismo en su fase imperialista, es fundamental ganarse a la mayoría de los proletarios, sobre todo al sector del proletariado industrial, el más avanzado, el más decidido, el más revolucionario. Concentrado principalmente en la grandes ciudades del país. La case obrera industrial es la que se encuentra en la industria manufacturera, minería, petróleo, gas, electricidad y construcción.
El proletariado industrial, constituye el sector de la clase obrera mexicana, que por su papel en la producción están llamados a ser el destacamento más organizado y consciente del proletariado para la lucha revolucionaria, es más, a pesar de la fuerte crisis económica actual, el número y calificación de los obreros industriales es mayor que hace varias décadas.
El origen del proletariado industrial a diferencia de pasadas décadas es esencialmente urbano, esto no es negativo porque su actitud frente al trabajo le lleva a exigir más a la empresa y al sindicato.
Existen industrias que por las propias características de la producción concentran gran número de trabajadores en sus plantas, tales como el acero, petróleo, automóviles. Otras como la textil, alimentos, se encuentran pequeñas, medianas y grandes monopolios, y otras como el calzado y cuero, muebles no metálicos, es donde existen una gran cantidad de pequeñas empresas.
Aunque existen sectores del proletariado industrial de punta como los petroleros, electricistas, automóviles, acero, vidrio, que ganan más de dos salarios mínimos, la mayoría del proletariado industrial gana hasta dos salarios mínimos, sobre todo de la pequeña y mediana industria, con gran inestabilidad en el empleo, por ejemplo, en la industria de la construcción laboran principalmente eventuales.
Las condiciones de vida del proletariado industrial no la podemos reducir al salario, tenemos que hablar de la duración de la jornada de trabajo, la intensidad de la explotación de fuerza de trabajo, las enfermedades, el aumento de accidentes de trabajo, las condiciones de vivienda, del aumento constante del ejército industrial de reserva, transporte, etc., ello da cuenta del aumento de la explotación y depauperizacion del proletariado industrial.
Por la embestida en los últimos años del capital sobre el trabajo, existe un creciente número de eventuales. Evidentemente esto no es mecánico, tiene que ver con la organización de la clase por empresa, que en algunos casos logran imponerles mejoras en algunas condiciones de vida y de trabajo, sin embargo, en términos generales la tendencia descrita anteriormente tiene validez general.
En los últimos años producto de la crisis económica, por acuerdos entre patrones y sindicatos oportunistas, imponen la huelga para cerrar temporalmente o definitivamente una empresa, para evitar pagar indemnizaciones y prestaciones a los obreros o bien suspender el pago temporal de deudas del patrón al IMSS u otras instituciones gubernamentales. Tal es el caso de Spasser en Naucalpan, pero también se dan casos en empresas grandes como es Fertinal.
Condiciones de trabajo del proletariado industrial
En sus condiciones de trabajo el proletariado industrial, esta sujeto a la acumulación de capital, los horarios de trabajo nada tiene que ver con lo ciclos naturales de vida y reproducción, sino con las necesidades de la producción capitalista, hoy es común que se rolen turnos en las fábricas, en estas se desarrollan condiciones insalubres de trabajo, con climas extremos, polvos, ruidos, intensidad del trabajo, que va provocando que se vayan perdiendo las facultades naturales y biológicas del obrero.
El capitalismo no sólo mantiene a la clase obrera en la más terrible situación económica a causa de la explotación asalariada, acumulando capital a costa del desgaste y sudor de los trabajadores, sino que el capitalismo en México se desarrolla a costa de la sangre y muerte de la clase obrera. Esto no es ninguna exageración, en un estudio realizado por la Universidad Obrera de México, se establece que mil 219 accidentes de trabajo ocurren en México cada 24 horas, millones de trabajadores están bajo riesgo de trabajo, tan sólo del período de 1989 a 2001 hubo 5 millones 395 mil riesgos de trabajo, es decir, accidentes de trabajo y enfermedades de trabajo.
De 1997 a 2001 ocurrieron 7mil 526 muertes, de las cuales 5 mil 744 ocurrieron como producto de accidentes de trabajo, mil 759 como accidentes en el trayecto del trabajo, y 33 por enfermedades de trabajo, en este período incapacidades permanentes 82 mil 619, 59 mil ocurrieron por accidentes de trabajo, y mil 733 por accidentes en el trayecto al trabajo, 18 mil 583 por enfermedades de trabajo. Estas cifras aún son conservadoras, ya que más del 50% del total de las empresas no están afiliadas al IMSS, por lo cual los trabajadores no entran bajo seguro de riesgo de trabajo, ni en las estadísticas de accidentes. En este contexto crece y se desarrolla la actual lucha de los trabajadores.
Las condiciones de trabajo del proletariado industrial, son terribles, como lo describe un obrero de La Modelo “En el departamento de embotellado hay alto riesgo porque, muchas veces, las botellas explotan cuando están llenándose y como van a una velocidad alta, truenan las botellas y vuelan los pedazos de vidrio por todos lados, es una obligación que tenemos que usar lentes los que andamos en esa área, pero pues los lentes no nos protegen de los vidrios que nos hieren en la cara, en el cuerpo, inclusive en los mismo ojos. Hay compañeros que han perdido un ojo o los dos, ya sea por descuido o por cualquiera otra causa, no solamente cuando está trabajando la máquina.
Un mecánico que estaba trabajando ahí en la llenadota, la echaron a andar y le cercenó el brazo. Hay otros accidentes, incluso ha habido muertos, recuerdo que a un compañero se le cayó un tablero, él estaba colocando un tablero de energía eléctrica y lo mató. En los pasteurizadotes, hay una entrada de hombres, ahí hay una especie de rieles o viguetas que se cierran y se vuelven a abrir, eso hace que las cadenas de arriba del pasteurizador permitan que empiece avanzar la botella… y esa vez estuvo adentro un compañero haciendo la limpieza y no saben porque motivo, creo que no oía bien, echaron un grito de que se salieran todos porque iban a echar a andar el pasteurizador, el compañero no se salió y le apachurró la cabeza y así hay muchas anécdotas de lo que ha pasado en La Modelo, hay compañeros con 30 o 40 años que han visto todos estos tipos de accidentes”… “En el departamento de Lleno los problemas son lumbares, al estar las 8 horas descargando las bandas, y no sé cuantas toneladas tiene que cargar el trabajador en su jornada, pero en promedio lo que mueve cada uno es 30 toneladas todo a mano. El problema no se manifiesta en un mes, mucho después empieza a notar que uno tiene problemas en las vértebras…” (TADET Síntesis de coyuntura No.4 Fernando Talavera, Francisco Muños, Leonardo Silva Las huelgas de los cerveceros mexicanos 1993, Págs. 15, 16, 17, 18).
Con el desarrollo de las fuerzas productivas y la tecnología, el obrero de operación lleva acabo las tareas rutinarias, monótonas que sólo requieren de uno o dos movimientos. Por otro lado los obreros de mantenimiento (eléctricos, mecánicos, soldadores) se requiere mayor calificación, sobre todo los obreros de control o vigilancia. Se dan los dos polos, tareas cada vez más simples y monótonas ejecutadas por los operadores, pero con una intensificación de la explotación de la fuerza de trabajo, porque los ritmos del los movimientos de trabajo los va marcando la maquinaria, sobrepasando la capacidad física del trabajador, por lo mismo son los más expuestos a los accidentes de trabajo. En el otro polo están los obreros técnicamente más calificados ya sea por educación formal o por experiencia de trabajo (mantenimiento y vigilancia), este tipo de obreros esta creciendo en número sobre todo en las industrias de punta.
En los últimos años en cuanto edad y experiencia de lucha ha variado, en la industrias el 73.5% de la planta trabajadora tiene una media de edad de 25 años, mientras que menos del 5.5% tiene 35 años o más, al tener el 5.5% de los obreros únicamente 35 años, o más de edad, da la idea de que los viejos obreros hicieron su actividad en la fábricas hace 18 años, y si tomamos en cuenta que la últimas grandes luchas (es decir, más generalizadas) se generaron hace más de 20 años, nos da cuenta de la falta de experiencia en huelgas, luchas en revisiones contractuales, marchas por aumento salarial, los boteos y agitación en corredores industriales, en los piquetes de huelga, en la necesidad de encabezar la lucha del pueblo.,etc., son palpables en la nuevas generaciones obreras. Ello también no es casualidad ya las diversas corrientes políticas actuales han dejado de hacer agitación y propaganda entre los obreros, y la debilidad de los marxistas-leninistas, así como de los sindicalistas que reivindican el sindicalismo de clase y revolucionario da idea de las tareas por realizarse.
Además de que gran parte de la industria manufacturera hay pequeñas industrias de menos de 20 trabajadores, entenderemos porque hay una baja sindicalización, así como algunas dificultades para la organización
Los sectores de obreros y trabajadores que se han movilizado principalmente en el último período, son los obreros que tiene más altos salarios, tales como los electricistas, los telefonistas, trabajadores del sector automotriz (Volkswagen) o incluso los mineros (junto a otros sectores de trabajadores como los maestros, y los trabajadores del IMSS), más que el sector obrero ubicada en el sector manufacturero, que por la magnitud de trabajadores que lo componen y constituir el eje fundamental de la acumulación capitalista se tiende a especular, acerca de que el proletariado esta ausente de las luchas y que ha dejado de ser un sector revolucionario. Esta es una explicación simplista.
Con todo y la diversificación de la actividad económica, la industria petrolera sigue considerándose como la columna vertebral del capitalismo en México, Pemex ha alcanzado en los años recientes cifras record en la producción de crudo, su utilidad le ha permitido superar los beneficios de Exxon móvil y hasta de Royal Dutch Shell. La explotación de la clase obrera en este sector reditúa las cuotas más elevadas de plusvalía, no obstante sus condiciones de vida y de trabajo desmejoran sensiblemente, padece rezagos en los servicios médicos, en la dotación de medicamentos, herramientas, materiales o ropa de trabajo, situación que de corregirse aumentaría nuestra capacidad productiva.
Los electricistas son de los trabajadores de formación más antigua y tienen una larga tradición de lucha, el que sean sindicatos de carácter nacional también les da mayor peso, y la burguesía busca cuidar y mantener controlados a estos sectores porque finalmente son estratégicos para la producción.
En cambio en el sector manufacturero a pesar de ser uno de los ejes fundamentales de la acumulación capitalista, donde existen condiciones objetivas para su organización, porque la mayoría no gana más de dos salarios mínimos, lo cual no es suficiente para reproducir la fuerza de trabajo del obrero y su familia, una primera explicación es que a pesar de que se han dado luchas combativas no han desencadenado los mismos efectos políticos debido fundamentalmente a la extensión cuantitativa del sector manufacturero, que no se cuenta por rama, y al control corporativo que mantiene el oportunismo sindical sobre todo de la CTM en estos sectores.
II. Características de la industria maquiladora
El sector de la maquila igual que cualquier sector de la producción capitalismo responde a resolver la necesidad de empleo o de nuevos planes de industrialización, lo mueve la obtención de la ganancia dentro del contexto del dominio de los grandes monopolios y el capital financiero, en este marco el sector maquilador se caracteriza por los siguientes rasgos:
-Es una fase de un proceso productivo, ensambladora, transformadora o prestadora de algún servicio que tiene como fundamento reducir los costos de producción, vía la intensificación de la explotación de la fuerza de trabajo. Esto trae como consecuencia que se desarrollen los riesgos y enfermedades de trabajo, así como el aumento de defunciones y un desgaste prematuro de la fuerza de trabajo. El ansia de ganancia, el aumento de la productividad no tiene barrera para la burguesía
-Son una industria inestable, altamente dependiente de la recesiones económicas y en caso nuestro de la economía norteamericana, y con un escaso capital fijo, si bien es cierto existen maquiladoras que manejan tecnología de punta, la gran mayoría son desplazamientos de la trasnacionales, cuyo proceso de producción resulta más rentable, no mecanizando la producción, e intensificando la explotación de la fuerza de trabajo incluida fuerza de trabajo de mujeres y niños.
-Inversión fundamentalmente de los monopolios trasnacionales, producto de la competencia entre monopolios, por lo tanto las maquilas son una respuesta a las necesidades del imperialismo y la oligarquía financiera, ya que son instrumento al servicio de la clase dominante, para explotar la fuerza de trabajo a nivel internacional, aprovechando el enorme ejército industrial de reserva, los nulos derechos laborales, la explotación de recursos naturales
-La maquila es una expresión del poder de los grandes monopolios, y la subordinación de países neocoloniales, porque estos tienen y exigen estímulos fiscales, subsidios, e infraestructura. La maquila combina las dos formas de la extracción de plusvalía, pero destaca el uso de la extracción de plusvalía relativa.
-Existe una especialización productiva de las maquiladoras dependiendo de los estados. En el noroeste, en ciudades como Tijuana y Mexicali predomina la industria electrónica como los televisores; con importancia de maquiladoras japonesas y coreanas, ya que buscan acceder al mercado norteamericano.
-En la zona central fronteriza, con Ciudad Juárez se encuentran ramas del transporte que fabrican componentes para la industria automovilística y tienen sus plantas matrices en el centro como en la costa este de Estados Unidos. Se trata de plantas grandes con un tamaño promedio de más de 800 trabajadores. Así mismo se establecieron plantas electrónicas importantes.
-En los estados no fronterizos predominan maquiladoras de vestido, calzado, juguetes, muebles, y otras. En general el tamaño de las plantas es de 200 trabajadores para la industria del vestido la mayor parte ocupada por fuerza de trabajo de mujeres. En las autopartes y electrónica destaca la fuerza de trabajo de hombres, así como fuerza de trabajo más calificada.
Condiciones generales de vida y de trabajo en las maquiladoras
El proletariado que trabaja en la industria maquiladora es esencialmente joven, con niveles educativos de primaria y secundaria. La rotación de una empresa a otra es constante alrededor de 75-80% de la fuerza de trabajo, aunque producto de la crisis y falta de empleo, ha tendido a bajar este porcentaje. Por otro lado, si a mediados de los setentas la fuerza de trabajo era esencialmente femenina alrededor del 80%, desde mediados de los noventa la proporción de mujeres disminuyo a 60%.
La subcontratación y golpeo a los más mínimos derechos laborales desarrollando una gran explotación de la fuerza de trabajo, dejando grandes ganancias a partir de los bajos salarios, prestaciones, contratación temporal, en promedio se ganan dos salarios mínimos, de los cuales una tercera parte, son bonos de asistencia, productividad, y transporte. Trata de desarrollar la ideología burguesa de la competencia al interior de los trabajadores, individualizando los salarios con bonos y premios a la productividad, incrementando el desgaste de fuerza de trabajo, así como el estrés y la tensión del trabajador. etc., es una actividad funcional a la nueva división internacional de trabajo.
En la maquila particularmente la producción y la forma de organización de trabajo ha provocado una degradación de las condiciones de trabajo, repetición sin fin de la tareas, monotonía, estupidez de las tareas a desarrollar, descalificación de la fuerza de trabajo, falta de pausas, insalubridad ambiental , estandarización de los procesos productivos, llegando afirmar que la actividad cerebral del individuo es solicitada sólo en la medida de un niño de siete años, ya que cada trabajador de la maquila no le lleva más de dos movimientos realizar su tarea.
En la maquila debido a la forma de explotación de la fuerza de trabajo, según el tipo de maquiladora ya sea electrónica o textil y otros factores, pero de manera general destacan la incidencia de enfermedades relacionadas con la carga psíquica y la tensión, enfermedades debidas a esfuerzo, le sigue enfermedades relacionadas con la patología ocular debido a los intensos ritmos de actividad óculo-motora y motriz fina que requieren de buenos reflejos y agudeza visual.
Alta es también la incidencia de anemias relacionadas con la exposición a través del tiempo de humos de soldadura, con plomo y/o solventes,”Dado que la capacidad de adaptación de un obrero no es infinita y su grado de desgaste tampoco, las jornadas de larga duración y el intenso ritmo de trabajo, acortan la vida productiva industrial de los trabajadores¨. Carrillo plantea que según un médico y un psicólogo de Tijuana, la vida productiva de las trabajadoras de la maquila termina después de 10 años, porque entonces padecen graves problemas de salud.
IV. El proletariado agrícola
Desde hace más de dos décadas el sector agrícola se encuentra en una crisis que se profundiza cada vez. Aunque se sigue fortaleciendo los grandes monopolios y el capital financiero, particularmente los que están vinculados a la exportación, de algunas ramas vinculadas a la agricultura como son de algunas frutas, hortalizas, flores y productos tropicales, actividades económicas en el campo que demandan fuerza de trabajo, para alimentar las necesidades del capital agroindustrial que se desarrolla en los valles más fértiles del país. El aumento de exportación tiene como base la explotación de la fuerza de trabajo, la del proletariado agrícola, que forman el sector de la clase obrera con peores condiciones de vida y de trabajo.
En el campo conforme el avance del capitalismo, queda más nítido la división de la sociedad fundamentalmente en dos clases sociales, la burguesía y el proletariado.
Esta previsión tiene bases objetivas, porque tan sólo en una generación se duplico el número de jornaleros sin tierra y 15 millones del medio rural no tendrá acceso a la tierra en la próxima generación; también es claro que en la actualidad un número mayor de campesinos (pequeño-burguesía) ya no puede vivir de su parcela, y por tanto poco a poco pasan a engrosar las filas del proletariado agrícola.
Algunas zonas que se caracterizan por ser grandes expulsoras de fuerza de trabajo laboral del campo, principalmente tres de los estados más atrasados del país: Oaxaca, Guerrero y Michoacán. Existe un débil desarrollo industrial, bajo desarrollo de las fuerzas productivas en el campo, donde permea el minifundio, y técnicas muy atrasadas de producción. Las zonas que atraen fuerza de trabajo agrícola son Baja California, Baja California Sur, Sinaloa, Sonora, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas. En estas se ha desarrollado la concentración de tierras, la infraestructura, el desarrollo de fuerzas productivas por grandes agroindustrias, que distribuyen sus mercancías fundamentalmente al mercado norteamericano Colima y Morelos. Existen zonas que se caracterizan por ser regiones de atracción y de expulsión de fuerza de trabajo en el campo como son Veracruz, Puebla, Hidalgo, Chihuahua, San Luís Potosí, Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Nayarit, Durango, Tabasco, Chiapas.
El proletariado agrícola se caracteriza porque la mayoría, el 95% son eventuales, 30% son emigrantes, y casi la tercera parte son indígenas (zapotecos, mixtecos, amuzgos, nahuas y tarahumaras). Es una fuerza de trabajo esencialmente joven alrededor de una cuarta parte de la fuerza de trabajo tienen entre 15 y 19 años. La jornada de trabajo es entre 9 y 10 horas. El 28% del proletariado agrícola son analfabetas (para darse una idea el 6% a nivel nacional es analfabeta). En términos generales 60% son hombres, 30% son mujeres y 10% son niños. La edad productiva del proletariado agrícola es de los 15 a los 40 años después se vuelven una carga para la familia. La explotación de la fuerza de trabajo del proletariado agrícola se extiende por todo el país pero se concentra principalmente en 28 zonas y 19 Estados del país, trabajando fundamentalmente en hortalizas, frutales, cultivos agroindustriales y en la floricultura. El desarrollo del sector exportador en el campo se basa fundamentalmente a la explotación de la fuerza de trabajo e intensificación de su explotación.
La inmensa mayoría de las unidades laborales donde trabajan los obreros agrícolas son pequeñas, al grado que 82% de las mismas tiene un máximo de cinco trabajadores. A pesar de ello las empresas medianas y grandes que siembran hortalizas y frutales, son las que demandan mayor fuerza de trabajo aproximadamente 2.7 millones de obreros agrícolas. Las bajas condiciones de vida y de trabajo, también se refleja en que aproximadamente 450 mil trabajadores del sector primario (agricultura, ganadería, silvicultura y pesca) están afiliados al IMSS.
La mayoría del proletariado agrícola labora más de ocho horas (sin tomar en cuenta el traslado) a 97.3% no le pagan el día descanso semanal; 51.2% no le retribuyen las horas extras; 95% no tiene pago de días festivos; 96.6% no recibe reparto de utilidades; 89.6% no le pagan aguinaldo y sólo 2.4% le otorgan vacaciones. La forma de contratación que prevalece es la verbal, y son obligados a llevar herramientas de trabajo e implementos. Este se da en el 91.2% de los casos. Y cada vez prevalece más es la contratación temporal, por sobre los de planta. Producto entre otras cosas del desempleo, por cada tres puestos de trabajo, existen diez proletarios agrícolas.
La ley federal del trabajo es letra muerta entre el proletariado agrícola. El desempleo afecta al 54.2% de la población rural. En el campo los que encuentran ocupación tiene bajos salarios. Existe un proceso creciente de proletarización según una encuesta del Instituto Mexicano de la Juventud la población rural entre 12 y 29 años de edad, hasta el 76% del campo se ocupan como jornaleros, u obreros agrícolas lo cual da cuenta del proceso de proletarización en el campo.
Igual que el proletariado industrial la mayor parte del proletariado no esta sindicalizado, y el que lo esta se encentra corporativizado por la CTM, por ello han sustituido la organización sindical, por relaciones de compadrazgo, religiosos o de asociaciones civiles, que por sus propias características limitan el desarrollo de la lucha de clases, porque más que poner los intereses de clase, se convierten en una especie de mutualidades modernas
Existen condiciones objetivas para avanzar la organización entre el proletariado agrícola, las condiciones miserables de vida y de trabajo en que se debaten, así como el incumplimiento de los derechos laborales básicos, generan descontento, y por su instinto de clase deben ser ganados a la revolución. dan cuenta de las tareas ya que existe un proletariado agrícola numeroso, pero por la gran movilidad, así como la temporalidad son dificultades, a las que se enfrentan, pero las tareas generales por desarrollar un sindicalismo de clase y revolucionarios son una tarea urgente entre el proletariado agrícola.
V. La Mujer Proletaria
Los comunistas y sindicalistas revolucionarios debemos trabajar por organizar a la mujer proletaria en el marco general de la lucha sindical revolucionaria. Y no trabajar entre las obrera como un sector o categoría particular del proletariado, o bien fomentar o crear organizaciones sindicales exclusivas de mujeres, esto es erróneo porque el proletariado como clase es uno sólo y no lo podemos estructurar sobre la base del género de los trabajadores. Nuestra tarea entre las obreras es promover su participación y organización, así como hacer de las obreras las más firmes activistas y militantes por la revolución proletaria (que incluye la emancipación de la mujer) según su empresa o ramos industriales.
Las obreras, por el sojuzgamiento y embrutecimiento constante del sistema, son una capa atrasada dentro del proletariado, un hecho objetivo es que son más explotadas que los hombres, el oportunismo sindical, reformista, blanco, aprovecha esta situación para establecer acuerdos con los patrones en función del género y no en función de la productividad del trabajo, debemos luchar contra esta situación contraria a los intereses de la clase obrera.
Entre los factores para la incorporación de la mujer a las filas del proletariado, tiene que ver la política de población, que se mueve de acuerdo a las necesidades del capital, la mujer proletaria se incorpora de manera masiva en edad reproductiva debido al descenso de la fecundidad, incluso la postergación de edad para contraer matrimonio ha producido la incorporación de la mujer; otro factor es el cambio de hábitos alimenticios en las ciudades, es decir, el consumo de productos alimentarios industrializados como los enlatados, embutidos, congelados, etc., por sobre los alimentos que requieren más tiempo para su preparación, para que las mujeres se desprendan del trabajo embrutecedor del hogar y se integren a la explotación asalariada.
Igualmente el aumento del desempleo en los hombres, ha repercutido en el aumento de separaciones y divorcios que obligan a la mujer a incorporarse a la explotación asalariada. Hasta finales de los 70´s la fuerza de trabajo femenina estaba integrada por personas solteras y sin hijos, hoy la situación esta cambiando. Aunque la mujer proletaria participa del trabajo asalariado, no las libera del trabajo domestico, al cual tiene que dedicar más de 40 horas a la semana, en especial si están casadas o tiene hijos menores de edad.
En la industria el total de participación de la mujer proletaria se ha incrementado, de representar el 27.6% del proletariado industrial a 31.4% en 2003, en ese lapso por cada 100 hombres que se incorporaron al sector industrial, se incorporaron 71 mujeres. En la industria maquiladora de exportación la mujer proletaria representan el 60% de la fuerza de trabajo, sobre todo maquiladoras de ensamble, industria del vestir, artículos eléctricos y electrónicos. Entre el proletariado agrícola se calcula que más del 40% son mujeres, donde la mayoría, es decir, más del 75% tiene menos de 29 años, casi 30% es analfabeta, y 40 % es indígena, son explotadas en los cultivos de exportación principalmente hortalizas, flores y frutas.
Lo queda claro con la experiencia de la construcción del socialismo, es que la emancipación de la mujer sólo puede ser con la dictadura del proletariado, la lucha que debemos destacar es la lucha de la clase, por sobre la de género. Es claro que bajo las condiciones de explotación asalariada, que de manera contradictoria es su incorporación a la producción, crea también las condiciones para su emancipación al ser parte e identificarse con su clase, el proletariado.
VI. El ejército industrial de reserva
El paro ha sido siempre un arma en manos de la burguesía, para presionar a los obreros en activo, restar su combatividad, así como para presionar en sus salarios. En este marco también se ha desarrollado el paro parcial, como el utilizado en las empresas del ramo automotriz que de acuerdo con los sindicatos oportunistas, y “para no despedir obreros” se recortan días, y claro también se recortan salarios. Siempre ha existido paro de trabajadores y sólo desaparecerá cuando se instaure la dictadura del proletariado
Es importante destacar que en la coyuntura económica actual, donde se desarrolla una crisis económica de sobreproducción, la demanda de obreros por nuevas inversiones desciende con una gran velocidad, los capitales sobre todo de la pequeña y mediana industria, así como de algunos ramos de la producción como el calzado, la industria textil, e incluso en los últimos dos años la industria maquiladora, hay un despido masivo de obreros, que da como resultado el crecimiento del ejército industrial de reserva.
Recordemos que la clase obrera tiene dos grandes sectores los obreros en activo y el ejército industrial de reserva. Este último, sobre todo en esta etapa, ha servido a la burguesía, ya que al existir en exceso la mercancía fuerza de trabajo posibilita que los capitalistas compriman el salario y se haga más intensiva la explotación. El ejército industrial de reserva surte de fuerza de trabajo cuando se expande la industria.
El ejército industrial de reserva se divide en 1) Fluctuante, son los que se emplean y desemplean dependiendo de la oferta de empleos causados por el ciclo industrial. Es decir, son los que están temporalmente “parados” después de cierto período de tiempo reanudan su trabajo en otra empresa o rama de la producción. 2) Sobrepoblación estancada, su ocupación es irregular e inestable, esta es la que ofrece una masa inagotable de fuerza de trabajo, por ello, rinde el máximo con un mínimo de salario, su principal expresión es la industria maquiladora domiciliaria hoy extendida por todo el país, no sólo en la maquila del medio rural sino también en la colonias proletarias y populares de las grandes ciudades. 3) La superpoblación latente se nutre constantemente del numeroso ejército de trabajadores expulsados por la agricultura, que fluctúa hacia las ciudades, y se subemplea en cualquier cosa para sobrevivir.
Este no sólo es un problema de los desocupados, sino es un problema que refleja las condiciones de vida del proletariado en México, con la crisis actual el aumento del ejército de reserva agrava la situación de los obreros ocupados, este es uno de los factores que ha permitido que la burguesía rebaje los salarios y prolongue la jornada general de trabajo de los obreros, así como aumentar la intensificación de la explotación.
De lo anterior se desprende que el ejército industrial de reserva esta constituido por “desempleados” totales como por “subempleados”. Estos son producto y una necesidad del sistema capitalista para valorizar el capital. Por lo tanto, forman parte del proletariado esto es importante destacar, porque bajo las condiciones actuales del desarrollo del capitalismo en México prácticamente el 50% de la PEA se encuentra desempleada o subempleada, claro que no todos forman parte de la clase obrera, pero si podemos afirmar que la mayor parte de la población va engrosando a diario al proletariado.
Es tal la cantidad de parados, que el proletario más atrasado cuestiona esta situación. En este sentido y tomando en cuenta algunas experiencias como la de los piqueteros en Argentina, no podemos quedar impasibles ante este fenómeno que involucra a la clase obrera, ante lo cual debemos adoptar medidas de lucha que involucren a estos sectores en toma de conciencia y lucha.
¿Qué medidas han adoptado el gobierno burgués frente al paro? El PRD ya ha tomado medidas para contrarrestar a este sector, con subsidios vías los programas de capacitación para los desempleados, y de manera indirecta con el apoyo al adulto mayor; el PAN tratando de negociar con los norteamericanos y canadienses un acuerdo de migración, porque incluso para la burguesía, la desocupación se esta convirtiendo en un lastre.
Es claro como se menciono al principio de este apartado, que la única medida efectiva contra el paro es la revolución proletaria. Sin embargo, esto no resuelve el problema de la organización de los parados, tan sólo lo plantea. Debemos plantear en las corrientes sindicales de clase y revolucionarias, los comités de fábrica, y los sindicatos democráticos, la lucha permanente contra los despidos, contra el paro, debemos luchar contra la tendencia burguesa que individualiza el problema del paro y hacerlo ver al conjunto del proletariado como un problema de clase.
No podemos dotar de una organización particular de los parados y los obreros en activo, (a menos que las circunstancias concretas no lo impongan), porque puede enfrentar a los sin trabajo a los que tienen trabajo, las propias organizaciones naturales de la clase obrera deben servir para desarrollar la unidad de la clase obrera. Por lo tanto, el deber de los revolucionarios y de los comunistas, es desarrollar medidas organizativas que involucren a los parados en las tareas sindicales en la lucha contra la explotación asalariada y por la revolución proletaria.