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INTRODUCCION:
Los días 4, 5 y 6 de marzo de 1978 en la Ciudad de México se fundó el Partido Comunista de México (marxista-leninista), sobre la base de la unidad política, ideológica y organizativa, consciente y voluntaria de los marxista-leninistas, provenientes de diversas agrupaciones que desarrollaban su labor en el movimiento obrero, campesino y popular de la década de los setenta.
Ese proceso militante venía entroncado con lo mejor de la tradición revolucionaria y comunista que se había desenvuelto en el país. Pero a diferencia de la mayoría de los procesos de los partidos (m-l) en el mundo, nuestro Partido,surgió al margen del viejo partido revisionista, es decir, nuestros dirigentes y militantes fundadores, no venían del viejo Partido. La ruptura con el revisionismo jrushovista, acuerpó una generación de nuevos militantes revolucionarios que se dieron a la tarea de construir un PARTIDO DE NUEVO TIPO MARXISTA-LENINISTA.
La gestación, fundación y desarrollo del Partido se ha debido, entre otros factores, a la lucha de clases, a la constante e intransigente lucha de principios que la organización ha sostenido en las diversas etapas de su recorrido histórico, contra todo tipo de corrientes revisionistas y oportunistas.
El Partido surge apoyándose en el marxismo-leninismo, en la actividad organizada al seno del movimiento de masas y obrero; en la tesis de la necesidad de que en cada país el proletariado cuente con un solo partido comunista.
El Partido está integrado por comunistas que de manera organizada luchan por la revolución proletaria, el socialismo y el comunismo. La incorporación a las filas del Partido, se realiza previa aceptación consciente y voluntaria que los aspirantes hagan de su línea política y dirección.
El Partido trabaja por acercar y reclutar a los mejores combatientes del proletariado, del campesinado pobre y sectores del pueblo. La consecuencia, entrega y convencimiento de los que se acercan al Partido, los consolida y forja, a través de un proceso, como militantes de éste y posteriormente como cuadros.
El Partido se ha venido construyendo y consolidando bajo la tesis esencial del Partido de militantes comunistas, estrechamente ligado a las masas, con un carácter conspirativo, revolucionario, bajo una línea y disciplina únicas. El partido es una suma de organizaciones que funcionan en base al principio del centralismo democrático.
La fuerza del Partido radica en la unidad de pensamiento, acción y organización. Las desviaciones de los principios del marxismo-leninismo, de la línea política, y de la disciplina, al igual que la formación de agrupaciones fracciónales, son incompatibles con el Partido.
La actividad político-ideológica que sostiene el Partido, en los diversos frentes, es producto de la asimilación del marxismo-leninismo y de la experiencia en su aplicación que por largos años ha acumulado el movimiento comunista nacional e internacional.
La fundación del Partido en marzo de 1978; la realización de la Cuarta Conferencia General en agosto de 1983; la celebración exitosa del Primer Congreso en noviembre de 1985; la Conferencia General Henare Suástegui González, en diciembre de 1991, el III Congreso en abril de 1998 y el IV Congreso en noviembre de 2003, han sido los acontecimientos más trascendentales y decisivos, hasta ahora, en la vida del Partido. En lo particular, el Primer Congreso sistematizó y clarificó la línea política y sentó las bases organizativas.
A lo largo de su existencia nuestro Partido ha acumulado diversas y ricas experiencias en todos los terrenos de su actividad, particularmente en el terreno de la organización y el funcionamiento. Las ideas y las prácticas que nos habían llevado a tener un partido estrecho, pequeño y de secta; los métodos artesanos de trabajo; el igualitarismo pequeñoburgués en el trabajo de dirección; las conductas copiadas de las concepciones populistas y sectarias; y, otros importantes aspectos de organización que en diversos momentos asumimos equivocadamente, son combatidas hoy con decisión.
Fortalecer al Partido en todos sus aspectos y multiplicar audazmente sus fuerzas en correspondencia íntima con nuestras tareas nacionales e internacionalistas, es el reto que tenemos los marxista-leninistas de México.
Ser militante del Partido es el más alto honor al que se puede aspirar; la vida del militante comunista no es una vida entre tantas, sino la mejor, llena de ideales, unidad y lucha consciente, de camaradería y de entrega a la causa de la revolución proletaria mundial, el socialismo y el comunismo; premisas para la emancipación y bienestar de la clase obrera y de los pueblos del mundo.
Los estatutos expresan la estructura leninista del Partido; emanan de la aplicación de los principios marxista-leninistas al trabajo concreto de organización comunista, adecuados según nuestra experiencia y necesidades.
Los Estatutos representan la línea de organización, conforman el arma fundamental para la defensa, desarrollo y consolidación del Partido, por ello, los militantes y cuadros dirigentes, sin excepción, deben vigilar su cumplimiento y continuo desarrollo.
¡Proletarios de todos los países, Uníos!
Comité Central del
Partido Comunista de México (marxista-leninista)
Noviembre de 2003.