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4.- Una política unitaria y frentista
Resolver la cuestión de la organización amplia para cumplir con la acumulación de fuerzas se hace muy necesario, y es en ella donde entran incontables asuntos a solucionar con la mayor pericia. Los primeros contingentes organizados deben saber asociarse salvando aquellas diferencias que aún persisten y que la lucha de clases no las pone al frente como lo principal en estos momentos, generando las mejores condiciones para que sean superadas en un nivel definitivo que afiance la solidaridad de clase, la línea e intereses táctico-estratégicos.
Esta tesis de la alianza entre el proletariado y los campesinos pobres, y con ella en la dirección de otros sectores del semiproletariado y masas arruinadas, se apoya en que en función de su papel histórico, requieren de desarrollar la política de unidad en la lucha y la alianza en torno a programas concretos que garanticen la pugna contra las coaliciones burguesas, el aparato estatal y todos sus instrumentos. La unidad para la acumulación revolucionaria de fuerzas, es una insistencia de nuestro Partido y el FPR, asistiendo continuamente en todos los procesos que nos ha sido posible, insertándose en distintos esfuerzos con ese fin, esfuerzos que dieron importantes frutos, pero que al tiempo se disolvieron por las más distintas circunstancias sin instaurar el proceso de acumulación revolucionaria de fuerzas todo intento de unidad pierde sentido para el proletariado y los campesinos pobres.
De ahí hemos extraído valiosas enseñanzas en la orientación de la formación de organizaciones amplias con influencia partidaria para la lucha de clases, con organización y naturaleza proletaria. Las organizaciones dirigidas o influidas por el Partido se han podido agrupar en una organización amplia, que tiene un claro programa democrático, progresista y revolucionario, que expresa y defiende los intereses populares, por eso el conservarlo y desarrollarlo es una cuestión de vida o muerte para la trascendental alianza que habrá de proyectarse. El Frente Popular Revolucionario es un referente de lucha que ha sabido ganarse su prestigio a pulso, se encuentra a las puertas de un amplio crecimiento que hará arribar a numerosos contingentes. Sabemos que en la medida en que las masas se radicalicen y nosotros cumplamos con nuestras responsabilidades, ellas encontrarán en el FPR a su más firme bastión y se acercarán a éste, marcharán con él o abrazarán las mismas consignas y banderas en las próximas acciones. En pocas palabras, serán influidas por la política efeperrista.
Mas no especulamos, ni le hacemos a la organización mesiánica, ni nos quedamos a contemplar el paso de las masas. Nuestra línea unitaria tiene otras connotaciones que consideran: 1.- una política de frente único de las más amplias capas trabajadoras y populares del país, 2.- una política de alianza estratégica entre el proletariado y el campesinado pobre, 3.- una política firme de cuajar la unidad entre las masas y los revolucionarios para levantar las demandas inmediatas y estratégicas poniendo al centro la lucha por la revolución y el socialismo, 4.- una amplia política unitaria de Convergencia Nacional de Oposición Popular Contra el Régimen, 5.- la agrupación de las fuerzas revolucionarias en torno a un programa de acción frente al régimen y al seno de la lucha de clases, 6.- la agrupación de los contingentes democráticos, progresistas y todas las fuerzas sanas con un programa democrático y un sentido afín en la acumulación revolucionaria de fuerzas, 7.- una amplia alianza con sectores en lucha, 8.- trazo de puntos unitarios con las masas que solo incursionan a la movilización por sus demandas de sector o por coyunturas especiales. Eh aquí la diferencia entre política tradeunionista-socialdemócrata-populista-consejalista y política proletaria marxista-leninista.