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2.- Nuestra línea general para la unidad.
La alianza entre el proletariado, los campesinos pobres y todas las capas populares, sobre una base concreta, se plantea con los siguientes aspectos:
a) Una política de frente único de las más amplias capas trabajadoras y populares del país, que se fundamenta en: 1.- Acción conjunta, 2.- Que influya sobre las masas no organizadas, 3.- Que infunda fe en la fuerza de la clase obrera, 4.- Que encause la lucha por la emancipación del capital, 5.- En defensa de nuestros intereses económicos, 6.- Que parta del núcleo básico irreductible de lucha contra el imperialismo y el fascismo , 7.- Por la defensa de las conquistas y organizaciones populares, 8.- Que encause la lucha hacia la huelga nacional, 9.- Que contribuya a la educación política popular en el más amplio espíritu unitario, 10.- Que se apoye en una plataforma general para las acciones, 11.- Que sea un bastión de organización por una nueva sociedad. En este sentido hay que retomar los planteamientos de Jorge Dimitrov que expone en el informe: Contra el fascismo y la guerra .
b) Una política de alianza estratégica entre el proletariado y el campesinado pobre, porque son estas clases el pilar fundamental en la acumulación revolucionaria de fuerzas, en el proceso de lucha democrático y revolucionario, para la próxima revolución proletaria. Dicha alianza queda orientada en función al papel dirigente que debe jugar el proletariado hacia los campesinos pobres, sin los cuales, debido a su enorme potencial, no podrá ni pensarse en la revolución.
c) Una actuación con determinación, que asegure dicha unidad bajo los términos de la alianza estratégica, apoyándose en el rol del FPR, de las estructuras fortalecidas de la PUNCN y del FSCSyP, que busque entre otras organizaciones sindicales, frentistas, etc., los puentes, los elementos para la construcción del Frente Único que levantará las demandas inmediatas y en la medida de su desarrollo las estratégicas, donde nosotros lucharemos por poner al centro las tareas de la revolución y el socialismo.
d) Sostenemos de principio nuestra política unitaria de Convergencia Nacional de Oposición Popular al Régimen en los términos expuestos en otros documentos, que se orientan a la agrupación de las fuerzas revolucionarias, democráticas y progresistas en torno a un programa y un plan de acción frente al régimen. Nuestra opinión es que necesitamos conducir al pueblo hacia su unidad, por un rumbo claro en las tareas presentes, que se sostenga hacia la lucha revolucionaria y decisiva.
e) Como se desprende con toda claridad, un programa único con banderas democráticas, progresistas y revolucionarias que cobije las demandas más sentidas del pueblo y sus intereses estratégicos, que le oriente definitivamente a que se arme del método revolucionario de lucha.
Tal es el bosquejo que hacemos de nuestra concepción sobre las razones y fundamentos de la unidad de obreros, campesinos pobres y el resto de sectores populares, o lo que es igual, no se trata de una unidad a toda costa, ni de una unidad de los de abajo dirigida y orientada por cualesquiera posiciones, nosotros reivindicamos la unidad histórica de frente único bajo la dirección de la clase obrera.